Verano

Paula Nuévalos, agricultora de 27 años, lanza un dardo a la gente de las ciudades: «A ti no te gusta el pueblo, lo que te gusta es venir en verano y estar de vacaciones»

Paula Nuévalos
Paula Nuévalos, agricultora española. Imagen de TikTok @agropauli.

Con la llegada del verano, muchos pueblos españoles recuperan parte del movimiento que pierden durante el resto del año. Pero para Paula Nuévalos, no siempre significa que quienes los visitan realmente quieran vivir en ellos.

La agricultora e ingeniera mecánica ha compartido en su cuenta de TikTok, @agropauli, una reflexión sobre la diferencia entre disfrutar de un pueblo durante las vacaciones y conocer cómo es realmente la vida allí durante todo el año.

«A ti no te encanta el pueblo»: la reflexión de Paula Nuévalos

Paula Nuévalos sostiene que muchas personas de ciudad confunden el gusto por visitar un pueblo en verano con que realmente les guste la vida rural. Su crítica parte de una situación que, según explica, se repite cuando llega la época estival y los pueblos reciben a quienes buscan unos días de descanso.

«A ti no te gusta el pueblo, lo que te gusta es venir en verano y estar de vacaciones», afirma la agricultora en su vídeo. Para ella, hay una diferencia importante entre disfrutar de un entorno rural durante unos días y querer formar parte de su día a día.

En su opinión, lo que atrae a muchas personas durante el verano es precisamente la posibilidad de desconectar de la rutina. La piscina abierta, el bar, las vacaciones y la tranquilidad forman parte de esa experiencia que muchos asocian con pasar unos días en un pueblo.

La vida en el pueblo no es igual en verano que en invierno

Para la agricultora, uno de los principales problemas está en que algunas personas identifican la vida en el pueblo únicamente con la versión que conocen durante sus vacaciones de verano. Sin embargo, durante el invierno el escenario es diferente y hay menos movimiento.

Nuévalos pone sobre la mesa precisamente esa diferencia. En los meses más fríos puede haber menos actividades sociales y menos gente, algo que, según explica, hace que algunas personas consideren que se aburrirían si tuvieran que vivir allí durante todo el año.

La agricultora reconoce que existe quien puede aburrirse durante el invierno en un pueblo, aunque deja claro que ella no comparte esa sensación. «Yo no me aburro en el pueblo», explica en el vídeo.

Su reflexión no pretende negar que haya personas que disfruten realmente de la vida rural. El punto que plantea es otro: no es lo mismo querer vivir en un pueblo que disfrutar de pasar allí las vacaciones de verano.

«Lo que me gusta es socializar»

Nuévalos también relaciona esa percepción con la posibilidad de socializar. Según explica, puede existir una confusión entre que guste el pueblo y que guste el ambiente social que se genera durante el verano.

Durante esa época, los pueblos reciben a muchas personas que viven habitualmente en ciudades y que regresan o se desplazan hasta estos lugares para pasar sus vacaciones. Esto modifica por completo el ambiente habitual de algunas localidades.

Por eso, la agricultora plantea que quizá lo que algunas personas disfrutan no sea tanto la vida cotidiana del pueblo como la posibilidad de encontrarse allí con otras personas durante los meses de verano.

«Creo que estamos confundiendo con que lo que me gusta es socializar con la gente de la ciudad que también ve el pueblo en verano», apunta Paula Nuévalos.

La diferencia que establece es sencilla: una cosa es disfrutar de unos días de vacaciones en un entorno tranquilo, y otra muy distinta es sentirse cómodo con la vida que ofrece ese mismo lugar cuando termina el verano.

La reflexión termina con una pregunta dirigida a quienes han visto el vídeo: «¿Qué opináis?». De esta manera, Paula Nuévalos deja abierto el debate sobre qué significa realmente que a alguien le guste vivir en un pueblo.

Lo último en Economía

Últimas noticias