Concienciación

En 1971 prohibieron esta raza por daños en el cartílago de la oreja: 55 años después sigue siendo uno de los gatos más comprados del mundo

Una mujer sostiene contra su pecho un gato Scottish Fold gris, de ojos ámbar y orejas caídas. Foto: ArthurHidden - Magnific
Una mujer sostiene contra su pecho un gato Scottish Fold gris, de ojos ámbar y orejas caídas. Foto: ArthurHidden - Magnific
Naiara Philpotts
  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

El Scottish Fold, la raza de gato reconocible por sus orejas plegadas hacia adelante, tiene prohibida su cría oficial en Reino Unido desde 1971. Ese año, el Consejo Gobernante de los Criadores Felinos de Reino Unido (GCCF, por sus siglas en inglés Governing Council of the Cat Fancy) dejó de reconocerla como raza y le retiró el registro, por lo que desde entonces no inscribe ni certifica ejemplares.

La decisión respondió al daño que la misma mutación genética que pliega las orejas provoca en el cartílago de todo el cuerpo del animal, no solo en las orejas.

Pese al veto, vigente 55 años después, el Scottish Fold sigue siendo una de las razas de gato más compradas del mundo. Su popularidad creció con fuerza gracias a las redes sociales y a dueños famosos, como la cantante Taylor Swift.

¿Por qué el GCCF retiró el registro del Scottish Fold en 1971?

Según Michisos, la raza se originó en 1961 en Escocia, cuando un criador llamado William Ross encontró en Coupar Angus una gata blanca de orejas dobladas a la que llamó Susie. Su cría, Snooks, fue la base del programa de reproducción, que combinó ejemplares con gatos British Shorthair.

El GCCF llegó a registrar formalmente la raza en 1966. Sin embargo, un grupo de veterinarios advirtió que el gen responsable del pliegue auricular también producía una enfermedad ósea progresiva, y el organismo retiró el registro en 1971. La mutación se ubica en el gen TRPV4 y provoca osteocondrodisplasia, un trastorno que altera la formación del cartílago en articulaciones, cola y extremidades, además de las orejas.

Los problemas de salud que arrastran los gatos Scottish Fold por la mutación de sus orejas

La osteocondrodisplasia aparece en distinto grado en todos los ejemplares con orejas plegadas, incluso en los que solo heredan una copia del gen. No existe una versión del pliegue auricular sin algún grado de esta enfermedad de base.

En los casos más severos provoca cojera progresiva, rigidez en la cola y fusiones en tobillos y rodillas. Esas limitaciones de movimiento dificultan tareas cotidianas, como saltar a una superficie alta o entrar y salir de la bandeja sanitaria.

International Cat Care y la Asociación Veterinaria Británica (BVA, por sus siglas en inglés British Veterinary Association) sostienen que «es antiético seguir criando gatos con una mutación genética que se sabe que provoca una enfermedad dolorosa relevante». Ambas organizaciones remarcan que el pliegue de las orejas se seleccionó solo por preferencia estética, sin ningún beneficio para el bienestar del animal.

El Scottish Fold sigue siendo una de las razas más compradas pese a la prohibición

El GCCF nunca revirtió su decisión, pero otras asociaciones sí reconocieron la raza. La Asociación de Aficionados a los Gatos (CFA, por sus siglas en inglés Cat Fanciers’ Association) la aceptó en 1978, y también integra los estándares de la Asociación Internacional Felina (TICA, por sus siglas en inglés The International Cat Association).

Según Notidogcats, los criadores responsables cruzan ejemplares Scottish Fold solo con gatos de orejas rectas, conocidos como Scottish Straight, para reducir el riesgo genético. Esa práctica disminuye la gravedad de la enfermedad, aunque no la elimina.

¿Cómo es el carácter del Scottish Fold?

Los ejemplares de esta raza pesan entre 2 y 6 kilos, con cabeza redondeada, ojos grandes y pelaje corto y denso. Algunos creen que su apariencia, con las orejas dobladas hacia adelante, recuerda a la de un búho.

En cuanto al temperamento, el Scottish Fold es un gato dulce, tranquilo y sociable, que se adapta bien a la convivencia con niños, perros y otros felinos. Su nivel de actividad es bajo o moderado, con una vocalización suave.

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