Maroto mintió: dijo que no recordaba reunirse con Aldama pero los mensajes de la UCO prueban que sí hubo encuentro
Los chats intervenidos por la Guardia Civil contradicen cada una de las versiones públicas de la ex ministra
Reyes Maroto, por ahora portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid, ha sostenido en varias ocasiones que no recordaba haber conocido personalmente a Víctor de Aldama, investigado en el caso Koldo, y que su único contacto con él se limitó a derivarle el teléfono del director de Turespaña para un proyecto turístico que no prosperó. Precisamente este martes declara su entonces jefe de gabinete en el juicio en el Tribunal Supremo.
Los mensajes intervenidos por la UCO que desvela OKDIARIO del asesor de José Luis Ábalos, Koldo García, desmienten esa versión de forma palmaria: el 9 de julio de 2020 –meses después de hablar por WhatsApp inicialmente–, Aldama se reunió con la entonces ministra de Industria, Comercio y Turismo, la valoró positivamente y comunicó a Koldo que ella había prometido conseguir tres millones de euros para un segundo proyecto.
La secuencia de declaraciones públicas de Maroto ha seguido una trayectoria que los propios mensajes ahora desbaratan punto por punto.
El 16 de diciembre de 2024, cuando varios medios publicaron que Aldama había declarado en sede judicial haber mantenido conversaciones con ella, Maroto pidió al empresario que enseñara «pruebas creíbles» de sus acusaciones.
Tres días después, el 19 de diciembre, El Confidencial publicó una captura de pantalla en la que la ex ministra le escribía: «Buenos días Víctor y disculpa el retraso, son días complicados en mi ministerio. Le he pasado tu contacto al nuevo director de Turespaña para que se ponga en contacto contigo.» Ante esa evidencia, Maroto reconoció el mensaje pero lo redujo a un «proyecto de reactivación turística» sin mayor recorrido.
Al día siguiente, en rueda de prensa, calificó el conjunto de los mensajes como «la nada» y aseguró no saber cómo Aldama había conseguido su número de teléfono.
El 29 de enero de 2025, en su comparecencia ante la comisión de investigación del Senado, Maroto fue más allá. Dijo que no recordaba si había conocido personalmente a Aldama porque en 2020 había tenido «contactos con muchos empresarios y empresarias de todos los ámbitos». Cuando le preguntaron si podían aflorar más mensajes, respondió que no podía decir «ni que saldrá ni que no saldrá».
Lo que los mensajes de Koldo añaden ahora es cualitativamente distinto a todo lo anterior. No son mensajes entre Aldama y Maroto: son mensajes en los que Aldama informa a Koldo, en tiempo real, de lo que está ocurriendo. Esa distancia los hace especialmente difíciles de refutar.
A las 12:43 del 9 de julio de 2020, Aldama escribe a Koldo: «Pues entonces vamos a Reyes.» Cuatro segundos después precisa: «Reyes es a las 16». La agenda del día incluía dos visitas encadenadas.
A las 16:48 de ese mismo día, Aldama informa del resultado: «Reunión con Reyes muy buena.» Catorce segundos después añade: «Y ha dicho que consigue el dinero para el segundo proyecto los 3 millones.»
Maroto en el Senado
Esa referencia a un «segundo proyecto» implica la existencia de al menos uno previo, lo que contradice la imagen de contacto único y puntual que Maroto ha proyectado con reiteración casi cominera en cada una de sus apariciones públicas. La mención a tres millones de euros, por su parte, introduce una dimensión económica concreta que la ex ministra nunca ha explicado.
Los mensajes de esa mañana revelan también que Aldama acudió al edificio ministerial con vehículos cuyas matrículas debían ser previamente autorizadas. Coordinó con Koldo el acceso logístico a la sede. No es la descripción de un contacto fortuito o de una llamada telefónica.
La evolución del discurso de Maroto ha seguido un patrón: primero exigir pruebas, después minimizar las que aparecen, luego invocar el olvido y finalmente hablar de persecución. Cada nueva revelación ha empujado su versión un escalón más abajo.
Lo que los mensajes de la UCO han hecho es colocar en el registro forense lo que hasta ahora era sólo relato: hubo reunión, fue valorada como exitosa y de ella salió una expectativa de financiación millonaria. Que esa expectativa se materializara o no, que hubiera contraprestación o no, que existiera o no irregularidad penal, son preguntas que corresponde responder a los jueces.
Pero la pregunta sobre si Maroto recordaba haber conocido a Aldama ya tiene respuesta en los propios mensajes. Y la respuesta no la ha dado ella.