El móvil del crimen del cirujano de Marbella: una disputa por 16.000€ por una operación de aumento de glúteos
El sicario sueco de origen subsahariano que cometió el crimen se niega a declarar ante la Policía
Una clienta árabe arrepentida por un aumento de glúteos ordenó el asesinato del cirujano plástico de Marbella
En paradero desconocido la mujer árabe que ordenó el asesinato del cirujano de Marbella por un aumento de glúteos

El famoso cirujano plástico de Marbella Alexander Aslani fue asesinado por una clienta árabe a causa de una disputa de alrededor de 16.000 euros. Esa es la principal hipótesis de la Policía Nacional, que ya ha detenido al sicario sueco que se encargó del crimen y busca a la clienta y a su pareja, hasta ahora en paradero desconocido.
El precio de la intervención de aumento de glúteos rondaba los 40.000 euros y Aslani era el profesional más reputado en este tipo de operaciones. La mujer dio como señal menos de la mitad del precio total, pero en el último minuto se arrepintió y reclamó la devolución del dinero.
Fuentes judiciales confirman que el cirujano plástico le argumentó a la clienta que no podía devolverle el dinero depositado, alrededor de 16.000 euros, lo que desembocó en un enfrentamiento abierto del médico con la mujer y el marido de esta, ambos ciudadanos de un país del golfo pérsico.
Un sicario por poco más de 12.000 euros
El enfrentamiento entre médico y clienta dio paso a una serie de amenazas hacia el cirujano formuladas en las semanas anteriores al crimen. A partir de ahí, la investigación policial señala a la pareja como autores del encargo de asesinato de la víctima.
La hipótesis es que la pareja de árabes se puso en contacto con el crimen organizado para contratar los servicios de un sicario que viajara de Suecia a Marbella y matara al cirujano. Los investigadores calculan que el precio convenido por la ejecución del cirujano plástico rondaría los 12.000 euros o poco más, las tarifas habituales de los asesinatos por encargo que han cometido otros sicarios suecos en la Costa del Sol.
El sicario de 18 años se niega a declarar
El sicario se plantó poco antes de las 18:00 horas de este miércoles en la clínica Cirumed de Alexander Aslani, entró en su despacho y lo mató de varios disparos en la cabeza.
Su fuga no duró más de 24 horas. El jueves los especialistas de la Brigada de Policía Judicial de Málaga le detuvieron en un apartamento en el que se escondía. El sicario es un joven sueco de 18 años, nacido en el país nórdico pero de origen africano, que se ha negado a declarar ante los agentes.
La clienta en paradero desconocido
Ahora, los agentes de la Jefatura Superior de Málaga se esfuerzan en encontrar a la clienta del cirujano y a su marido, ambos en paradero desconocido. Se marcharon de España y no aparecen en su país de origen en el golfo pérsico.
La búsqueda del arma del crimen es otra de las tareas que centran el trabajo de los agentes que reconstruyen el itinerario de huida del sicario desde que salió de la clínica de la víctima hasta que llegó a su refugio, además de buscar en todos los lugares donde pudo estar hasta el momento de su detención.