Ministerio del Interior

Los policías avisan de que Sol está infestada de activistas de Samidoun, red vinculada al grupo terrorista palestino FPLP

También está tomada por abertzales, 'bukaneros' y grupos a favor de la okupación

ACOM se ha querellado contra Samidoun por enaltecimiento del terrorismo y humillación a las víctimas

Los policías avisan de que Sol está infestada de activistas de Samidoun, red vinculada al grupo terrorista palestino FPLP
Rosalina Moreno

Los policías avisan de que la acampada de Sol está infestada de activistas de  Samidoun, una red pro-Hamás que en países como Estados Unidos, Alemania y Canadá ha sido designada como grupo terrorista y que lideró el boicot a la Vuelta ciclista a España en 2025. Mientras que las caras visibles del Sindicato de Inquilinas han abandonado Sol, la acampada ha sido tomada por peligrosos grupos ultra de izquierda, entre los que destaca esta organización.

De hecho, la plaza está ahora plagada de banderas de Palestina. Los activistas de Samidoun lucen camisetas con el nombre de la organización y el típico pañuelo palestino, llamado kufiyya, como puede ver en la imagen que acompaña a esta información.

Alemania ha prohibido las actividades de esta red en su territorio. Además,  servicios de inteligencia y agencias de seguridad occidentales la consideran «una organización pantalla que sirve como estructura internacional de recaudación de fondos para el Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP)», un movimiento también considerado como grupo terrorista por la Unión Europea.

Recientemente, la Justicia ha admitido varias querellas presentadas por Acción y Comunicación sobre Oriente Medio (ACOM) contra Samidoun y los convocantes de los actos del pasado 7 de octubre en Madrid y Barcelona en los que se hizo una «celebración pública de la matanza» perpetrada 2023 por la organización terrorista Hamás contra el Estado de Israel, en los que fueron asesinadas más de 1.200 personas y centenares de civiles secuestrados. Les imputa enaltecimiento del terrorismo y humillación de las víctimas.

Junto a estos sujetos también pueblan la Puerta del Sol abertzales y bukaneros –colectivo ultra del Rayo Vallecano–, así como grupos a favor de la okupación. Además, principalmente la monopolizan integrantes de la Coordinadora Juvenil Socialista (CJS), organización comunista vasca que forma parte del partido Movimiento Socialista, nacido de una escisión de la izquierda abertzale. Su origen se remonta a la década pasada en el País Vasco, tras la pelea entre Ikasle Abertzaleak (organización estudiantil socialista de Euskal Herria) y Ernai, las juventudes de Sortu, que es un partido integrado en EH Bildu.

Estos grupos son de extrema izquierda, anticapitalistas y antisistema y, a diferencia de los integrantes de Samidoun, no llevan elementos identificativos. Los agentes los reconocen muy fácilmente precisamente porque estos sujetos «toman medidas para evitar la identificación policial, como son ir todos de negro, embozarse y, si llevan tatuajes, se los tapan para que no ser identificados», según detalla a OKDIARIO Ibón Domínguez, portavoz de Jupol.

Desde este sindicato, el mayoritario de la Policía Nacional, sostienen que en Sol está «lo peor de cada casa». 

Hasta el momento, ya han sido identificados cerca de una treintena de bukaneros, «el movimiento ultra de extrema izquierda de Madrid. «Cualquier ultra de extrema izquierda se mete en los Bukaneros, aunque no sea de Vallecas», apunta Domínguez.

Ataques contra Ayuso y bienes protegidos

Tal es la crisis de seguridad que se vive en el Kilómetro Cero de Madrid que ya hay policías y periodistas agredidos por los acampados que, además, están cometiendo otro tipo de infracciones graves con total impunidad, como consumir drogas, y delitos de daños al patrimonio. Sin embargo, el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín Aguirre, sigue manteniendo que la acampada es «pacífica» y la orden dada a la Policía es que se limite a velar por la seguridad ciudadana sin proceder a su desalojo.

La presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha presentado este miércoles una denuncia ante la Fiscalía para que esclarezca los ataques que sufre de los acampados, así como a bienes protegidos. Unos hechos que considera constitutivos de delitos de amenazas, injurias graves con publicidad, delitos de odio, y daños, con las agravantes de género e ideología política.

En la denuncia, el consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local de la Comunidad, Miguel Ángel García, relata las amenazas, insultos y pintadas dirigidas a la presidenta, y pide identificar a los autores. El escrito lo acompaña con un amplio reportaje fotográfico con carteles y grafitis que incluyen frases como «Ayuso, muérete», «El ático de Ayuso lo vamos a quemar» o «Ayuso, te vamos a matar». También aparece un ataúd de cartón con el rostro de la presidenta y una pancarta que la rebautiza como «Israel Díaz Ayuso».

