Catedrática de Epidemiología, Salud Pública y Medicina Preventiva de la Universidad de Valencia

Patricia Guillem sobre la viruela del mono: «No se debe generar una alarma social innecesaria»

"Aunque es una enfermedad poco frecuente, es endémica en zonas de África Central"

"La recién experiencia con la pandemia ha permitido una rápida actuación por parte del sistema de vigilancia epidemiológica"

Qué es la viruela del mono, síntomas y cómo se transmite

Patricia Guillem sobre la viruela del mono: «No se debe generar una alarma social innecesaria»
"La viruela del mono en su versión occidental suele cursar de una forma benigna"

Patricia Guillem, catedrática de Epidemiología, Salud Pública y Medicina Preventiva de la Universidad de Valencia desde hace más de trece años es autora de diversos estudios entre los que se encuentra Automedicación en Población Universitaria Española. Esta experta ha compartido su visión acerca del virus que se está expandiendo por Europa a pasos de gigante y nuevamente pone al mundo entero en alerta cuando aún no hemos salido de la pandemia que nos cambió la vida.

PREGUNTA.- ¿Qué es la viruela del mono?

RESPUESTA.- Es una enfermedad poco frecuente, endémica de algunas zonas de África Central y Occidental que guarda una relación estructural con el virus de la Viruela, ocasionando una sintomatología general similar pero mucho más leve aunque puede existir un grado variable de complicaciones asociadas y/o letalidad dependiendo de factores asociados (edad, sexo, patologías previas, estado inmunitario…etc)

P.- ¿Por qué tenemos que preocuparnos por este virus?

R.- Ante todo, no se debe generar una alarma social innecesaria. Sí debemos aportar información para tener un mayor conocimiento, ya que se trata de una patología inusual, no característica de países como el nuestro que por algún motivo, probablemente de importación, no ha llegado. Gracias al entrenamiento que llevamos por la pandemia, ha permitido una rápida actuación por parte del sistema de vigilancia epidemiológica y en estos momentos se halla en una fase contención y por tanto de control.

P.- ¿Es cierto que hay al menos dos cepas con muy distintas letalidades?

R.-Es cierto que hay dos cepas, la denominada ‘occidental’ que es más benigna que la ‘central’. Es necesario secuenciar el virus en el diagnóstico de la enfermedad para averiguar a cuál nos referimos al hablar de casos confirmados.

P.- Se está diciendo que la mortalidad es relativamente baja, si es así ¿por qué tanta alarma?

R.- La tasa de letalidad, según las cifras aportadas por la OMS puede variar entre el 1 y el 10%. Sin embargo, estos datos deben analizarse con precaución. Hay que conocer las características poblacionales de las personas afectadas, así como la situación sanitaria del país donde se ha producido el brote.

La mortalidad referida a esta patología se ha presentado en niños pequeños. Además, otros factores como una falta de nutrición, de condiciones higiénicas y/o de dificultad en el acceso a la atención sanitaria, etc. son influyentes y sin duda generan diferencias si los comparamos con países del primer mundo.

P.- ¿Cuáles son los grupos de mayor riesgo?

R.-La población más vulnerable son los niños muy pequeños (cuyo sistema inmunitario está menos desarrollado) y tampoco se deberían descartar los ancianos con patologías previas y/o comorbilidades, pacientes inmunocomprometidos y las mujeres embarazadas. Puede haber también una cierta predisposición por el sexo, afectándose más los varones.

P.- ¿Cómo se transmite?

R.- Existe transmisión entre animales de diferentes especies (de pequeños roedores a primates) y de animales a humanos (siendo esto considerado una zoonosis).La transmisión entre humanos se puede producir a través de dos vías, denominadas: directa o indirecta.

