La afición española inundó Nueva York con banderas nacionales, caras pintadas y un grito que retumbó en las tripas del MetLife, el estadio de la final del Mundial entre España y Argentina. «¡Pedro Sánchez, hijo de puta!». Ocurrió durante la previa de la final. Un cántico habitual en las ciudades españolas que se ha trasladado a Estados Unidos en cada previa de la selección nacional.
La presencia de Pedro Sánchez en la final del Mundial 2026 entre España y Argentina ha generado decepción entre sus ministros, ya que varios aspiraban a acudir a este histórico partido de fútbol, en ausencia del presidente. Sánchez acudirá al MetLife Stadium de Nueva York tras ser invitado por la FIFA, no por la Federación Española, y lo hará únicamente acompañado por dos miembros de su Gobierno.
Milagros Tolón, ministra de Deportes, y Carlos Cuerpo, vicepresidente primero y ministro de Economía. La presencia institucional de las autoridades españolas queda así al completo. Sin embargo, en la ciudad de Nueva York se encuentran también el ministro de Transportes, Óscar Puente, y el titular de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares. El primero tiene previsto intervenir mañana ante la sede de la Organización de Naciones Unidas (ONU), mientras que Albares acompaña a Pedro Sánchez en su viaje del lunes a Argelia.
Ambos albergaban esperanzas de poder formar parte, finalmente, de la delegación española dentro del palco presidencial en el estadio, pero se tendrán que conformar con verlo desde la televisión, como tantos millones de personas. Según ha podido saber OKDIARIO, los respectivos gabinetes ministeriales de varios miembros del Gobierno han movido todos los hilos posibles para poder estar en el estadio, especialmente cuando creían que Sánchez no iba a asistir a la final del Mundial de Fútbol 2026.
Pero todas sus esperanzas se han desvanecido desde el momento en que Moncloa confirmó, como ya había adelantado este periódico, la asistencia de Pedro Sánchez al palco de autoridades de la gran final. El presidente del Gobierno asistirá al encuentro junto a Sus Majestades los Reyes, Felipe y Letizia, a la princesa de Asturias, Leonor, y a la infanta Sofía. La Federación Española no había invitado al presidente del Gobierno, puesto que ha sido la organizadora del Mundial, FIFA, la que trasladó ese ofrecimiento de un asiento en el palco al líder del PSOE.
