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Receta para curar el anticapitalismo

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Un trabajador en España.

Hoy, nuestros jóvenes optan mayoritariamente por votar a partidos de izquierdas que tienen un mensaje claramente anticapitalista y/o comunista, entre los que destacan, por supuesto, Podemos y su compañero de confluencia Izquierda Unida. No debemos tachar de malas las intenciones de aquellos que consideran que el capitalismo se debe eliminar porque causa pobreza y miseria, pero si realmente eso es lo que les hace rechazar dicho sistema económico a lo mejor deberíamos empezar por definirlo y conocer los principales datos que demuestran que este y no otro es el mejor sistema para alcanzar la prosperidad económica.

El capitalismo es un sistema económico que necesariamente va ligado a la libertad económica que permite la propiedad privada de los recursos y medios de producción para ser acumulados mediante el ahorro previo. Así es, el capitalismo es la mera acumulación de los medios necesarios para producir bienes y servicios.

Esta acumulación da como resultado que se pueda desarrollar un ahorro suficiente como para invertir en medios de producción y formación de trabajadores lo que permite incrementar la productividad. Esto es, que podamos disfrutar de mayores bienes y servicios a menor coste, por lo que se hacen mucho más accesibles a la inmensa mayoría de la población y nos hace más ricos a todos.

Imaginemos una población en la que no está permitida la acumulación de recursos, esto es, no existe capitalismo. La mayor parte de la población se tiene que dedicar a producir alimentos —primero debemos preocuparnos por satisfacer nuestras necesidades primarias—. A continuación, debido a una serie de revueltas sociales, se instaura un sistema con mayores libertades, incluidas las económicas.

Aasí, se desarrollan las primeras máquinas para el campo, lo que permite que sea necesario una menor mano de obra para producir alimentos para todo el mundo, lo que provoca que se hagan más abundantes y su precio descienda. Ahora, la población que deja de trabajar en el campo se dedica a producir manufacturas —y en el caso de los niños estos pueden ir a la escuela—, pero se desarrollan cada vez más máquinas que hacen que este tipo de bienes también sean más abundantes, de mejor calidad y baratos, por lo que ya no es necesaria tanta mano de obra. Así que algunas personas abren bares, otras se dedican a ofrecer servicios sanitarios o empiezan a escribir libros… Todo esto gracias al capitalismo, más bienes y servicios, de mayor calidad y a menor coste.

Vale, la teoría puede estar bien pero ¿y en la práctica que ha pasado? ¿Los datos refutan la tesis de que el capitalismo es lo que ha generado prosperidad en el mundo? Aquí van algunas gráficas:

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Fuente: Banco Mundial

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Fuente: Banco Mundial

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Fuente: Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura

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Fuente: Banco Mundial

En definitiva, conjuntamente con la caída del muro de Berlín y del comunismo se expandió el capitalismo y la globalización dando como resultado una evolución positiva en cuanto a la prosperidad económica y social en el mundo. Curiosamente, aún queda mucha gente, sobre todo en las nuevas generaciones, que creen que el capitalismo ha traído justamente lo contrario a lo que muestran estos datos.

Pero, justamente, la gente que defiende todavía las tesis anticapitalistas cuando emigra no lo hace a Venezuela, Cuba o Corea del Norte —que tienen fronteras para que no salga población de sus países, al igual que en Alemania Oriental en su momento—, si no que lo hacen a países cuyas libertad económica y facilidad de negocio son elevadas, tales como Australia, Dinamarca, Estados Unidos o Reino Unido. Todavía existe pobreza y miseria en el mundo, pero es el capitalismo lo que nos ayuda a combatirlas, no la falta de él.

Santiago Calvo es coordinador de Students For Liberty en Galicia.

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