La directora de Moncloa accedía al mail de Begoña en la Complutense para gestionar su cátedra
La secretaria de Begoña Gómez se implicaba en la gestión de su cátedra
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
La directora de Programas de la Presidencia del Gobierno que ejerce de asistente personal de Begoña Gómez tenía incluso acceso al correo electrónico de la mujer de Pedro Sánchez en la Universidad Complutense para poder gestionar las actividades de su cátedra.
Este detalle corrobora la especial implicación de Cristina Álvarez en los negocios de Gómez, pese a ostentar un cargo pagado por Moncloa. La asesora ha declarado este miércoles ante el juez Juan Carlos Peinado en calidad de imputada.
La semana pasada, en la comisión de investigación de la Asamblea de Madrid, Juan Carlos Doadrio -vicerrector de Relaciones Institucionales cuando Begoña Gómez fue designada directora de la cátedra de Transformación Social Competitiva-, reveló que Cristina Álvarez tenía acceso al mail de la mujer de Pedro Sánchez.
Relató cómo había sido la creación de la cátedra, cuando Gómez se puso en contacto con él. «Al principio recibo varios correos de Begoña Gómez pero inmediatamente su secretaria, que no es su secretaria luego me he enterado, Cristina Álvarez, me dice que la escriba a ella porque le costaba entrar en el correo de Begoña Gómez y mirarlo».
Esa afirmación fue replicada por la portavoz del Partido Popular, Mercedes Zarzalejo, que quiso abundar en el asunto. «¿Se trata de un correo de Begoña Gómez en la Complutense?», le pregunto, a lo que Doadrio respondió afirmativamente: «Es el correo al que accedía la señora Álvarez».
«Agenda privada»
En su anterior declaración ante el juez, como testigo, Cristina Álvarez ya reconoció que se ocupaba de «la agenda institucional y privada» de la esposa de Pedro Sánchez, lo que incluía actividades como protocolo, seguridad o la gestión de los billetes de viajes. Sin embargo, se confirma que la asistente participaba directamente en las actividades de la cátedra de Begoña Gómez en la Complutense.
Cristina Álvarez fichó por Moncloa tras ganar Pedro Sánchez la moción de censura en junio de 2018. Apenas un mes después, el 16 de julio, ya estaba trabajando para la mujer del presidente. Fue la propia Begoña Gómez, con la que mantenía una estrecha relación desde que trabajaron juntas en la consultora Inmark, la que se puso en contacto directo con ella mediante una llamada telefónica ofreciéndole un puesto «de confianza». La esposa del dirigente socialista alegó que «le habían comentado que podía tener una persona de confianza y asesoramiento, y que le gustaría que fuera ella». Gómez le dijo que así se había hecho en anteriores ocasiones con las esposas del presidente del Gobierno, algo que no es cierto. Ante el juez, afirmó también que reporta directamente a la esposa de Sánchez, la persona «que la contrató».
La investigación del caso Begoña reveló, por ejemplo, que esta directora de Moncloa se ocupaba incluso de pedir fondos a los patrocinadores de la cátedra.
«Me dice Begoña que te traslade que le encantaría que sigáis como patronos de la cátedra, aunque sea con una cantidad inferior. Dispuestos a colaborar con vosotros en lo que necesitéis», escribió Álvarez a la directora de Comunicación de Reale, según desvela uno de los mails incorporados a la causa. Además, se ocupó de organizar distintos actos de la cátedra de Gómez, como un multitudinario evento en el Ifema.
La propia defensa de la esposa de Pedro Sánchez aportó distintos correos electrónicos al juez Peinado en el que se confirmaba esta vinculación. En los mails intercambiados con la Complutense, Álvarez figuraba como destinataria. «Estimada Cristina: perdona, que me ha hecho un renuncio el ordenador. El contrato de cesión de derechos válido es este que se acompaña ahora», escribió por ejemplo la responsable de la oficina de transferencia de resultados de investigación de la Complutense, María Jesús Morillo, informando a la asistente de Begoña Gómez de cómo registrar la plataforma para empresas desarrollada en el marco de su cátedra.
En su declaración de este miércoles -sólo a preguntas de su abogado-, Álvarez ha negado que aprovechase el cargo para solicitar favores o facilitar la creación de la cátedra de Begoña Gómez. Igualmente, ha negado que participase en la gestión de los másters que Gómez dirigía en la Complutense.