CAMBIO DE RÉGIMEN EN IRÁN

Trump dispuesto a reunirse con los ayatolás mientras crece la tensión en Ormuz y la incertidumbre por la paz

Trump ha confirmado: "No tengo ningún problema en reunirme"

Ver vídeo
Marta Torres
  • Marta Torres
  • Corresponsal internacional. He escrito en La Razón, El Mundo, Wall Street Journal Edición Américas.

Donald Trump se ha abierto este lunes al diálogo con los ayatolás de la dictadura de Irán en plena tensión en el estrecho de Ormuz, paso vital para el comercio de petróleo internacional, y las dudas sobre las conversaciones de paz, que deben reanudarse esta semana en Islamabad (Pakistán). Trump ha confirmado: «No tengo ningún problema en reunirme» con los ayatolás de Irán. 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a situar la diplomacia con los ayatolás de la dictadura de Irán en el centro del debate internacional al asegurar que no tendría «ningún problema» en reunirse con ellos. Sus declaraciones llegan en un momento de máxima tensión en el estrecho de Ormuz y con el futuro de las conversaciones de paz aún sin confirmar.

Ya Donald Trump afirmó el pasado domingo que Washington había incautado un barco iraní después de que la dictadura de los ayatolás de Irán indicase que no tiene previsto participar, por el momento, en una nueva ronda de conversaciones con Estados Unidos. El citado anuncio de los ayatolás llegó apenas unas horas después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, a su vez, asegurara que enviaría una delegación a Islamabad para retomar las negociaciones.

Trump ha advertido que, si no se llega a un acuerdo, la dictadura de los ayatolás se enfrentaría a ataques que inutilizarían todos sus puentes y centrales eléctricas. La confusión sobre la participación de Irán ha sido generalizada, y los medios estatales iraníes sugirieron el lunes por la mañana que los funcionarios podrían ausentarse de las conversaciones, citando las «exigencias excesivas» de Washington. Este intercambio de declaraciones se produjo después de que Trump anunciara que Estados Unidos había incautado un barco con bandera iraní en el golfo de Omán, el primer uso conocido de la fuerza en el marco del bloqueo estadounidense, luego de que la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán atacara dos buques mercantes.

Incertidumbre sobre las negociaciones

Desde Teherán, la dictadura de Irán de los ayatolás mantiene una postura ambigua respecto a su participación en la reunión prevista en Islamabad. El Ministerio de Exteriores iraní no ha confirmado si enviará delegación y ha insistido en que no existe aún una decisión oficial, lo que mantiene en el aire la viabilidad del encuentro diplomático.

La falta de claridad ha alimentado la incertidumbre sobre un proceso ya de por sí frágil, tras varias rondas previas sin resultados concretos.

Trump insiste en el diálogo pese a la tensión

Pese a este escenario, Trump se ha mostrado confiado en que las conversaciones puedan celebrarse. El mandatario estadounidense aseguró que el proceso sigue en marcha y que la vía del diálogo permanece abierta, incluso en un contexto de creciente tensión política y militar.

El equipo negociador de Estados Unidos, encabezado por el vicepresidente JD Vance, se desplaza hacia Islamabad para preparar unas conversaciones que siguen sin confirmación definitiva por parte iraní.

Ormuz, epicentro de la escalada de tensión

El contexto diplomático se ve agravado por la situación en el estrecho de Ormuz, uno de los puntos estratégicos más sensibles del comercio energético mundial. En los últimos días se han registrado incidentes marítimos y acusaciones cruzadas entre Washington y Teherán, lo que ha elevado la tensión en la región.

Estados Unidos ha acusado a Irán de violaciones del alto el fuego en el área, mientras que Teherán denuncia acciones hostiles y bloqueos que, según afirma, comprometen la estabilidad regional.

Advertencias cruzadas y riesgo de escalada

La retórica entre ambas partes se ha endurecido. Trump ha llegado a advertir de respuestas contundentes si no se avanza hacia un acuerdo, mientras que Irán ha insistido en que sus capacidades defensivas y su programa de misiles no están sobre la mesa de negociación. Este intercambio de advertencias ha incrementado la percepción de riesgo en una zona ya altamente volátil.

Pakistán refuerza la seguridad

En paralelo, Pakistán ha desplegado un fuerte dispositivo de seguridad con alrededor de 20.000 agentes en Islamabad ante la posible celebración de las conversaciones. El objetivo es garantizar la estabilidad en una reunión marcada por la incertidumbre y el delicado contexto geopolítico.

El Gobierno paquistaní ha intensificado los contactos diplomáticos con ambas partes para asegurar que el encuentro pueda desarrollarse en condiciones de seguridad.

Lo último en Internacional

Últimas noticias