David Alandete, corresponsal en Washington: «Yo creo que Trump no sabe ni cómo se llama Sánchez»
"Llevo 12 ó 13 preguntas a Trump en un año pero a Sánchez nunca he podido preguntarle cuando ha venido aquí"
"La degradación con Sánchez es clara: quieren prohibirnos, silenciarnos, que no publiquemos y que no preguntemos"
"Trump tiene una excelente relación con los medios, en Estados Unidos hay prensa libre de verdad"
Vea la entrevista completa con David Alandete
David Alandete, corresponsal en Washington y ante la Casa Blanca, cree que, probablemente, al margen de la tensión con España, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no sepa ni siquiera cómo se llama Pedro Sánchez: «Trump habla siempre de España y yo no creo ni que sepa cómo se llama Sánchez». Para David Alandete, más allá de Macron, Meloni y Starmer, los líderes europeos son, para Trump, «una nebulosa». En una entrevista con OKDIARIO, David Alandete cuenta su experiencia de estos años, las diferencias con las administraciones de Biden y Obama y desvela «las intrigas, secretos y poder» del retorno de Trump a la Casa Blanca plasmadas en su último libro Objetivo Venganza, que va por la tercera edición y es un éxito editorial.
David Alandete ha sido señalado por ministros como Óscar Puente por preguntar a Trump sobre España: «El Gobierno me ha llamado traidor y hay periodistas como Javier Ruiz que callan o ex compañeros míos de El País, como Miguel González, que se suman». David Alandete habla de «estos nuevos Torquemadas del periodismo que firman manifiestos contra otros periodistas y que sólo reparten consignas». Cree que «el Gobierno ha conseguido el éxito de una guerra civil entre periodistas».
David conoce bien a Pedro Sánchez desde antes de ser presidente del Gobierno. Recuerda que le llamaba personalmente para que cambiara titulares y noticias y él se negaba. Sánchez consiguió que lo echaran de El País: «Sánchez maniobró para que hubiera despidos y un cambio editorial en El País en cuanto llegó a Moncloa». Para David Alandete, la etapa de Sánchez en el Gobierno está dejando huella en nuestra profesión y supone un retroceso: «La degradación del periodismo en España es clara. Quieren prohibirnos, silenciarnos, que no publiquemos y que no preguntemos». Algo impensable, por su experiencia, en Estados Unidos: «Aquí hay prensa libre de verdad, lo que está pasando en España es impensable».
Como muestra del talante de Sánchez, David Alandete va al dato: «A Trump llevo 12 ó 13 preguntas en un año, pero a Sánchez nunca he podido preguntarle cuando ha venido aquí». El periodista cuenta que «Trump tiene una excelente relación con los medios» aunque no lo parezca: «Les da minutos de oro». Y destaca que «Trump da oportunidades a todos de preguntar en la Casa Blanca» más allá de los grandes medios norteamericanos habituales.
Zapatero, Venezuela y Cuba
David nos atiende desde la sala de prensa de la Casa Blanca poco antes de la intervención en Irán, que ya se barruntaba por la concentración extraordinaria de medios militares, como ya había pasado en Venezuela. Antes de meterse en el avispero iraní, David nos contaba: «Trump quiere pasar a la historia como el presidente que hizo caer las dictaduras de Cuba y Venezuela».
Trump ha domesticado al régimen de Venezuela: «Delcy Rodríguez hace todo lo que Trump le dice». David Alandete cree, hablando de Venezuela, que «Zapatero es una figura incómoda y nada bien considerada en Washington». De Zapatero recuerdan allí sus plantes a la bandera de Estados Unidos, la Alianza de Civilizaciones con Irán y sus negocios con China.
Está por ver el efecto de la guerra en Irán en los planes y el calendario de Trump en América. Pero David Alandete tiene claro que «la pieza de caza mayor para Trump y Marco Rubio es el castrismo cubano». Dice que «Díaz-Canel es el hombre de paja del sistema» y que «en Washington existe la certeza de que el régimen cubano está en las últimas». La «estrategia de asfixia» a La Habana se acelera: «Cuba ha tenido siempre mucho aguante, pero ahora no tiene aliados». Venezuela está a las órdenes de Trump e Irán bajo sus bombas. David señala que «hay contactos con el régimen», aunque advierte: «Cuba no es Venezuela y si los cambios no vienen de dentro vendrán forzados».
David Alandete destaca el papel de «presidenciable» del secretario de Estado, Marco Rubio, y el consenso que su nombramiento tuvo entre demócratas y republicanos a diferencia del «impopular» vicepresidente J.D. Vance: «Marco Rubio es quien tiene más enteros para ser presidente en 2028».
De llegar a ser presidente de los Estados Unidos sería el primero con ascendencia española. Marco Rubio representa, para David Alandete, el fracaso de la izquierda española y europea: «Marco Rubio es el producto más exitoso de la oposición democrática al régimen y que Cuba y la izquierda española y europea llamaban ‘la gusanera’».
Objetivo Venganza
Después de La trama rusa sobre la implicación del Kremlin en el proces de Cataluña, David Alandete ha publicado Objetivo Venganza, que ya está en la tercera edición. En el libro describe cómo Trump se preparó para volver a la presidencia de Estados Unidos tras las elecciones de 2020, cuyo resultado nunca aceptó. David describe las «intrigas, secretos y venganzas» de ese proceso para evitar, además, repetir los errores de su primer mandato marcado por «traiciones y filtraciones».
«Con la Operación Venganza, Trump se prepara para volver y que todo funcione como una máquina bien engrasada», señala el periodista español: «La primera presidencia de Trump se consideró una aberración pero, al final, la aberración resultó ser la siguiente presidencia de Biden. Trump viene a desmontar la presidencia de Biden y también la ruina moral y política de la presidencia de Obama».
David Alandete cree que el lema de Trump «Make América Great Again (MAGA) va más allá de lo retórico y responde a un plan» que pasa también por defender «la identidad del mundo occidental frente a la visión europea positiva actual de la multiculturalidad y las oleadas migratorias». Dice que «para Trump, Europa ha renunciado a la identidad y al vínculo transatlántico que nos hizo vencer al nazismo y a la URSS» y «apunta a socios como Orban, Le Pen o Vox en España en su estrategia de recuperación de la identidad de Occidente».