Reestructuración empresarial

La CNMV mantendrá suspendida a Abengoa en Bolsa hasta que se confirme que se salva de la quiebra

El supervisor recuerda que la empresa sigue sin presentar sus cuentas auditadas de 2019

CNMV
Sebastián Albellá, presidente de la CNMV (Foto: CNMV)

A pesar del acuerdo para evitar la quiebra de Abengoa aprobado la semana pasada, sus acciones seguirán suspendidas de cotización en bolsa por la CNMV hasta que la ‘vieja Abengoa’ (la cotizada) alcance un acuerdo con sus acreedores que evite su disolución, acuerdo que ahora mismo aparece muy lejano. El supervisor del mercado también recuerda que la empresa sigue sin presentar sus resultados auditados de 2019.

«La compañía cotizada sigue en causa de disolución y, para evitarlo, es preciso que logre un acuerdo con los acreedores que aún no se ha producido, lo cual determinará su pervivencia o su liquidación (en caso de pervivencia, la compañía mantendrá un nivel relevante de deuda en los términos que se acordaran con los acreedores y sería mera titular de una pequeña participación en la compañía operativa)», explican fuentes de la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Y añaden que «esas circunstancias no se ven alteradas por los acuerdos logrados en las filiales [en realidad su nueva matriz, AbenewCo], aunque estos sean muy relevantes para el grupo».

Como adelantó OKDIARIO la semana pasada, Abengoa se salvó del concurso de acreedores gracias a que el ICO aceptó avalar un nuevo crédito de hasta 230 millones. Pero la compleja operación de refinanciación contempla que todos los activos y negocios de la compañía pasan a una nueva sociedad llamada AbenewCo (‘nueva Abengoa’), mientras que la ‘vieja Abengoa’, la que cotiza en bolsa, se convierte en un mero holding tenedor de acciones de la nueva -un esquema similar al adoptado en Pescanova-, y solo de un máximo del 2,7% de su capital. El resto quedará en manos de los diferentes acreedores del grupo, que ya lo controlan desde que lo salvaron del concurso en 2015.

Y no solo eso, sino que los acuerdos con los principales acreedores del grupo (que pasan a serlo de AbenewCo) no se aplican a la ‘vieja Abengoa’, cuya salvación no queda garantizada. Para ello, es necesario que el 96% de los acreedores a los que la compañía debe 153 millones, principalmente proveedores, acepte convertir esas deudas en préstamos participativos, que a su vez se transformarán en capital. Si no se llega a ese porcentaje, los actuales accionistas de la Abengoa cotizada perderán todo su dinero y se quedarán sin posibilidad de poder recuperar algo en el futuro, como advirtió también OKDIARIO.

La propia empresa reconoce que «a fecha de hoy, el porcentaje acumulado de adhesiones a esta fórmula no es todavía suficiente». Lo cual explica que la CNMV, ante una incertidumbre tan grande, prefiera mantener al valor suspendido de cotización e impedir que los accionistas puedan salirse (presumiblemente, tras sufrir caídas que llevarían el precio casi a cero).

Sin presentar cuentas auditadas

Las fuentes citadas del supervisor también esgrimen otro motivo para mantener a Abengoa suspendida: «Aunque en mayo publicó la información financiera correspondiente al segundo semestre de 2019 y acaba de publicar la referente al primer trimestre de 2020, la compañía no ha formulado aún las cuentas de 2019, que en consecuencia no han sido todavía auditadas». Los resultados sin auditar arrojan que la ‘vieja Abengoa’ se encuentra en causa de disolución con un patrimonio neto negativo de 388 millones.

La CNMV suspendió la cotización de Abengoa el pasado 14 de julio, fecha en que teóricamente acababa el plazo para alcanzar un acuerdo de refinanciación, que posteriormente fue ampliado en varias ocasiones hasta el jueves pasado. En ese momento, su cotización se disparaba un 60% antes las expectativas de alcanzar un acuerdo, que finalmente salva el negocio pero no a los minoritarios que invirtieron en el valor en bolsa.

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