Vance retrasa su viaje a Islamabad tras las amenazas de los ayatolás de romper las negociaciones
La Casa Blanca ajusta su estrategia negociadora y mantiene la presión sobre Teherán ante el riesgo de ruptura de tregua

El presidente de EEUU Donald Trump ha ordenado este martes al vicepresidente J. D. Vance retrasar su partida a Islamabad para reanudar las negociaciones de paz con la dictadura de Irán tras las amenazas de los ayatolás de no acudir al encuentro. Este martes a medianoche en Estados Unidos (6:00 de la mañana ya del miércoles en España) vence el alto el fuego acordado, con el riesgo de reanudación de las hostilidades. Pakistán ha solicitado una prórroga de dos semanas, pero sin un acuerdo formal, los comandantes de la Guardia Revolucionaria, los sicarios de los ayatolás, ya han advertido de una «respuesta decisiva» ante cualquier nueva acción hostil, lo que aumenta el riesgo de una escalada militar incluso este martes.
Ante la incertidumbre y los mensajes contradictorios, ha empezado a subir el petróleo. Los precios del petróleo han subido y las acciones han bajado ante la incertidumbre que reina sobre la reanudación de las conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán y la inminente expiración del alto el fuego acordado hace dos semanas en Oriente Medio.
Los inversores esperaban que, a pesar de la retórica hostil, existiera la posibilidad de un acuerdo para poner fin a la guerra en Oriente Medio y reabrir el vital estrecho de Ormuz al transporte de petróleo y gas.
Una tregua al borde del colapso
El alto el fuego, acordado inicialmente por un periodo de dos semanas, está a punto de expirar sin garantías de prórroga. Pakistán ha solicitado una extensión de otros 14 días para facilitar el diálogo, pero hasta ahora no se ha alcanzado ningún acuerdo formal entre las partes.
En este contexto, los comandantes de la Guardia Revolucionaria iraní han advertido de una «respuesta decisiva» ante cualquier nueva acción hostil, elevando aún más el riesgo de una escalada militar inmediata.
Vance, en Washington y sin fecha de salida
Según fuentes de la Casa Blanca, el vicepresidente J. D. Vance permanece en Washington para asistir a otras reuniones políticas. Su agenda en Islamabad queda en suspenso hasta nueva orden de Trump.
La ausencia de una delegación de la dictadura iraní confirmada complica aún más la posibilidad de un encuentro. En un principio, se contemplaba un viaje del equipo negociador de la dictadura de los ayatolás iraníes a Pakistán.
El principal negociador de la dictadura iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, ya declaró el lunes que Irán no acudirá a la mesa de diálogo «bajo la sombra de las amenazas», en referencia a las advertencias de Trump de posibles ataques contra infraestructura iraní si no se alcanza un acuerdo.
Sin embargo, fuentes iraníes señalaron en privado que una delegación sí se preparaba para viajar a Islamabad y que las conversaciones podrían reactivarse si Estados Unidos confirma la presencia de Vance.
Despliegue de seguridad en Islamabad
Ante la posibilidad de que las conversaciones se celebren, Pakistán ha desplegado miles de agentes de seguridad en la capital. El ministro de Información, Ataullah Tarar, advirtió de que es «crítico» que Irán confirme su participación antes de la expiración del alto el fuego.
La incertidumbre diplomática ha colocado a la región en un estado de máxima alerta.
Trump endurece el discurso
En declaraciones a CNBC, Donald Trump se mostró abierto a un acuerdo, pero mantuvo un tono de presión militar: aseguró que las fuerzas estadounidenses están preparadas para «volver a bombardear Irán» si no se alcanza un pacto. «No tenemos mucho tiempo», ha afirmado el presidente.
El petróleo sube y los mercados reaccionan
La incertidumbre ya se ha trasladado a los mercados. El precio del petróleo ha comenzado a subir ante el temor de una interrupción del suministro en Oriente Medio, mientras que las bolsas han mostrado caídas generalizadas.
Los inversores confiaban en un posible acuerdo que estabilizara la región y garantizara la reapertura del estrecho de Ormuz, una vía clave para el transporte mundial de petróleo y gas.
El estrecho de Ormuz en el conflicto
Uno de los principales puntos de fricción sigue siendo el control del estrecho de Ormuz, por donde transita una parte significativa del comercio energético global. La amenaza de ataques en la zona ha reducido el tráfico marítimo y motivado incluso restricciones estadounidenses a puertos iraníes, según la Armada de EEUU.
Ambas partes mantienen canales indirectos de comunicación, los principales obstáculos siguen sin resolverse: el programa nuclear iraní, las sanciones internacionales y la seguridad en rutas marítimas estratégicas.
Con el alto el fuego a punto de expirar, el margen para la diplomacia se reduce a horas decisivas en un escenario donde cualquier incidente podría desencadenar una nueva escalada militar.