La líder de Amyts más preocupada en salvar la huelga en Madrid y criticar a Fátima Matute que en el accidente de tren
El problema aparece cuando una movilización de este alcance coincide con una tragedia que exige el máximo esfuerzo de los servicios públicos

La tragedia no entiende de calendarios sindicales. Mientras los equipos de emergencias trabajan este miércoles en el accidente ferroviario de Urda (Toledo), con dos trenes de pasajeros implicados y dos vagones caídos por un terraplén, los médicos de la Comunidad de Madrid han iniciado las 72 horas de huelga convocadas hasta el sábado 31 de octubre.
El siniestro ha movilizado a bomberos, efectivos de Protección Civil, tres helicópteros sanitarios y dos UVI móviles, según las primeras informaciones difundidas por los servicios de emergencia. En Castilla-La Mancha, el dispositivo asistencial se ha reorganizado para atender a los afectados. El centro de salud de Consuegra ha habilitado espacio para recibir a heridos, mientras los casos más graves están siendo trasladados a hospitales de Toledo y Alcázar de San Juan, según fuentes sanitarias.
En este contexto, la decisión de mantener la huelga médica en Madrid plantea una pregunta incómoda para AMYTS y su secretaria general, Ángela Hernández: ¿debería una emergencia de esta magnitud llevar a los representantes de los facultativos a ofrecer una pausa excepcional en sus movilizaciones como gesto de solidaridad profesional?
Hernández tiene, según la información publicada sobre su situación laboral en este medio, una plaza de origen en Castilla-La Mancha, mientras desarrolla su actividad sindical en Madrid. Esa circunstancia no significa que esté disponible para incorporarse al dispositivo ni que los médicos madrileños puedan ser enviados automáticamente a Toledo. Pero sí abre interrogantes sobre la transparencia en torno a las responsabilidades profesionales de quienes representan al colectivo y sobre el significado de la solidaridad cuando una comunidad vecina afronta una emergencia.
Mientras Amyts habla de una sanidad «en coma» y acusa a Fátima Matute de «no asomarse», la realidad es bien distinta: la consejera, según fuentes de la Comunidad de Madrid, está trabajando para coordinar el dispositivo asistencial tras el accidente ocurrido en Castilla-La Mancha y garantizar la mejor atención a los afectados en lo que Madrid pueda colaborar. Así, fuentes regionales señalan que «quizá a Amyts se le olvida que es precisamente en Castilla-La Mancha donde esta señora tiene su plaza. Antes de lanzar consignas y descalificaciones en un día tan trágico».
¡La sanidad en coma y Fátima ni se asoma! https://t.co/bBLt8CASlJ
— Angela Hernández Puente 👩🏽⚕️ (@AngelaAmyts) October 28, 2026
Derecho a la huelga
La cuestión no consiste en negar el derecho de huelga ni en cuestionar que los médicos puedan reclamar mejores condiciones. La carrera profesional, la remuneración de las guardias, la jornada y el reconocimiento de la responsabilidad clínica son asuntos relevantes para los facultativos. El problema aparece cuando una movilización de este alcance coincide con una tragedia que exige el máximo esfuerzo de los servicios públicos y no se acompaña de un gesto excepcional de la organización sindical.
La consejera madrileña de Sanidad, Fátima Matute, ha defendido precisamente que se distingan las demandas que puede resolver el Gobierno regional de las que dependen del Ministerio que dirige Mónica García. Por su parte, AMYTS y el resto del comité de huelga sostienen que la falta de avances en la negociación autonómica justifica los paros.