Experto en artes marciales

Redondo: el ‘spin doctor’ que fue jefe de gabinete de Sánchez en Moncloa de 2018 a 2021

Hijo de un marino, casi cinturón negro y fan del manga: así es Iván Redondo

El jefe de gabinete de Sánchez falseó su currículum: la George Washington dice que nunca estudió allí

Redondo: el ‘spin doctor’ que fue jefe de gabinete de Sánchez en Moncloa de 2018 a 2021
Pedro Sánchez junto a Iván Redondo.

Iván Redondo Bacaicoa, el consultor que fue jefe de gabinete de Pedro Sánchez entre 2018 y 2021, fue durante tres años el hombre más poderoso de La Moncloa después del propio presidente. Ocupó la jefatura del Gabinete de Pedro Sánchez entre el 11 de junio de 2018 y el 14 de julio de 2021 y diseñó desde allí la estrategia del Gobierno, hasta el punto de que en el PSOE se decía que «Iván y Pedro son lo mismo». Tras ser defenestrado por Sánchez, hoy recorre las televisiones augurando que la victoria del PSOE en las próximas elecciones del 29-N no es ninguna quimera.

Diversos medios han llegado a definirlo como «el quinto vicepresidente» del Gobierno. Él mismo ha resumido así su figura: «En torno a mi persona hay más ficción que realidad». Ideó la moción que tumbó a Mariano Rajoy después de trabajar para varios altos cargos, precisamente, del Partido Popular.

Redondo nació en San Sebastián el 14 de abril de 1981, una fecha que le gusta vincular al 50.º aniversario de la Segunda República. Su familia era humilde. La biografía de Graciano Palomo Iván Redondo: El manipulador de emociones la sitúa en el barrio de Herrera; la de Toni Bolaño Ivan Redondo. La política o el arte de lo que no se ve, en Trintxerpe, el barrio pesquero en la frontera entre Pasaia y San Sebastián.

Infancia de Redondo

Redondo llegó al mundo tras la muerte de una hermana que falleció «cuando apenas tenía veinticuatro meses a causa de un tumor». En su toma de posesión en la Moncloa, en junio de 2018, le dedicó un recuerdo público.

Su padre, gallego, pasaba largas temporadas en alta mar y, según Bolaño, «fue escalando en la jerarquía profesional hasta llegar a ser jefe de máquinas». Sus padres se separaron cuando él era adolescente, él abandonó la familia y su madre la sacó adelante trabajando en la limpieza y después como cocinera.

El niño Redondo no sólo leía periódicos. Practicó kenpo kai –un arte marcial tradicional japonés–, llegó a la selección de País Vasco y se quedó a las puertas del cinturón negro. También corrió los 100 metros con el equipo de atletismo de la Real Sociedad.

Es, además, un devoto del manga. De niño pidió por Navidad a Seiya, el protagonista de Los Caballeros del Zodiaco, y recibió a Fénix, un personaje que renace de sus cenizas. La figura, cuenta Bolaño, sigue en una estantería de su casa.

En la Universidad de Deusto, donde estudió Humanidades y Comunicación, un ejercicio de televisión le preguntó por sus retos de futuro. Su respuesta, recogida por Palomo, fue tajante: «Yo quiero dirigir el país…».

En 2001 compitió en la Liga Nacional de Debates Universitarios junto a Sandra Rudy, su futura esposa. Defendiendo la postura que les tocó por sorteo, besó en la boca a un compañero ante el público y remató: «Les estoy viendo las caras y, ¿ven cómo no estamos preparados?».

Redondo en Madrid

El salto a la capital no fue cómodo. Según Bolaño, su madre le costeó el primer año y él compaginó su formación con trabajos en hostelería.

En octubre de 2004 entró en Llorente & Cuenca. «Su primer salario fue de 10.000 euros brutos anuales», asegura en el libro de Bolaño quien le contrató. Palomo, sin embargo, cifra ese sueldo entre 35.000 y 40.000 euros.

Bolaño describe también su vida doméstica: «El piso de alquiler en el que vivía con Sandra», con quien se casó «el 1 de abril de 2017, después de años de convivencia personal y profesional». Ese piso era, según el libro, «el mismo en el que siguen viviendo ahora».

Su trayectoria ha estado marcada por los saltos de bando. Ha asesorado a Xavier García Albiol en Badalona y a Antonio Basagoiti en el País Vasco, y ha dirigido el gabinete de José Antonio Monago en Extremadura entre 2012 y 2015, siempre en las filas del PP.

Después entra de jefe de gabinete de Pedro Sánchez. Colabora abrazándose con Pablo Iglesias para sellar el primer Gobierno de coalición de esta etapa constitucional. Con el ex líder de Podemos mantiene una sólida amistad. Redondo no ha dudado en compartir intimidades en programas de televisión del político morado.

Pablo Iglesias entrevistando a Iván Redondo en su programa.

En la contabilidad de Bárcenas

Palomo, cuyo libro es muy crítico con Redondo, sostiene que su nombre figura en los apuntes de Luis Bárcenas de 2009 con 207.088 euros. El autor afirma que intentó en tres ocasiones obtener su versión sin respuesta, y que no ha podido aclararse a qué servicio correspondió ese pago.

Sin dotes de adivino, pero con olfato, Redondo ha querido anticipar algunos movimientos. En mayo de 2017 escribió en su blog The War Room que había «altas probabilidades de que Sánchez puede ser presidente». Un año después triunfó la moción de censura contra Mariano Rajoy, de la que se le considera ideólogo.

Fue nombrado director del Gabinete de la Presidencia por real decreto de 8 de junio de 2018 y tomó posesión el día 11. Cesó el 14 de julio de 2021. En 2026 ha explicado que su salida se debió a «una operación de corazón a causa de una cardiopatía congénita».

Su estilo ha generado detalles insólitos. En plena pandemia acudió a una entrevista de Sánchez en La Sexta con una mascarilla de Iron Maiden. Bolaño aclara que «se la hizo y regaló ella», en referencia a Sandra Rudy.

Palomo añade una debilidad más prosaica: «El alimento preferido de Redondo es el chocolate, casi como adicción».

Tras dejar el Gobierno, se ha incorporado a La Vanguardia y al consejo asesor del Grupo Godó, y ha impulsado un grupo de sociedades propias. En septiembre de 2025 ha comprado junto a su mujer, según el Registro de la Propiedad, el piso quinto A de la calle Diego de León, en el barrio de Salamanca de Madrid.

El niño que recibió a Fénix ha acabado protagonizando una carrera de caídas y regresos. En política, como en los dibujos animados de su infancia, a veces no gana el héroe, sino el personaje secundario al que nunca consiguen matar.

Lo último en España

Últimas noticias