Coches

Era el coche más deseado durante la posguerra, pero muy pocos saben que fue el primero fabricado en España

  • Manuel Morera
  • Periodista y fundador del pódcast V9, el programa de F1 más escuchado de España. Universidad de Valencia y Radio 3. Anteriormente en ElDesmarque, Levante TV y Las Provincias.

Hubo un tiempo donde tener un coche era un lujo de la posguerra. Si pensamos en un vehículo que ganó fama entre las clases populares,  el primero que se nos viene a la mente es el SEAT 600, pero la fábrica fundada por el franquismo desarrolló otro coche previamente: el SEAT 1400.

Este coche marcó un antes y un después en la historia de la automoción española y en la posguerra. De hecho, fue el primer coche fabricado por SEAT en España tras su fundación por el Instituto Nacional de Industria (INI).

Desde 1953 hasta 1964 fue uno de los coches más cotizados en el país, demostró que las clases medias podían aspirar a un vehículo y vendió casi 100.000 unidades.

Cómo nació el primer coche SEAT de España durante la posguerra

El SEAT 1400, también conocido popularmente como mil cuatrocientos, se produjo entre 1953 y 1964 bajo licencia de Fiat.

De hecho, fue el primer automóvil ensamblado por SEAT en la Zona Franca de Barcelona, con la participación de parte de la plantilla procedente de la histórica Hispano Suiza, recolocada tras el cierre de la mítica firma.

El modelo era prácticamente idéntico al Fiat 1400/1900 (tipo 101) presentado en 1950, el primer Fiat con carrocería monocasco.

Su diseño tipo pontón, con líneas redondeadas e inspiración claramente americana, transmitía modernidad en una España todavía marcada por las restricciones económicas.

Desde el inicio se concibió como una berlina elegante y robusta, aunque con el paso de los años llegarían múltiples variantes.

Las evoluciones que consiguieron que SEAT fuera el coche soñado por los españoles

El primer SEAT 1400 se fabricó sólo durante un año, entre mayo de 1953 y mayo de 1954, con una producción muy limitada de 2.114 unidades.

Montaba un motor de cuatro cilindros y 1.395 cc, refrigerado por agua, que rendía 44 CV y alcanzaba los 120 km/h, cifras destacables para la época.

En 1954 llegó el SEAT 1400 A, con una potencia aumentada hasta 50 CV y una velocidad punta de 125 km/h, además de más cromados y mejoras estéticas.

De esta versión se produjeron 30.990 unidades hasta 1960. Posteriormente apareció el 1400 B en 1956, con un diseño aún más americano, luneta panorámica trasera, neumáticos de banda blanca y el característico faro antiniebla central.

La variante 1400 B Especial alcanzó los 58 CV y los 135 km/h, incorporando el famoso velocímetro de cinta horizontal, conocido popularmente como Mercurio.

Entre las versiones B y B Especial se fabricaron 17.053 unidades. Además de la berlina, existieron versiones familiares, furgonetas, limusinas, ambulancias, coches fúnebres e incluso el exclusivo Sport Spider descapotable.

Cómo la automoción española dejó atrás la escasez de la posguerra

El SEAT 1400 C, comercializado entre 1960 y 1964, supuso una ruptura estética y técnica. Aunque mantenía la denominación, ya pertenecía a la familia de los Fiat 1800/2100.

Su diseño fue obra de Dante Giacosa, y abandonaba las líneas pontón y adoptaba una imagen más estilizada, en línea con modelos italianos como el Lancia Flaminia o el Alfa Romeo 2000.

Se puso a la venta en febrero de 1960 por 160.000 pesetas, una cifra elevada para la época, y se produjeron 47.284 unidades, más 1.602 familiares. En 1963 incorporó el motor de 1.481 cc, lo que dio lugar al nacimiento del SEAT 1500.

Hay que entender que todavía era una época donde los microcoches tenían cabida en el mercado español por culpa de la escasez. Por lo que su éxito fue todo un hito de la automoción respecto a lo vivido en la posguerra.