Puig anuncia un plan para comerse el mercado de cosmética y ser «la cuarta empresa mundial de belleza premium»

La compañía quiere incrementar sus ingresos un 60% hasta alcanzar una facturación de 8.000 millones de euros en 2032

Puig anuncia un plan para comerse el mercado de cosmética y ser «la cuarta empresa mundial de belleza premium»
Marc Puig en el estreno en bolsa de Puig (EP).

Puig ha presentado su plan estratégico, en el que prevé incrementar sus ingresos un 60% hasta alcanzar los 8.000 millones de euros para 2032. La firma con sede en Barcelona tiene como objetivo situarse entre «las cuatro principales compañías mundiales de belleza premium y en una de las dos principales de fragancias en 2032», señaló en un comunicado el miércoles.

El nuevo objetivo es tener un margen ajustado bruto de rentabilidad (margen ebitda) del 22,5% para 2032, que planea alcanzar mediante una mayor integración y una continua eficiencia de costos, lo que representaría unos 1.800 millones de euros. En 2025, registró un margen ebitda ajustado del 20,7% y 5.000 millones de euros en ingresos.

Par alcanzar dicho objetivo, Puig enumeró cuatro prioridades de su cartera: Fragancias femeninas Prestrige, Fragancias Niche, Charlotte Tilbury y Dermocosmética. La compañía indicó que mantendrá una estrategia específica para cada región y reforzará su presencia en Latinoamérica y EMEA.

De ese ebitda, la compañía pretende mantener una conversión en flujo de caja libre superior al 50% del ebitda ajustado. El objetivo es que al menos 900 millones de euros a partir de 2032 sirvan para incrementar las reservas de la tesorería.

Giro desde Estée Lauder

La presentación del plan estratégico «Visión 2032» supone la siguiente prueba para José Manuel Albesa, CEO de la compañía desde marzo tras suceder a Marc Puig. Albesa llegó en un momento marcado por las negociaciones entre Puig y Estée Lauder para crear el mayor conglomerado cosmético del sector de alta gama.

En mayo, ambas compañías anunciaron la ruptura de la fusión debido a desencuentros en la integración de Charlotte Tilbury, por parte de Puig, y la falta de músculo financiero para acometer la operación, por parte de Estée Lauder. El naufragio del acuerdo provocó una caída de más del 13% en una sola sesión de la cotización de Puig.

La firma ha recuperado el pulso en bolsa desde entonces, pero se mantiene por debajo de la cotización con la que desembarcó en el parqué bursátil español en 2024, que la llevaron a integrarse de forma automática en el Ibex 35.

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