OKDIARIO en la sierra de Ávila: «Nuestros antepasados limpiaban el monte, ahora se gestiona desde oficinas y pasa esto»
Vecinos de la localidad abulense denuncian el abandono de los montes

OKDIARIO se ha desplazado hasta Burgohondo, en la provincia de Ávila, para conocer de primera mano la magnitud de los incendios que están calcinando la sierra. Allí, este periódico ha podido hablar con varios vecinos de la localidad, agricultores de la zona, que han relatado visiblemente emocionados cómo han vivido estos días de fuego y devastación. Además, han
«¿Cómo estamos viviendo los incendios? Muy mal, esto es demasiado», ha explicado uno de los vecinos consultados por este periódico, que ha descrito una «impotencia muy grande» al comprobar cómo el paisaje que conocían de toda la vida ha quedado irreconocible en apenas tres jornadas. «Toda la zona que tenemos aquí estaba bien hace tres días y ahora miras y está todo abrasado», ha lamentado.
El incendio, según ha relatado, «ha cogido una virulencia grandísima», afectando tanto a personas como a viviendas, lo que a su juicio constituye «la peor parte» de esta catástrofe. Como agricultores, ha explicado, el primer impulso no ha sido pensar en las pérdidas materiales, sino en salvar vidas: «Te duele ver todo el terreno quemado, pero claro, primero intentas salvar a los animales, las personas, las casas». El vecino ha resumido la sensación que se respira en Burgohondo con una frase que lo dice todo: «Es devastador. Somos gente dura, pero la lágrima se salta».
En la zona ha trabajado Protección Civil de Burgos, aunque los vecinos consultados por OKDIARIO han sido críticos con la respuesta inicial del Gobierno. «El Gobierno, medios previos no ha puesto muchos», ha denunciado uno de ellos, que atribuye esta situación a «un abandono considerable de nuestros montes, de nuestras tierras». Según su testimonio, la llegada de refuerzos no ha sido inmediata: «Luego han venido muchos medios, pero han tardado un poco».
Preguntados por si las autoridades permiten la limpieza de los montes durante los meses de invierno, la respuesta ha sido clara: sí se permite, pero con importantes limitaciones burocráticas. «En parte sí te dejan, pero con muchas trabas y muy controlado», ha explicado el vecino, que ha contrapuesto esta gestión actual con la que llevaban a cabo generaciones anteriores. «Lo que no entiende una persona es que, por ejemplo, nuestros antepasados, mis abuelos, mis bisabuelos, lo llevaban haciendo toda la vida, no cobraban por ello, vivían de ello y lo gestionaban genial. Y ahora que se está gestionando desde oficinas, pasa lo que está pasando», ha denunciado. «Es que no entra en la cabeza de nadie», ha zanjado.
El vecino tampoco ha ocultado su escepticismo ante las explicaciones oficiales sobre el origen de la catástrofe. «Que salga Sánchez a decir que es cambio climático, eso quién se lo cree, no se lo cree nadie», ha afirmado con contundencia, antes de rematar: «A mí a la cara eso no me lo dice».