AFIRMA QUE LLEVA DOS MESES HOSTIGANDO A SU FAMILIA

Iglesias se querella por 6 delitos contra el líder del ‘jarabe democrático’ ante su casoplón

Le acusa también de subirse a la valla la noche del 12-J para grabar un vídeo del interior

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Pablo Iglesias
Cacerolada frente al casoplón de Pablo Iglesias

El vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, ha presentado una querella ante los juzgados de instrucción del municipio de Collado Villalba contra Miguel Ángel Frontera Díaz, el particular al que señala como «instigador» de las protestas que se vienen sucediendo ante su casoplón de Galapagar.

En el escrito, al que ha tenido acceso Europa Press, Iglesias le acusa de seis delitos: acoso, coacción, descubrimiento y revelación de secretos, desobediencia a la autoridad, alteración del orden público y contra los recursos naturales y el medio ambiente.

Según la denuncia, Frontera Díaz lleva «a diario» desde el pasado 15 de mayo «hostigando y profiriendo improperios» produciendo una «grave alteración» de su vida cotidiana y de la de su familia. La querella llama la atención sobre el hecho de que «la vivienda donde se producen los hechos también es la vivienda de tres menores de edad». Iglesias asegura que Frontera Díaz  le llama «garrapata y términos de índole similar».

El vicepresidente le acusa de haberse subido al muro exterior para grabar un vídeo del interior con su teléfono móvil. Ocurrió la noche del 12 de junio en plena debacle electoral de Podemos en Galicia y el País Vasco. La Guardia Civil lo detuvo y la denuncia destaca que «los medios de comunicación refieren que el atestado le imputa un delito de revelación de secretos». Iglesias requiere a la Guardia Civil para que le entregue, de manera urgente, la grabación del interior de la vivienda que se le incautó a Frontera.

Megafonía y crowdfunding

La denuncia también relata que el querellado hace crowdfunding para financiarse y le acusa de «lucrarse». Además, señala que instaló un equipo con megafonía para sus protestas, lo que supone un «impacto acústico sobre toda la zona del parque natural y la zona residencial de dudosa legalidad» y describe que publicita su actividad en las redes sociales, anunciando nuevas protestas, convocando a otros y subiendo vídeos.

En uno de esos vídeos, dice el escrito, «se observa al querellado con la bandera carlista con la cruz de Borgoña usada por los Requetés en la Guerra Civil española, poniendo a un volumen muy elevado el himno de España». También destaca que Frontera fue entrevistado en un programa a través de Youtube en el que manifestó que iba a «seguir asistiendo a la vivienda a importunar hasta que se canse el querellante y su familia, y que va a seguir poniendo música cada vez más alta», lo cual además «molesta a las aves del entorno del Parque Nacional de Guadarrama».

La querella habla de «alteración del orden público, con marcado carácter de gamberrismo, intromisión y de lesión a los derechos de la familia de Don Pablo Manuel Iglesias Turrión y del resto de sus vecinos» y añade que ello «no puede ser confundido con el legitimo derecho de reunión, manifestación y expresión consagrados en nuestra Constitución».

Según Iglesias y sus abogados, la conducta de Frontera «no es una protesta política, sino una animadversión personal y de odio al vicepresidente y a su familia».

Iglesias cree que «se les vigila»

La querella señala que a Iglesias y su familia, «se les vigila y se toman grabaciones amenazantes y datos de su entorno personal» y que el delito de acoso es claro porque «el tiempo en que el querellado está en las inmediaciones de la vivienda, impide el disfrute de su libertad deambulatoria propia y de su familia, la visita de amistades y familiares, etc».

El escrito denuncia también que Frontera vive en la localidad de Brunete y que se ha estado desplazando a Galapagar «a diario» cuando aún estaba en vigor el estado de alarma y  había medidas restrictivas a la circulación.

«Odio e inquina»

Sobre la posible alteración del orden público, el vicepresidente segundo destaca que el querellado «se ha dedicado a jalear y a recaudar fondos para sumar cuanto mayor multitud mejor sin ningún tipo de protesta democrática y legítima, sino con la intención de importunar, pues «lo único que hay realmente es el odio y la inquina» hacia Iglesias. «Por lo tanto, la conducta no se queda únicamente en acudir él mismo al domicilio, sino sumar a cuanta más gente mejor, con la consiguiente alteración del orden público», explica.

El líder de Podemos acusa a Frontera de un delito contra los recursos naturales y el medio ambiente por utilizar el altavoz, «alterando al vecindario y el parque natural donde se encuentra el lugar de los hechos, como el mismo confiesa en sus propios tuits públicos».

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