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Éste es el truco para ahorrar en el supermercado que casi nadie tiene en cuenta

Un truco fácil de aplicar a la hora de pagar en el supermercado

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Manos de mujer sostienen ticket de compra en un supermercado.
Mujer mira ticket de compra.
Blanca Espada

En los últimos años, el coste de la cesta de la compra ha aumentado significativamente, afectando el bolsillo de muchas familias. Este encarecimiento ha llevado a buscar estrategias para reducir el gasto semanal en el supermercado. Sin embargo, existe un factor crucial que a menudo pasamos por alto y que podría estar influyendo en nuestros gastos de manera más drástica de lo que imaginamos: el método de pago que utilizamos. Muchos de nosotros hemos adoptado el uso de tarjetas de débito y crédito para nuestras compras diarias, una práctica que se intensificó durante la pandemia de Covid-19. La necesidad de minimizar el contacto físico y evitar la manipulación de efectivo llevó a un incremento en los pagos electrónicos. Sin embargo, esta comodidad puede tener un costo oculto. A menudo, cuando pagamos con tarjeta, perdemos la noción de cuánto estamos gastando, lo que puede llevarnos a superar nuestro presupuesto sin darnos cuenta. El uso extendido de tarjetas ha creado un hábito que, si bien tiene sus ventajas, puede resultar perjudicial para aquellos que buscan controlar sus finanzas de manera más rigurosa. A continuación, exploraremos un truco sencillo pero eficaz para ahorrar en el supermercado: pagar en efectivo. Veremos cómo esta práctica puede ayudarte a ser más consciente de tus gastos y, en última instancia, a ahorrar dinero.

El truco para ahorrar en el supermercado

Uno de los métodos más efectivos para mantener bajo control el gasto en el supermercado es pagar en efectivo. A diferencia de las tarjetas, el dinero en efectivo tiene un límite físico y tangible que te obliga a ser más consciente de cada céntimo que gastas. Cuando llevas una cantidad determinada de dinero en efectivo, sabes exactamente cuánto puedes gastar y te ves obligado a priorizar tus compras, evitando así las adquisiciones impulsivas.

Pros del uso de tarjetas

Es innegable que las tarjetas de débito y crédito ofrecen una serie de ventajas que han hecho que su uso se dispare en los últimos años. La conveniencia de no llevar dinero en efectivo, la posibilidad de fraccionar pagos y la seguridad en caso de pérdida o robo son aspectos muy atractivos. Además, las tarjetas ofrecen beneficios adicionales como programas de puntos, descuentos y seguros.

Sin embargo, uno de los mayores inconvenientes es que esta facilidad de pago puede llevarnos a perder el control sobre nuestros gastos. Al no ver físicamente el dinero salir de nuestra cartera, es fácil gastar más de lo planeado. Las tarjetas permiten una flexibilidad que, si no se maneja con cuidado, puede resultar en deudas innecesarias y en una sensación de descontrol financiero.

El impacto de la pandemia en los hábitos de pago

La pandemia de Covid-19 transformó muchos aspectos de nuestra vida diaria, incluyendo la manera en que realizamos nuestras compras. El miedo al contagio a través del contacto con billetes y monedas hizo que muchas personas optaran por los pagos con tarjeta. Esta tendencia, que comenzó como una medida sanitaria, se ha mantenido incluso cuatro años después.

A pesar de que esta práctica ha proporcionado seguridad y conveniencia, ha también contribuido a un aumento en el gasto impulsivo. Estudios han demostrado que pagar con tarjeta puede llevar a las personas a gastar más, ya que no se percibe la misma pérdida inmediata de dinero que al pagar en efectivo. Volver a usar efectivo puede ser una forma eficaz de frenar este hábito y retomar el control de nuestras finanzas.

Datos que respaldan el uso del efectivo

Según datos del Banco de España, en 2023, el 65% de la población utilizó el efectivo a diario y para el 60% sigue siendo el medio de pago principal o más habitual en los comercios físicos. Este dato refleja que, a pesar del auge de las tarjetas, una gran parte de la población aún confía en el efectivo para sus compras diarias. Este comportamiento tiene una base sólida en la conciencia del gasto que el efectivo impone.

Además, con el incremento del coste de la cesta de la compra, que en 2023 alcanzó los 1.624 euros anuales, un 3% más que en 2022 según Fintonic, es crucial encontrar métodos para ahorrar. Kantar Worldpanel reveló además  que la cesta básica de la compra se ha encarecido un 47% en los últimos cuatro años. Estos datos subrayan la necesidad de adoptar prácticas que nos ayuden a gestionar mejor nuestros gastos diarios.

¿Cuándo puedo pagar en efectivo en el supermercado?

Es importante conocer también las regulaciones respecto al pago en efectivo. Por ley, no se pueden realizar pagos en efectivo que superen los 999,99 euros. Esto significa que, si tu compra supera esta cantidad, puedes pagar hasta ese límite en efectivo y el resto con tarjeta. Esta normativa busca evitar el fraude fiscal y el lavado de dinero, pero no impide que uses el efectivo como una herramienta para controlar tu gasto diario en el supermercado.

En conclusión, aunque el uso de tarjetas tiene muchos beneficios, pagar en efectivo puede ser una estrategia poderosa para ahorrar dinero en el supermercado. Ser consciente del límite físico del efectivo nos obliga a ser más cuidadosos con nuestras compras y a evitar gastos innecesarios. A medida que los costos de la vida continúan aumentando, adoptar este truco puede ser una solución simple pero efectiva para mejorar nuestra gestión financiera y reducir nuestros gastos en la cesta de la compra.

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