Pillado por el Seprona: hasta dos años de prisión al contar en sus redes sociales cómo suelta un siluro
La Guardia Civil investiga a un joven de 27 años que difundió en redes la suelta del pez en el Águeda
El siluro es el mayor pez de agua dulce de Europa y un depredador voraz sin enemigos naturales en el río
Parece increíble pero es real: capturan un pez de 3 metros y ya es récord mundial

La Guardia Civil de Salamanca ha destapado un nuevo caso de introducción de una especie exótica invasora en el medio natural. Agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de Ciudad Rodrigo investigan a un varón de 27 años como presunto autor de un delito contra la flora y la fauna.
El joven fue identificado tras liberar un ejemplar de siluro (Silurus glanis) en el río Águeda, a su paso por la localidad salmantina de Ciudad Rodrigo. Lo que agrava su situación es que él mismo difundió la suelta en un vídeo publicado en una red social.
El vídeo que le delató
Las actuaciones se iniciaron el pasado 9 de julio, cuando los agentes tuvieron conocimiento de la grabación. En las imágenes se apreciaba a una persona depositando al espécimen en la orilla del río, un gesto que bastó para poner en marcha la investigación.
En las imágenes se puede ver cómo el autor de los hechos incluso añade un texto en la publicación escribiendo «Ups, se me escaparon, lo juro», junto al emoji 🤣, mostrándose divertido por el acto que está realizando. En el vídeo se puede apreciar cómo el individuo extrae al ejemplar de un envase y lo suelta en el río.
Identificación del autor
A partir de esa publicación, la Guardia Civil logró identificar al presunto responsable. Introducir una especie de fauna no autóctona de forma que pueda perjudicar gravemente el equilibrio biológico del ecosistema fluvial está tipificado como infracción penal en el Código Penal español.
La circunstancia se agrava, además, al tratarse de un animal catalogado oficialmente como especie exótica invasora, lo que incrementa la responsabilidad del investigado por los daños potenciales que puede causar en el entorno.
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Penas de hasta dos años
Los delitos contra la biodiversidad están severamente castigados en España. El presunto autor podría enfrentarse a penas de prisión de cuatro meses a dos años o, en su lugar, a una multa de ocho a veinticuatro meses.
La presencia del siluro en el Águeda supone una seria amenaza para las especies locales. Al tratarse de un gran depredador, su proliferación puede alterar de forma irreversible la fauna piscícola autóctona y el equilibrio ecológico de toda la cuenca.
No es un caso menor: este pez figura en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras (Real Decreto 630/2013), el listado que el MITECO emplea para vigilar a las especies foráneas con impacto grave sobre los ecosistemas nativos.

Así es el siluro
El siluro es el mayor pez de agua dulce de Europa. Originario del este del continente, Asia central y Asia menor, supera con facilidad los dos metros de longitud y los 100 kilos de peso, con récords documentados de casi tres metros y más de 130 kilos.
Su aspecto es inconfundible: cuerpo alargado y mucoso, sin escamas, una cabeza ancha y aplanada y seis barbillones peribucales —los característicos «bigotes» que le han valido el sobrenombre de pez-gato. Con ellos detecta a sus presas en aguas turbias y profundas.
Llegó a España en 1974, cuando se introdujeron los primeros ejemplares en el embalse de Mequinenza, en la cuenca del Ebro, para la pesca deportiva. Desde entonces se ha expandido a las cuencas del Tajo, del Guadiana y, más recientemente, del Guadalquivir.

El monstruo sin enemigos
Lo que lo hace tan peligroso es su voracidad combinada con la ausencia de depredadores naturales en los ríos ibéricos. Es un cazador nocturno que se alimenta de peces, cangrejos, anfibios, pequeños mamíferos e incluso aves acuáticas como patos o palomas.
Su capacidad reproductora agrava el problema: una hembra puede depositar hasta 30.000 huevos por cada kilo de peso. En el Ebro, su introducción ha provocado el desplome de poblaciones autóctonas como la del barbo, antes una de las especies más abundantes del cauce.
Por eso la Guardia Civil insiste en no liberar nunca especies invasoras en la naturaleza, ya que representan una de las principales amenazas para la biodiversidad. El instituto armado recuerda además la utilidad de la aplicación Alertcops para comunicar cualquier delito medioambiental.