Prestaciones de desempleo

El caos de los ERTE: Trabajo culpa a las empresas del retraso en los pagos del SEPE

SEPE ERTE
El SEPE sigue pagando sus prestaciones por ERTE a 2,8 millones de personas en junio.

El Ministerio de Trabajo que dirige Yolanda Díaz ha culpado a las empresas del caos de los ERTE, que ha llevado a que muchas prestaciones se hayan pagado tarde, algunas ni siquiera hayan llegado y en algunos casos el importe recibido no fuera el correcto.

En una respuesta parlamentaria del Gobierno tras una pregunta escrita de VOX, el Ejecutivo explica que «la sustitución de la solicitud individual del propio beneficiario por una solicitud colectiva de la empresa, a veces en representación de un número muy elevado de trabajadores ha provocado la aparición de problemas en la tramitación derivado de un incremento de inexactitudes de los datos proporcionados».

Según Trabajo, las empresas han enviado mal datos al SEPE como «DNI, cuenta de cotización de la Seguridad Social, fechas de inicio y de finalización de las medidas, etc.» Sin embargo, hay un aspecto sobre el que llama la atención: el error en los números de cuenta. «Se han producido dilaciones en el abono de prestaciones reconocidas debido a los datos relativos a cuentas bancarias obsoletas o inexistentes, correspondientes a entidades bancarias desaparecidas que en su momento se fusionaron o fueron absorbidas por otras».

Por otro lado, llama la atención en esa respuesta parlamentaria que el Gobierno reconoce con claridad que «se han producido problemas en el abono de las prestaciones por desempleo». No sólo culpa a las empresas y a los datos que facilitan sino también reconocen que han influido «las restricciones a la actividad de los servicios públicos», «la enorme cantidad de comunicaciones de variaciones de datos relacionados con bajas de los trabajadores» o «modificaciones del tipo de medida adoptada», algo que no creen que sea inseguridad jurídica sino que, según Trabajo es algo propio de «una situación empresarial y laboral dinámicas».

El escrito del Ejecutivo, registrado el pasado 8 de junio en el Congreso de los Diputados, reconoce que «las cargas de trabajo se han multiplicado por seis» en el SEPE, lo que ha llevado a llegar a acuerdos con las entidades financieras para adelantar el pago de las prestaciones.

El problema en la cuantía que se ha pagado desde el SEPE al afectado por un ERTE explica que en ocasiones los trabajadores no han cobrado la cantidad correcta por la «automatización del reconocimiento», por lo que «a posteriori» se realizarán los «ajustes necesarios» para abonar a cada una el importe correcto de la prestación, un galimatías complicado si se tiene en cuenta que en España -con datos de mayo- había 5,19 millones de personas cobrando una prestación de paro, a pesar de que el paro registrado se encuentra por debajo de los cuatro millones en las estadísticas oficiales.

Incorporaciones

El caos de los ERTE llevó al SEPE a autorizar la contratación de 1.000 empleados públicos para hacer frente a las necesidades creciente de personal de este organismo, aunque lo cierto es que a 8 de mayo el Gobierno admitía que sólo se habían incorporado 745 personas a este organismo. Después los sindicatos han comunicado que se han incorporado algunas más pero lo cierto es que aún no se asegura que los 1.000 estén trabajando en plenas capacidades.

El problema es que un trabajador que entra en el SEPE tiene dificultades para entender el gran número de prestaciones, subsidios y ayudas que hay en España. El Gobierno lo explica así: «Se ha puesto en marcha un sistema de teleformación en prestaciones por desempleo que trate de poner al día, cuanto antes, a las personas que se vayan incorporando, si bien, al tratarse de un tema muy especializado, es un tema complejo, en un momento en el que no hay atención presencial en muchas unidades, que impide que haya compañeros experimentados que trasladen la práctica y el conocimiento directamente al personal nuevo que se incorpora».

La mala gestión que el Gobierno de Pedro Sánchez ha hecho de los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) ha sido más que evidente a lo largo de todo el estado de alarma. El caos y descontrol ha sido tal que uno de los afectados por esta situación se encontró con que en lugar de su dirección real, una de las cartas que había gestionado la oficina del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) señalaba que su domicilio se encuentra en la calle Covid, 19, piso 4º C.

Otro caso que demuestra el caos en el SEPE es que a mediados de mayo, cuando España ya llevaba más de un mes en estado de alarma y miles de afectados por un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) seguían sin haber cobrado sus prestaciones por desempleo prometidas por el Gobierno de Pedro Sánchez, el teléfono de atención al ciudadano te aseguraba que tu prestación está en trámite, sin tan siquiera haber preguntado por el nombre y los datos del afectado.

«Ha llamado al servicio de información sobre datos del Ministerio de Trabajo y Economía Social. Si usted no ha percibido la cuantía de la prestación de desempleo para personas trabajadoras afectadas por un ERTE, pulse 1. Si usted ha percibido una cuantía que no corresponde con la prestación reconocida de desempleo para personas trabajadoras afectadas por un ERTE, pulse 2. De lo contrario por favor espere», este es el mensaje inicial que escuchaba un ciudadano tras llamar al teléfono habilitado por el SEPE para gestionar los ERTE (912915143).

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