La primera consistiría en una exposición a fluidos/secreciones de una persona infectada (saliva, fluidos sexuales, exudado de las lesiones cutáneas, estornudos). En este caso, se requiere de un contacto estrecho y prolongado. También se ha descrito como posible la vía de transmisión a través de la inadecuada cocción de carne y por la excreción de las propias heces contaminadas (mala manipulación de alimentos…) al igual que hay descripción de transmisión por la vía transplacentaria (de la madre al hijo).La transmisión por aerosoles no se descarta pero es muy improbable.

Por otro lado, la transmisión indirecta (fómites) es posible al entrar en contacto con objetos inanimados contaminados (ropa, sábanas, utensilios de cocina…) pertenecientes a la persona infectada y en los que han podido dejar residuos de los líquidos secretados (esta contaminación puede durar en el tiempo).

P.- ¿Cómo ha llegado a Occidente si no es una enfermedad propia de estos países?

R.- En el caso de una enfermedad transmisible realmente hace falta poco, son muy ubicuas. El incremento de los viajes internacionales, el trasiego de pasajeros, intercambio de mercancías… Puede haber diferentes hipótesis respecto al origen del denominado caso 0 pero es una realidad que en la actualidad estamos a merced de muchas enfermedades transmisibles que no siendo características de nuestro país, en un momento concreto nos puedan llegar afectar. Podríamos citar algunas y recordar los casos de enfermedades también poco frecuentes como «las vacas locas», el virus del Zika, el Paludismo…hay un largo etc.

P.- Ha dicho la ministra Darías que no es una enfermedad de transmisión sexual, entonces, ¿no se contagia cuando se practica sexo?

R.- Es correcto, cuando se habla de transmisión sexual en una enfermedad, se hace referencia a un contagio producido por entrar en contacto con las mucosas genitales. En este caso, la transmisibilidad se produce por los fluidos generados y estos se pueden producir en muchas circunstancias, entre ellas, durante el acto sexual independientemente del sexo de las personas, a través de la saliva, por los besos, el sudor, la fricción de los cuerpos puede hacer que se rompan las vesículas dérmicas…

P.- ¿Cuáles son los síntomas de un contagio de viruela del mono? ¿Y su tratamiento?

R.- Los síntomas principales son un cuadro inicial con fiebre, inflamación de ganglios linfáticos, cefalea, dolores musculares, cansancio, astenia (debilidad) y posteriormente pueden aparecer lesiones en grado variable a nivel dérmico (en la zona del rostro, principalmente párpados, comisuras de los labios, en manos, pies, genitales) en forma de vesículas que evolucionarán a pústulas y que terminarán formando costras que se podrán secar e incluso dejar alguna marca, tipo cicatriz dependiendo de la zona afectada.

Existe tratamiento sintomático, por ejemplo, usar un antitérmico si tenemos fiebre. Los tratamientos disponibles son de apoyo. Existen otros fármacos antivirales más específicos como cidofovir y bricidofovir que han mostrado efectividad en estudios in vitro con animales también el fármaco tecovirimat pero nunca se han empleado en zonas endémicas ni aplicado en humanos.

P.- ¿En qué se diferencia la viruela del mono de la humana, ya erradicada en España?

R.-Sin duda una de las diferencias más importantes sin atender a particularidades genéticas entre ambos virus es la letalidad que fue muchísimo más elevada en el caso de la viruela. La viruela del mono en su versión occidental suele cursar de una forma benigna teniendo una recuperación de la salud al término de su curso.

P.- ¿Hay disponible una vacuna?

R.- Si existe disponibilidad de vacunas en otros países en los que se ha continuado vacunando, al igual que en España todas las personas que recibieron la vacuna antivariólica en los años 70 podrían tener un recuerdo de inmunidad y por tanto de protección frente a esta cepa al menos en un 85%.
La vacuna autorizada en Europa para proteger contra la viruela en adultos es Imvanex, esta se compone de dos dosis que deben administrarse de forma separada con al menos 28 días de diferencia. Sin embargo esta vacunación solamente estaría recomendada para los convivientes o contactos muy frecuentes de los casos confirmados.

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