Suena cruel, pero la ciencia lo avala: En Florida sacrifican a zarigüeyas con GPS para acabar con una voraz serpiente invasora
Los científicos han utilizado el GPS para localizar animales, pero es más raro descubrir que lo usan como señuelo. Eso es lo que están probando en Florida. Por increíble que parezca, utilizan zarigüeyas para que las pitones birmanas invasoras se las coman y puedan localizarlas.
Aunque suena cruel, la lógica es muy sencilla: si una pitón se come a una zarigüeya marcada, el collar sigue emitiendo desde el interior de la serpiente y permite a los investigadores encontrarla.
El motivo por el que han tomado una medida tan extrema es que en los Everglades, las pitones birmanas son una especie invasora, que se ha transformado en un depredador dominante hasta afectar a varios mamíferos nativos.
Usan zarigüeyas con GPS para acabar con una especie invasora en Florida
No siempre es fácil saber qué hacer con las especies invasoras, pero en Florida han decidido acabar con las pitones birmanas de un modo drástico y sin miramientos. Como estas serpientes se tragan a las presas enteras, el GPS de la zarigüeya sigue funcionando dentro del animal.
A partir de ahí, los equipos de conservación pueden desplazarse hasta el punto marcado por el GPS, localizar a la serpiente y retirarla. En el marco de los programas de control de Florida, esas pitones invasoras acaban sacrificadas.
La idea surgió en 2022 cuando un equipo de investigadores estudiaba los movimientos de pequeños mamíferos en Florida, por lo que colocaron collares GPS a varias zarigüeyas y mapaches.
Casi por casualidad se dieron cuenta de que las pitones se estaban comiendo a los animales marcados, y que la señal seguía activa. Si el collar no dejaba de transmitir tras la depredación, también podía convertirse en una herramienta para encontrar serpientes difíciles de detectar.
Por qué las pitones birmanas son una especie invasora en Florida
La pitón birmana es una especie invasora que ha conseguido establecerse y reproducirse en un ecosistema donde no tenía ese papel natural. Eso ha provocado daños graves para mamíferos autóctonos.
Algunos apuntan a descensos del 99% en mapaches, del 98% en zarigüeyas y del 88% en linces rojos. También se ha señalado una caída superior al 90% en mamíferos medianos en los Everglades.
Además, las pitones pueden alcanzar tamaños muy grandes. En Florida se ha documentado una pitón de casi 100 kilos y cinco metros y medio capturada en 2022 en Naples, y otra que rozaba los seis metros registrada en julio de 2023.
Eso hace que las batidas humanas estén muy limitadas. En cambio, la zarigüeya puede ayudar a localizarlas con su mera existencia, ya que forman parte de la dieta de las pitones.
Por qué algunos se oponen al uso de zarigüeyas con GPS para capturar una especie invasora
Lo cierto es que con collar GPS o sin él, la probabilidad de que la zarigüeya acabara devorada por una pitón es la misma. Sin embargo, algunos ven en este método un componente un tanto cruel.
El argumento de los zoólogos es que las zarigüeyas ya viven en un entorno donde las pitones las cazan, y que el collar sólo permite convertir esa interacción en información útil.
No es una trampa mecánica ni una búsqueda convencional, sino una forma de aprovechar la cadena alimentaria para localizar a un depredador invasor. Ahora el objetivo es trabajar con 40 zarigüeyas más equipadas con uno de estos collares GPS.