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Verano

Cómo afectan al cerebro las altas temperaturas

El calor que soportamos en verano no solamente tiene consecuencias en nuestro cuerpo y estado físico. Veamos cómo afectan al cerebro las altas temperaturas porque esta fatiga que notamos también ralentiza la actividad de nuestro cerebro. Debemos tener especial cuidado a no sufrir golpes de calor, una buena hidratación es la base para que nos sintamos un poco mejor cuando los termómetros llegan a 30º.

El calor afecta al cerebro en gran medida porque puede hacer que hagamos todas las cosas de una forma más lenta. También se establece que es posible sufrir cambios en la memoria, daños cerebrales, etc. La cosa se puede agravar a medida que aumentan los grados de temperatura. Buscar un lugar de sombra y huir del sol en estos días es algo factible a tener en cuenta.

¿Quiénes sufren más las altas temperaturas?

Todos, pero hay grupos de riesgo como suelen ser las personas mayores y de avanzada edad. También están los niños, aunque en diferente grado, las embarazadas, las personas que sufren de enfermedades crónicas y aquellos que toman determinadas medicaciones. Así afectan al cerebro las altas temperaturas.

¿Cuándo la situación puede ser más perjudicial?

Es peor cuando estamos al sol, permanecemos cerrados con unas altas temperaturas, no nos hidratamos como es debido, tomamos el sol en horas clave de día, es decir de 12 de la mañana a las 17 de la tarde, vamos de excursión o hacemos deporte cuando los termómetros se elevan.

Consejos para que las altas temperaturas no nos afectan tanto

Todos podemos establecer una serie de hábitos para evitar la deshidratación y así las alta temperaturas no nos dañen tanto física como mentalmente.

La cantidad de agua que debemos beber durante el verano ha de ser mayor que en otras épocas del año.

Refugiarnos en la sombra. Buscaremos zonas de sombra y huiremos de dónde esté el sol en las horas centrales del día.

Comidas ligeras, esto nos ayudará a refrescarnos, tener menos calor y también a que la digestión pesada no sea un problema añadido.

Ante cualquier signo que puede considerarse golpe de calor es mejor acudir al médico para ser revisado antes de sufrir mareos y deshidratación.