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Cuarta ola de calor de seis días en España: cómo proteger tu salud cuando el termómetro supera los 40 grados

Las altas temperaturas obligan al organismo a realizar un esfuerzo adicional para mantener estable la temperatura corporal

Cuarta ola de calor de seis días en España: cómo proteger tu salud cuando el termómetro supera los 40 grados
Personas caminando en plena ola de calor.
Diego Buenosvinos

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España afronta desde este miércoles la cuarta ola de calor del verano, un episodio que podría prolongarse al menos hasta el domingo y que llevará los termómetros hasta valores cercanos a los 40 grados en amplias zonas del país. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha activado un aviso especial ante un episodio marcado por temperaturas muy elevadas, especialmente en el valle del Ebro, depresiones del nordeste, valles del suroeste peninsular y Canarias.

Pero el calor extremo no es sólo una cuestión meteorológica. Las altas temperaturas obligan al organismo a realizar un esfuerzo adicional para mantener estable la temperatura corporal y pueden desencadenar desde cansancio, mareos o deshidratación hasta problemas graves como un golpe de calor. El riesgo aumenta especialmente entre personas mayores, niños, embarazadas y pacientes con enfermedades cardiovasculares, respiratorias o renales.

La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha publicado un nuevo aviso especial de fenómenos adversos por la ola de calor que afectará desde este miércoles a gran parte de la Península Ibérica y a las Islas Canarias, y que se mantendrá al menos hasta el domingo 2 de agosto, aunque podría ir más allá del lunes.

En los próximos días, una secuencia de dorsales afectará a la Península Ibérica, escenario donde predominarán las altas presiones sobre el Mediterráneo occidental, favoreciendo la estabilidad y los cielos despejados.

En combinación con la insolación propia de esta época del año, se espera un ascenso progresivo de las temperaturas, hasta alcanzar valores muy elevados a partir de mitad de la semana, especialmente en valles fluviales del cuadrante suroccidental, valle del Ebro, depresiones del nordeste y valles pirenaicos.

La AEMET espera un nivel de peligro importante o incluso extraordinario durante las horas centrales, especialmente en actividades al aire libre y para personas vulnerables (edad avanzada, enfermedades cardiovasculares, etc.), con noches que serán también muy cálidas.

El cuerpo se expone a altas temperaturas

Cuando el cuerpo se expone a temperaturas elevadas, activa mecanismos como la sudoración y la dilatación de los vasos sanguíneos para liberar calor. Sin embargo, cuando el ambiente es demasiado cálido o la exposición es prolongada, estos sistemas pueden resultar insuficientes. En esos casos pueden aparecer síntomas de alarma como confusión, piel caliente, dolor de cabeza intenso, debilidad extrema, náuseas o pérdida de conciencia.

Uno de los principales riesgos es el golpe de calor, una urgencia médica que aparece cuando la temperatura corporal aumenta hasta niveles peligrosos. No se trata simplemente de «pasar calor»: puede afectar al funcionamiento del cerebro, provocar alteraciones cardiovasculares y comprometer órganos vitales si no se actúa con rapidez.

Para reducir riesgos, los expertos recomiendan evitar la exposición directa al sol en las horas centrales del día, mantener una hidratación frecuente aunque no exista sensación de sed, utilizar ropa ligera y proteger la cabeza. También aconsejan adaptar la actividad física y evitar esfuerzos intensos durante las horas de mayor temperatura.

La vivienda también juega un papel importante. Mantener las persianas bajadas durante las horas de más calor, ventilar en los momentos más frescos del día y buscar espacios menos calurosos ayuda a reducir el impacto de las temperaturas extremas. En el caso de personas vulnerables, es recomendable que familiares o cuidadores comprueben su estado con frecuencia.

Especial atención requieren quienes toman determinados medicamentos o padecen enfermedades crónicas, ya que algunos tratamientos pueden dificultar la adaptación del organismo al calor. Ante síntomas intensos o una sospecha de golpe de calor, los especialistas recuerdan que es necesario solicitar asistencia sanitaria.

Sanidad mantiene activo el Plan Nacional de Actuaciones Preventivas frente a los efectos del exceso de temperaturas, cuyo objetivo es reducir los daños asociados a los episodios de calor extremo mediante vigilancia, información y prevención.

Con la llegada de una nueva ola de calor, la recomendación es sencilla: anticiparse. El calor extremo no sólo se combate cuando aparecen los síntomas; la mejor protección comienza antes, reduciendo la exposición y cuidando especialmente a quienes tienen mayor riesgo.

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