El Foco de María Zabay

Arantxa Coca, psicóloga: «‘La isla de las tentaciones’ es un reflejo de lo que sucede en la sociedad»

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El amor… Intenso, mágico; ese rayo de Cortázar que te atraviesa, que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio; terremoto; un motivo sin razón (al menos no racional). Es explosión de explosiones; mascletá; fuego que no hay catarata que sofoque. Despierta pasiones, ilusiones, miedos e incluso puede que inseguridades (eso ya dependerá de sus protagonistas y sus confianzas y certezas). Inexplicable todo él. Ha desencadenado guerras, enemistades, odios; también uniones y alianzas. Es la apuesta a la que más fallos se le permiten; el dolor al que siempre se corre el riesgo de volver; la amargura que se olvida; la mentira que se cree. Tanto y tanto… A veces por tan poco… Y otras, por tanto.

Ha movido y moverá el mundo con su motor incontrolable que crea valientes que pierden el miedo a perder, pero, ¿puede triunfar hoy en este mundo de la inmediatez, de las impaciencias, de los disfraces, de los disimulos, de las vanidades y de las redes sociales con sus 100.000 posibilidades? La prestigiosa psicóloga Arantxa Coca, referente en relaciones de pareja dice que para conseguirlo hay que ser sano, ser flexible y ser seda. Es decir, resolverse las heridas por uno mismo, no cargar la mochila con las piedras en los hombros del otro; ceder, poner las cosas fáciles y no guardarse los desencuentros ni dejarlos pegados como si tuviese usted un velcro. Deje que se deslice al olvido lo que es digno de olvido.

Consejos sabios que no parece que nos apliquemos del todo bien a juzgar por el número de divorcios y separaciones, por no hablar de esos que se traicionan, de los que simplemente se aguantan y de los que ni siquiera se aguantan; o de los amores efímeros y las pasiones pasajeras en las que quizá uno sintió y el otro exprimió (entusiasmos que se desvanecen y no rompen huesos, pero sí almas). Jungla de este siglo con los valores cayendo por el acantilado. Basta mirar lo que se nos muestra (y no hace falta investigar). Carnaval de sentimientos. Si tiene dudas, encienda la televisión un momento y verá los amores y desamores, las infidelidades, los tonteos, los lloros y la locura. Arantxa Coca nos lo deja claro: «La isla de las tentaciones es un reflejo de lo que sucede en la sociedad». Y nos alerta: cuidado con el ego, las ironías, los sarcasmos y las amenazas. Pero también con los egoístas, con los «porque yo lo valgo», con los Peter Pan que no maduran, los que no saben lo que quieren (o lo saben y marean), los que lo quieren todo (poliamor de amores), los que no quieren nada, los narcisistas que se adoran y te torturan, los TLP y su mundo roto, los mentirosos, los manipuladores y los liantes (que vienen a ser lo mismo). ¡Ojito que algunos se creen la versión que reconstruyen! (para estos casos, igual conviene acompañarse de un fedatario).

Nos adentramos con la experiencia de esta reputada psicóloga en una interesante conversación para tomar nota de las frases tóxicas (ésas con efecto detonador), de las extintor que nos salvarán de una discusión complicada, de los estilos amorosos y sus compatibilidades, y de las oportunidades que merecen la pena. Todo en pro de tener una relación sana (porque las hay). Los ingredientes: el rayo y verdad de la buena, de la que no conoce artimañas, ni usa ni abusa. Y añado un doble topping de bondad y sirope de generosidad, porque el desusado hábito de pensar en el otro es esencial. Si los encuentra, cocine con mimo (no se le vaya a quemar) y disfrute del manjar. Escasea.

Si tiene dudas, consulte el libro de Arantxa Coca Más amor, por favor. A ver si nos contagiamos de amor o, por lo menos, no provocamos desamor.

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