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¿Por qué hay discusiones a la hora de pagar en ‘First Dates’? Así juegan los comensales

Se trata de un punto complicado que hace que algunas citas terminen en discusión

Un soltero de 'First Dates' descoloca a Carlos Sobera al explicar cómo tiene sexo con los árboles

Dos comensales de First Dates discuten a la hora de pagar la cena (Mediaset).
Dos comensales de First Dates discuten a la hora de pagar la cena (Mediaset).
Nacho Molina
  • Nacho Molina
  • Periodista especializado en información de corazón y televisión. Me paso la vida hablando de 'El Hormiguero', 'La Revuelta', 'Equipo de investigación', 'La Promesa', 'Valle Salvaje' o 'Pasapalabra' y me encanta estudiar las audiencias de televisión cada mañana. Tampoco me pierdo nada de la vida de los famosos, influencers y cantantes.

Pocos momentos generan tanta tensión en First Dates como el instante en el que llega la cuenta. Aunque la mayoría de las veces se soluciona pagando mitad y mitad, lo cierto es que ese momento es más especial de lo que parece, y ha sido el origen de algunos de los momentos más incómodos que se recuerdan en el programa. Te explicamos quién paga en el programa, cuánto vale el menú y por qué hay personas que aseguran no llevar dinero a la hora de pagar la cuenta, aunque todo, en realidad, es una mentira.

Aunque en pantalla se ve a los comensales sacando la cartera de forma natural a la hora de terminar la cena y marcharse por la puerta, se trata de un gesto que no era real. Lo cierto es que la producción del programa devuelve después el dinero correspondiente al menú, cuyo precio son 20 euros por persona, un precio bastante ajustado, puesto que cenar en un restaurante en cualquier restaurante de España por ese dinero es complicado en pleno 2026. Como decimos, la mayoría de las veces se soluciona pagando cada uno su parte del menú, pero hay citas que no terminan así.

Si la cita ha ido muy bien, es uno de los dos solteros el que decide invitar a su cita. Ese gesto sí que es real, puesto que esa parte del gasto ya no se reembolsa, quedando ese gesto como un coste real para quien decide asumirlo. Eso sí, la persona que invitada no se va con las manos vacías, puesto que muchos son los testimonios que aseguran que los comensales reciben 90 euros al participar, en concepto de cesión de derechos de imagen para la emisión del programa en Cuatro.

En el caso de que la cita haya ido mal o se fuerce el invitar, es posible que comiencen los problemas. No han sido pocas las veces en las que uno de los comensales ha dicho esa frase de: «Yo no llevo dinero» o «se me ha olvidado la cartera». Se trata de un momento incómodo ante la cámara.

Es lo que le ocurrió a Anghie, que en pleno debate sobre feminismo con su cita, Fernando, llegó a lanzarle un órdago: «¿Me dices que paguemos mitad y mitad? Yo puedo pagarla toda (la cuenta) si no quieres pagar». Sin embargo, cuando llegó el momento de la verdad, la propia soltera reconoció que no tenía dinero para hacer frente a lo prometido, dejando un momento de auténtica tensión en pleno directo.

Mientras que en España es completamente normal que en una primera cita cada uno se pague lo suyo, es cierto que en Latinoamérica no es así. Muchos de los momentos incómodos han llegado debido a que para las mujeres latinas es casi una falta de respeto que el hombre no pague en la primera cita. Se trata de una diferencia cultural que podría ser una anécdota divertida, pero en varias ocasiones ha provocado una discusión y que la cita termine de la peor manera.

@cuatrotv El siempre momento incómodo de pagar 😶 ♥️ #FirstDates, de lunes a miércoles a las 21:45h, en #Telecinco y de lunes a viernes a las 21:05h en #Cuatro y @mediasetinfinityes #QueVer #TeleEnTikTok ♬ sonido original – Cuatro

Cenas que en realidad son desayunos

Sí, el programa es ya un clásico de las noches de Cuatro y Telecinco, pero lo cierto es que las grabaciones de First Dates se desarrollan en realidad entre las 9:00 y las 19:00 horas, por lo que muchas citas que se emiten como cenas son, en la realidad, desayunos o comidas de media mañana.

Antiguos participantes han contado en redes que, antes de comenzar la cita, el equipo del programa les recuerda que hay que saludarse con frases como «buenas noches» delante de las cámaras mientras, en realidad, apenas acaban de desayunar. Para no romper la ilusión, se retiran los relojes a los comensales, mantienen las ventanas del plató completamente tapiadas y cuida al milímetro la iluminación, ya que el restaurante no es de verdad, puesto que, en realidad, es un plató construido en una nave industrial del polígono de San Sebastián de los Reyes (Madrid), donde se sirve un menú real, cocinado y precalentado cada día por el equipo de cocina del programa.

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