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Dieta Fodmap: la dieta para tratar los síntomas del intestino irritable

La dieta Fodmap es una de las estrategias alimentarias más modernas para el tratamiento de determinados trastornos gastrointestinales, desde el síndrome del intestino irritable (SII) hasta la hinchazón, el estreñimiento o la diarrea. Por tanto, no se trata de un régimen destinado a adelgazar sino de una dieta especial que implica la eliminación y luego la reintegración paulatina de determinados alimentos.

Dieta Fodmap: la dieta para tratar los síntomas del intestino irritable

Fodmap es un acrónimo que por sus siglas en inglés hace referencia a los Oligosacáridos, Disacáridos, Monosacáridos Fermentables y Polioles y se refiere a todos aquellos carbohidratos que no se pueden digerir o absorber bien en el intestino. Una mala digestión o mala absorción provoca un metabolismo por parte de  las bacterias intestinales que conduce a la producción de un exceso de gases con el consecuente dolor abdominal, diarrea y / o estreñimiento. Estas son, por tanto, cuatro categorías de alimentos que están presentes en muchos alimentos que llevamos a la mesa todos los días.

En concreto, antes de pasar a la lista de alimentos individuales, los  oligosacáridos  están presentes en alimentos como trigo, centeno, cebollas, ajo y legumbres, los disacáridos(esencialmente lactosa ) están presentes en todos los productos lácteos, los  monosacáridos o  fructosa, están contenidos en la miel, frutas, maíz y derivados como el jarabe de maíz muy utilizado en la industria alimentaria. Por último, los  polioles, o sorbitol y manitol, se encuentran en algunos tipos de frutas y hortalizas además de utilizarse como edulcorantes artificiales.

Las tres fases de la dieta Fodmap

El primer estudio que planteó la hipótesis de un vínculo entre los trastornos intestinales y los alimentos Fodmap se remonta a 2010. Los pioneros de Fodmap fueron  Susan Shepherd y Peter Gibson, del departamento de medicina de la Universidad de Monash en Melbourne, Australia. De hecho, fueron los primeros en notar una mejora en las condiciones de sus pacientes ante la eliminación de este tipo de alimentos.

La dieta se divide en tres fases: eliminación, reintegración y mantenimiento. En la primera fase, que puede durar de 3 a 6 semanas se prevé la eliminación total de los alimentos.  Por ello, el consejo para el paciente que decida afrontar esta dieta, además de contactar siempre con su médico o nutricionista, es organizar bien la compra de la comida y el menú a ingerir durante toda la semana. El número y la composición de las comidas dependen de las necesidades de la persona y de sus necesidades individuales. En estas semanas es muy importante variar la dieta ya que se excluyen muchos alimentos de uso común. Durante la fase de reintegración se monitoriza la sintomatología y según los resultados obtenidos en las dos primeras fases se define el mantenimiento .

¿Qué son los alimentos Fodmap?

Hemos visto cuál es el acrónimo de Fodmap, pero ¿qué son los alimentos fermentables, los que excluye este tipo de dietas? Son muchos y pertenecen a diferentes categorías de alimentos, pero cabe destacar que la respuesta a cada uno de estos alimentos es estrictamente individual.

¿La dieta Fodmap dura toda la vida?

Sin fruta, sin pasta, sin legumbres, sin productos lácteos. La dieta Fodmap es particularmente estricta y puede que no sea fácil de seguir durante largos períodos de tiempo. Sin embargo, la duración es variable, desde un mínimo de  tres semanas para los casos más simples, hasta 3-6 meses para situaciones más complejas. Hay alimentos que contienen mayores cantidades de Fodmap y por tanto deben excluirse claramente, otras que pueden ser consumidas en cantidades limitadas y con una frecuencia limitada, según prescriba el nutricionista.

Es fundamental, a la hora de seguir una dieta baja en Fodmap, prestar mucha atención a la forma en que se reintroducen los alimentos, que debe hacerse de forma gradual , dejando pasar al menos 2-3 días entre un alimento «nuevo» y el siguiente. Incluso si la respuesta de cada paciente es diferente, la tendencia después de las tres primeras semanas ya es una clara mejora a los síntomas iniciales.

Los efectos sin embargo, también dependen mucho de la situación clínica inicial. En la mayoría de los casos, las primeras 3-4 semanas nos hacen comprender si vamos en la dirección correcta. En otros casos, sin embargo, pueden pasar algunos meses hasta que se restablezca la microbiota y la función intestinal.

Los estudios dan esperanza: según algunos especialistas, la limitación de estos alimentos conduce a una reducción significativa de los síntomas en tres cuartas partes de los pacientes.