Ceuta desembolsa 3 millones en mataderos móviles para los sacrificios musulmanes del Día del Cordero que se celebra mañana
La fiesta tiene "peculiaridades" que hacen "necesaria" contratar un "servicio integral" que lo gestione
El Gobierno de la Ciudad Autónoma de Ceuta, encabezado por el popular Juan Jesús Vivas, ha contratado a una empresa externa a cambio de casi 3 millones de euros para instalar mataderos móviles destinados a los sacrificios musulmanes de la Fiesta del Cordero, que este 2026 se celebra el miércoles, 27 de mayo.
La Consejería de Economía, Hacienda, Administración Pública y Empleo, encabezada por la política del PP, Kissy Chandiramani, licitó el contrato para el «servicio de gestión integral de mataderos eventuales para la celebración de la Pascua del Sacrificio Eid al-Adha en la Ciudad Autónoma de Ceuta».
Hace apenas unos días se adjudicó a la empresa Herederos de Miguel de Jimena. El Ejecutivo de la ciudad autónoma suscribió un contrato con esa compañía para los próximos 4 años a razón de 561.439 euros anuales, con posibilidad de que se prorrogue un ejercicio más. Es decir, el monto total podría ascender a los 2.807.195 euros.
Concretamente, Ceuta contará con 7 mataderos móviles para celebrar esta festividad musulmana que el propio Ejecutivo ceutí describe como una «actividad cultural y religiosa muy arraigada en las familias de confesión musulmana de nuestra ciudad».
«Cubrir las necesidades» de los ceutís
Además, considera necesario acometer esta inversión para poder «llevar a cabo con las máximas garantías» estos sacrificios. En ese sentido, considera necesario el gasto para «cubrir las necesidades de una gran parte de la población ceutí».
«La celebración de la Pascua del Sacrificio en la Comunidad Musulmana de Ceuta reviste un número importante de gestiones encaminadas a coordinar entre sí todas las actuaciones relacionadas con dicha celebración con el mayor respeto a la cultura, la tradición y las debidas garantías sanitarias y alimentarias», reza la memoria justificativa de este contrato.
A juicio de la Consejería de Economía de Ceuta, esta fiesta tiene unas «peculiaridades» que hacen «necesaria» la contratación de un «servicio integral que gestione todos los procesos» del sacrificio.
Entre los servicios que tendrá que prestar la empresa adjuditaria, está la «coordinación con los ganaderos existentes» en Ceuta para determinar la «necesidad de reses a importar» así como el trámite administrativo para obtener «correspondientes guías veterinarias».
En ese mismo sentido, se encargará de la «obtención de la certificación de la Delegación en Ceuta de la Comisión Islámica de España». Concretamente, para aportar «las necesidades reales de las reses a importar».
También se encargarán de las «actuaciones derivadas del montaje de los espacios necesarios para estabular las reses», su control y procesos de entrega.
Por último, se encargará de «la gestión administrativa de los mataderos eventuales, incluyendo las autorizaciones administrativas preceptivas y en especial las de índole sanitaria».
Carne halal en los colegios
Ceuta ya estuvo en el foco mediático porque el Ministerio de Educación que entonces encabezaba la ahora líder del PSOE de Aragón, Pilar Alegría, desembolsó 314.000 euros para la contratación del suministro de menús en crudo y otros bienes fungibles, y el diseño y planificación de estos, para su elaboración en los comedores de seis centros para alumnos becados y matriculados en dichos centros educativos de Ceuta. En total, y por un periodo de un año, la empresa a la que adjudiquaron este contrato deberá ofrecer 127.750 menús para un total de 730 alumnos becados.
Entre las directrices del Ejecutivo, se abordan necesidades específicas, que serán comunes para todos los alumnos becados. Concretamente, se exige que «la carne sea halal» y que «no se utilice carne de cerdo». Unas directrices que parecen elaborar un menú a medida para alumnos musulmanes, a pesar de que estas becas se otorgan a todo tipo de niños, independientemente de la religión que profesen.
«Con carácter previo a la prestación del servicio de comedor, y en la medida de lo posible, el equipo directivo del centro educativo deberá poner en conocimiento de la empresa adjudicataria la relación del alumnado afectado por intolerancias y alergias. Los menús que respondan a una dieta especial deberán estar correctamente identificados con el fin de evitar errores en su suministro, servicio y consumo», rezan los pliegos.