Las autoridades advierten a los ciudadanos que salgan a recoger setas en Castilla y León: estos ejemplares sólo pueden recolectarse con el sombrero extendido
Para coger setas en el campo necesitas licencia y, además, no sólo debes fijarte en el tamaño de cada ejemplar para saber si puedes llevártelo a casa. Por ejemplo, en Castilla y León algunas piezas deben estar abiertas para poder recolectarlas.
Es lo que ocurre con los parasoles o galampernas, para los que las condiciones de Micocyl (Castilla y León Micología) obligan a que el sombrero esté extendido. Las normas también prohíben recoger oronjas cuando todavía permanecen encerradas en la envoltura que les da aspecto de huevo.
Por eso es fundamental que conozcas la normativa antes de salir al campo. Si no la cumples, pueden requisarte las setas que hayas recogido e incluso multarte.
Para coger estas setas en Castilla y León debes comprobar que el sombrero está extendido
La condición afecta a una de las características que el recolector debe comprobar antes de cortar la seta. Si el parasol sigue cerrado, hay que dejarlo en el terreno. Da igual el tamaño que tenga, eso no elimina la norma.
En concreto este detalle está regulado por el Decreto 31/2017 que organiza los recursos micológicos silvestres de Castilla y León. De hecho, aparece expresamente esta limitación para la Macrolepiota procera.
La disposición transitoria primera, en su apartado g), prohíbe recolectarla y comercializarla cerrada o en huevo, independientemente de lo que mida.
Por su parte, las condiciones generales de las zonas reguladas por Micocyl mencionan los parasoles o galampernas del género Macrolepiota y obligan igualmente a que el sombrero esté extendido.
Eso hace que no sólo tengas que fijarte en el tamaño de determinadas setas. En un paseo puedes ver ejemplares más pequeños y que, curiosamente, sí sea legal cortar.
No metas en tu cesta oronjas cerradas si vas a recoger setas
Más allá de la extensión del sombrero, hay determinados tipos de seta que tienen su propia normativa. Por ejemplo, la oronja cuyo nombre científico es Amanita caesarea.
Micocyl prohíbe recolectar sus huevos cerrados; los ejemplares cuyo cuerpo fructífero todavía está encerrado en el interior del velo.
La normativa autonómica concreta las condiciones para su recogida: la volva debe estar completamente abierta y el anillo roto. También en este caso queda prohibida su recolección y comercialización cerrada o en huevo, cualquiera que sea su tamaño. Así lo establece el apartado f) de la misma disposición.
Traducido al senderista promedio, esto significa que antes de cortar una oronja hay que comprobar el estado y que esté abierta. Nuevamente, el tamaño no es lo más relevante.
Aun así, Micocyl también recomienda respetar los ejemplares muy pequeños por razones de conservación y porque resultan más difíciles de identificar. Ante cualquier duda sobre la especie, no debe consumirse.
Qué debes tener en cuenta antes de salir a recoger setas
En los acotados de Micocyl hay que consultar el permiso correspondiente, la cantidad autorizada y las normas particulares del área. Hazlo antes de desplazarte, especialmente si visitas un monte por primera vez.
Durante la recogida, debes transportar las setas en una cesta o en un recipiente que permita la aireación, jamás lo hagas en una bolsa de plástico. Además, los rastrillos y las herramientas que puedan dañar el suelo o a otras especies están prohibidos.
Una vez en el campo, fíjate en qué ejemplares puedes coger y cuáles deben seguir creciendo. Si te cuesta identificar las setas, obviamente no las cortes ni te las lleves a casa. Más allá de la multa, podrías intoxicarte.