Policías atrincherados y pateados

Jupol lleva ya dos semanas advirtiendo de la deriva radical tan peligrosa que está cogiendo este asentamiento. Hasta el momento, la peor situación se registró «el pasado lunes por la noche, cuando los policías municipales que tienen sus dependencias en la calle Montera tuvieron que atrincherarse porque les estaban atacando y pedir apoyo a la Policía Nacional», según relata a OKDIARIO Laura García, portavoz del sindicato.

Posteriormente, unos jóvenes también pidieron auxilio a la Policía Nacional denunciando que un grupo de acampados trataba de atacarlos. Cuando los agentes procedían a la detención de uno de los acampados, sus compinches tiraron al agente al suelo y empezaron «a patearlo sin piedad» hasta que los compañeros del policía lograron auxiliarlo de esta turba de radicales, relata la portavoz de Jupol. Y señala que acto seguido, al sujeto que iban a detener, otros radicales lo metieron dentro de la acampada, impidiendo su arresto.

En este ataque resultaron heridos hasta cuatro agentes. Aparte de las patadas, estos radicales la emprendieron contra los policías lanzándoles botellas. Uno de ellos recibió un botellazo en la cabeza, otro en la pierna, mientras que a otro le hicieron un corte en la muñeca.

Por fortuna, los antidisturbios ya pueden portar cascos y proteger sus cabezas. En un principio, la orden dada por Interior, además de «no entrar en la Puerta del Sol ni en vehículos ni a pie sin autorización y no identificar a nadie», era «no llevar cascos para no intimidar a los acampados», una medida que cambió tras la denuncia pública hecha por el sindicato Jupol.

«El mensaje que se les está enviando a estos antisistema es que todo lo que pasa dentro de la acampada es intocable. Ya sean ataques a policías o periodistas», critica la portavoz de Jupol, destacando que «con un delegado del Gobierno y un ministro del Interior en condiciones, no quedaría nadie en Sol y más, cuando se está agrediendo a policías nacionales».

«Nos dejan completamente abandonados», denuncia indignada Laura García, destacando que los acampados están protegidos por el delegado del Gobierno, así como todo lo que pasa en este espacio tomado.

En este sentido, también pone como ejemplo que cuando estos antisistema vandalizaron la estatua de Carlos III, lo detectaron los efectivos de la UPR y lo comunicaron por los equipos, pero la orden recibida fue de «no intervenir», pese a que estaban presenciando el delito.

«Los compañeros están viendo cómo se cometen delitos, faltas administrativas y están consumiendo drogas y no les dejan intervenir», recalca.

Por si fuera poco, el delegado del Gobierno en Madrid ha pedido este miércoles al jefe superior de la Policía Nacional una investigación de urgencia contra los policías desplegados en una manifestación por la Educación Pública en la que ha habido cargas. Francisco Martín ha cuestionado la profesionalidad de los agentes y ha pedido la adopción de las medidas inmediatas que sean pertinentes.

Lo cierto es que las cargas se han producido cuando los congregados han desoído las indicaciones de los efectivos de orden público y han intentado rebasar violentamente la línea policial, incumpliendo la ley. Previamente, los manifestantes presumían de cortar una vía pública con una manifestación no comunicada, alterando el orden público y perjudicando los derechos del resto de ciudadanos.

«El máximo responsable de la seguridad ciudadana en Madrid es el delegado del Gobierno y que, en cuanto a orden público, la última palabra la tiene siempre él, por lo que en todo lo que pase el responsable es él», sentencian desde Jupol, criticando que «mientras se está apaleando a policías en el suelo y el delegado del Gobierno, lejos de salir en su apoyo, dirige a los agentes estas declaraciones tan bochornosas y lamentables».

Una actuación por la que el sindicato Jupol y la CEP han pedido su dimisión inmediata.

«No podemos consentir que todo un delegado del Gobierno que está buscando esta situación de conflictividad social y de enfrentamiento entre la población acuse a la Policía Nacional y, en este caso, a la UIP de actuar de forma desproporcionada. «Por eso pedimos su dimisión», concluye Ibón Domínguez, portavoz del sindicato mayoritario.

Como recientemente ha informado OKDIARIO, el sindicato Jupol acusa al Gobierno de ocultarles las protestas por la vivienda para que no actúen: «Quieren que las calles ardan».

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