Agricultura

Crece la preocupación entre los agricultores murcianos: piden cambios en la gestión de los fitosanitarios contra las plagas

Lechuga, plagas, insectos, Murcia
Recreación de una lechuga en un campo agrícola de Murcia.
  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

La Región de Murcia concentra en abril de 2026 una crisis agrícola que afecta de lleno a sus cultivos hortofrutícolas y pone en alerta a todo el sector. Los agricultores denuncian pérdidas graves por el avance de las plagas agrícolas y reclaman cambios urgentes en la gestión de los fitosanitarios.

De esta zona del sureste español, conocida como la «Huerta de Europa», salen cada año lechugas, cítricos o alcachofas que abastecen a gran parte del continente. Ahora, esa capacidad productiva se encuentra con la barrera de tener menos herramientas para combatir amenazas cada vez más agresivas, como la plaga del pulgón.

Agricultores murcianos exigen cambios en la gestión de los fitosanitarios contra las plagas

Los agricultores murcianos han intensificado sus protestas tras comprobar cómo la plaga del pulgón ha arrasado hasta la mitad de algunas explotaciones. El problema no es puntual, el sector asegura que la reducción de materias activas disponibles limita su capacidad de respuesta y agrava los daños.

Antonio Moreno, responsable agrario de UPA Murcia, describe una situación desigual dentro de la Unión Europea. Mientras otros países autorizan determinados productos, España mantiene restricciones que dejan a sus productores en desventaja. Esa diferencia impacta directamente en la competitividad.

El origen del conflicto está en el sistema de autorizaciones. Cada país gestiona sus propios registros, lo que obliga a las empresas a repetir procesos y encarece la disponibilidad de productos. Algunas compañías optan por no renovar registros en España, lo que reduce aún más las opciones para el agricultor.

A esta falta de herramientas se suma otro efecto: las resistencias. Con menos productos disponibles, los agricultores recurren siempre a los mismos tratamientos. Las plagas se adaptan y pierden eficacia los métodos que antes funcionaban. El resultado es un círculo difícil de romper.

El sector también señala decisiones empresariales como el caso de ciertos fitosanitarios retirados del mercado sin alternativa inmediata. Cuando eso ocurre, el agricultor pierde margen de maniobra en plena campaña. Las autorizaciones excepcionales alivian el problema durante unos meses, pero no solucionan el fondo.

Ante este escenario, Murcia se ha unido a Andalucía y Comunidad Valenciana para exigir al Ministerio de Agricultura medidas urgentes. Las tres comunidades reclaman autorizaciones rápidas y un sistema que garantice igualdad frente a otros países europeos.

Cómo es la plaga del pulgón que ya arrasa cultivos en Murcia

El pulgón se ha convertido en la principal amenaza en estos momentos. Este insecto se alimenta de la savia de las plantas y debilita rápidamente cultivos como la lechuga, el apio o la alcachofa. Las hojas se deforman y la planta deja de crecer con normalidad.

Además, el pulgón genera melaza, una sustancia pegajosa que favorece la aparición de hongos. Esa capa oscura impide la fotosíntesis y reduce el valor comercial del producto. Las cadenas de distribución rechazan piezas afectadas, lo que multiplica las pérdidas.

Por otro lado, el pulgón también actúa como transmisor de virus vegetales. Cuando infecta una plantación, el agricultor no tiene margen para salvarla. En muchos casos debe arrancar el cultivo completo para evitar que la enfermedad se extienda.

Junto al pulgón, otras amenazas como la araña roja o las moscas de la fruta complican la situación. La primera reduce la capacidad fotosintética de las hojas, mientras que las segundas arruinan los frutos desde el interior. Este conjunto de plagas ya afecta a miles de hectáreas en la Región.

Cómo ayudarían los fitosanitarios a frenar el avance de esta plaga

Los fitosanitarios siguen siendo la herramienta más rápida para frenar una infestación en niveles críticos. Productos con acción sistémica permiten actuar desde el interior de la planta y alcanzar a los insectos en zonas donde otros tratamientos no llegan.

Su uso también corta la transmisión de virus. Al eliminar al insecto vector, el agricultor protege el resto de la parcela y evita pérdidas totales. En cultivos intensivos, esa diferencia marca la viabilidad de toda la campaña.

Además, los fitosanitarios garantizan estándares comerciales. Sin plagas, el producto mantiene su aspecto y puede entrar en los circuitos de exportación. Esto resulta clave en una región que depende del mercado europeo.

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