Como plantar y cuidar una enredadera

Enredadera
Pasos para saber plantar y cuidar una enredadera de forma correcta.

La enredadera o planta trepadora nos ponen en dos compromisos diferentes: cultivarlas al máximo y proporcionarles el apoyo apropiado para crecer y desarrollarse. Las soluciones son muchas, dependiendo de la planta y su ubicación de modo que será bueno conocer a rasgos generales y, paso a paso, cómo plantar y cuidar una enredadera.

La enredadera no solo está presente en los espacios verdes tradicionales, las enredaderas sirven también para enriquecer las terrazas y balcones que pueden adherirse o anclarse a diferentes tipos de soportes para crecer, levantarse, retroceder, cubrirse de verde y de color.

Su uso es frecuente no solo por su belleza, sino también para tapar elementos antiestéticos que pueden estar presentes en el jardín que no pueden ocultarse de otra manera.

La enredadera se puede utilizar también para embellecer una valla de metal, madera, hormigón, que actúe como un soporte. Además, según la especie a la que pertenezca, la enredadera puede crecer con formas determinadas o algunas especies de enredaderas o trepadoras (glicinas, loniceras y otras) viven durante un largo tiempo, mientras que otras agotan su ciclo de vida en una sola temporada.

Si te gustan estas plantas y deseas hacer crecer una enredadera al máximo en tu balcón o terraza, será importante saber cómo se plantan y cuidan, de modo que atento a la guía de pasos que os ofrecemos a continuación.

Pasos para plantar una enredadera

Las enredaderas se plantan y se pueden dejar en el mismo lugar durante muchos años, por lo que es importante preparar bien y profundamente el terreno antes de la siembra.

  1. El suelo debe estar abundantemente regado antes de colocar la planta en el lugar que vaya a ocupar.
  2. Tenemos que eliminar todas las malas hierbas, cavar profundamente con una pala y enriquecer el suelo con un fertilizante orgánico.
  3. Si decidimos cultivar la enredadera apoyada contra una pared debemos plantarla a unos 30 cm de la base de ésta.
  4. Algunas enredaderas como la hiedra no necesitan apoyo, ya que trepan espontáneamente por las paredes, mientras que otras necesitan torres de alta tensión o cables de soporte.
  5. Las plantas trepadoras cuyos brotes no pueden adherirse a sí mismos deben estar atadas a soportes. Podemos usar cuerdas de plástico o de goma, teniendo cuidado de no apretar demasiado porque la rama debe poder crecer y aumentar de tamaño. Las ataduras deben cambiarse para evitar que la planta se "estrangule".
  6. En las paredes, podemos usar rejillas especiales para fijar con espaciadores apropiados a la pared misma. Las rejillas se pueden utilizar (fijadas con bisagras en la parte inferior) para separar las plantas trepadoras de la pared, sin romperlas ni dañarlas, cuando sea necesario enyesar o pintar la pared.
  7. Es necesario preparar un suelo liviano y bien trabajado, rico en humus y sobre todo expuesto a pleno sol.
  8. Coge la planta recién comprada, limpias cuidadosamente las raíces y la sumerges durante unos minutos en una mezcla de agua (no fría, pero a temperatura ambiente), un poco de tierra y estiércol. Las raíces se unen para que tengan más o menos la misma longitud y se puedan plantar en la excavación.
  9. Con una pala debemos hacer un hoyo que sea tan hondo como la altura de las raíces, a continuación, enterrar las raíces de la enredadera teniendo cuidado con el collar.

Pasos para cuidar una enredadera

Una vez plantada nuestra enredadera (aunque debemos decir que dependiendo del tipo su plantación puede variar), tendremos que comenzar con los cuidados.

  1. Lo primero de todo es fertilizar 1 o 2 veces al año con fertilizantes complejos que contienen nitrógeno, fósforo y potasio; las plantas adultas y sanas requieren fertilizantes basados en fósforo una vez al año.
  2. Las enredaderas suelen amar el sol, pero también crecen a la sombra donde, sin embargo, la floración es más tardía y un poco más escasa.
  3. Si tu enredadera necesita un soporte, es mejor comenzar a guiar la planta desde el primer año en la dirección y forma deseada. No envolvemos las ramas principales porque con el tiempo puedes doblarlas.
  4. Las enredaderas deben regarse abundantemente durante la primavera-verano, y más si están creciendo pegadas a una pared y les da el sol todos los días. En invierno no será necesario regarlas demasiado.

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