Dinosaurios en Torrelara (Burgos)

La cuarta campaña de excavaciones en Torrelara (Burgos) se salda con el fémur de un saurópodo

Se trata de la cuarta campaña de excavación en este punto de la geografía y la décimo séptima en la Sierra de la Demanda

Excavación de Torrelara este verano. (Foto: F.G.)
Excavación de Torrelara este verano. (Foto: F.G.)

Un año más el yacimiento de Torrelara, en la provincia de Burgos, ha ofrecido importantes hallazgos a los investigadores expertos en dinosaurios. Esta semana ha concluido la cuarta campaña en este punto de la geografía de la Tierra de Lara con la extracción de un fémur de un saurópodo hecho como destacado.

Después de localizar la mayor parte de la columna vertebral, los paleontólogos han continuado este verano con la excavación del fémur. Este ejercicio han continuado dos metros de profundidad más allá de donde se quedaron el año pasado. Aún se desconoce a cuál de los dos sujetos localizados pertenece el fémur. También se han encontrado varias vértebras nuevas y un pubis. Aunque los expertos señalan que será muy difícil conseguir el esqueleto completo, sí sería interesante tener la mayor parte de su anatomía, esto es, cráneo, patas, cadera, cola, etc.

Gracias a estos fósiles, los investigadores están más cerca de definir cómo era el ecosistema que ocupaban estos inmensos dinosaurios en lo que era una zona de lagos hace 145 millones de años. Además de partes de dos individuos se han localizado restos de flora y fauna que también sirven para trazar cómo era la vida de estas especies.

Impacto del Covid-19

Esta campaña ha estado marcada por la pandemia del coronavirus. Se ha reducido el número de participantes hasta las 24 personas de los cuales 8 se han responsabilizado de tareas de apoyo logístico mientras sus compañeros se dedicaban a trabajar directamente en el yacimiento conocido como Valdepalazuelos-Tenada del Carrascal.

La cuarta campaña de excavaciones en Torrelara (Burgos) se salda con el fémur de un saurópodo
Una de las visitas al yacimiento. (Foto: F.G.)

Para evitar contacto con otras personas, todo el equipo se ha alojado en una casa rural. Han convivido durante las dos semanas que ha durado la campaña a modo de «grupo burbuja» para evitar el riesgo de contagios de coronavirus. Por otra parte, este año el yacimiento ha estado abierto a visitas, eso sí, con control de temperatura al entrar y uso de mascarillas y gel desinfectante.

Por su parte, el presidente del Colectivo Arqueológico y Paleontológico de Salas de los Infantes, Fidel Torcida, ha expuesto que esta XVII campaña de excavaciones en la Sierra de la Demanda ha tenido menos duración en días y menos excavadores. No obstante, el objetivo era el mismo: obtener resultados importantes. Algo que posibilita la riqueza del yacimiento que es, según destaca este experto, uno de los más importantes de Europa en el paso del Jurásico al Cretácico.

Se ha tratado de «una campaña dura» ya que ha sido necesario «mover una gran cantidad de tierra y piedras y extraer piezas de dinosaurio que tienen un gran tamaño», en palabras de Fidel Torcida.

En los últimos años en los que se ha trabajado en esta misma zona, un antiguo campo de cultivo donde afloraron hace 80 años los primeros huesos, se han encontrado ya dos dinosaurios saurópodos de gran tamaño. También se han localizado restos sueltos de otros dinosaurios, cocodrilos, reptiles, moluscos bivalvos, restos de vegetales, piedras que se tragaban los dinosaurios para hacer la digestión o sus propios excrementos fosilizados.

En esta línea, el responsable de la excavación ha destacado el hallazgo  de los restos vegetales tales como ramas, semillas y esporas. A través de estos fósiles es posible ahondar en la tarea mencionada de definir mejor el ecosistema en el que vivieron los dinosaurios.

Precisamente, una de las claves de los trabajos de este ejercicio han pasado por ampliar el área de excavación y aproximarse a la base de la capa donde se localizan los restos. Esta capa es de unos dos metros de grosor. Aunque ya llevan trabajando cuatro veranos en este punto de la geografía burgalesa, las fuentes consultadas apuntan a que estamos en el ecuador de la investigación, por lo que hasta completar la excavación podrían pasar otros cuatro años.

Por otro lado, estos expertos en arqueología y biología han llevado a cabo otra serie de trabajos en una zona de huellas de dinosaurio en Quintanilla de las Viñas, a escasos 7 kilómetros del yacimiento. En esta zona se quiere avanzar en los estudios de icnitas (pisadas fosilizadas) ya que es posible que alguna de las huellas pueda corresponder a la de uno de los dos grandes saurópodos localizados en el yacimiento principal. Esto es debido a que, precisamente, son de la misma época.

Por último, otra novedad de este año ha sido el trabajo de un georadar facilitado por la Universidad de Burgos (UBU) con el que se pretende facilitar el trabajo y saber en qué puntos del terreno es más probable que haya restos de huesos fosilizados de dinosaurios.

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