Atletismo

Las zapatillas del récord de Kipchoge en el centro de la polémica

Las zapatillas Nike Alphafly que usó Eliud Kipchoge para batir el récord del mundo de maratón en el reto INEOS en Viena están en el foco de la polémica por la posibilidad de que estas incumplan el reglamento del IAAF.

kipchoge
Kipchoge posa con sus zapatillas.

En la mañana del sábado 12 Eliud Kipchoge hizo historia en los maratones siendo el primer hombre que bajaba de las dos horas (1:59:40), aunque su récord no fuera homologado por diversos motivos. El keniata recorrió los 42,195 kilómetros del reto INEOS más rápido de lo que nadie jamás lo había hecho aunque éste lo hizo bajo unos parámetros muy concretos que bajo el ojo clínico desvirtuó su hazaña. No solo estuvieron presentes un total de 41 liebres que iban rotando por delante de él, también un coche eléctrico que le iba marcando el ritmo a escasos metros de él, sino que está en el centro del huracán: sus zapatillas deportivas.

Kipchoge es historia. Es campeón olímpico en Río de Janeiro 2016 y tiene la mejor y más rápida marca oficial (regida por la IAAF) en una maratón, la del pasado 2018 en Berlín: 2:01:39. El keniata comenzó el reto INEOS sabiendo 1:59:40 que logró la pasada semana en Viena no serían oficiales pero nadie pensaba que lograría bajar de las dos horas por 20 segundos. Días después de esta revolucionaria marca, todos los expertos ponen en el foco en las Nike Alphafly que usó el keniata, un prototipo especial ideado para este evento, similar al que usó su compatriota Brigid Kosgei al día siguiente en Chicago, las Nike Vaporfly Next%, con las que batió el récord femenino, reduciéndolo en 81 segundos: 2:14:04.

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Según la propia marca estadounidense, la zapatillas que usó Kosgei tenían un porcentaje de mejora del 4% dado su espuma especial y su placa de fibra de carbono, con las que usó Kipchoge no hay datos oficiales pero diferentes fuentes aseguran que podrían alcanzar el 6%. La zapatilla pesa tan solo 190 gramos y tiene como revolución cuatro cámaras de aire en la suela que mejoran el despegue y la tracción aportando mayor retorno de energía al atleta. Desde 2014 que Kimetto batió el récord con unas Adidas (2:02:57), cuatro atletas han mejorado esta cifra, todos con las Vaporfly.

¿Al filo del reglamento?

La polémica llega con la lectura del reglamento del IAAF. El artículo 143.2 dice lo siguiente sobre el calzado del atleta: «Unas zapatillas no deben estar construidas de modo que proporcionen a un atleta una ayuda o una ventaja injusta. Cualquier tipo de calzado debe estar razonablemente al alcance de todos en vista del espíritu de universalidad. Cuando haya evidencias de que no se ajusten al reglamento las zapatillas pueden ser sometidas a estudio y si hay incumplimiento puede prohibirse que sean usadas en competición«.

En declaraciones a As, Jordan Santos-Concejero, fisiólogo de la UPV, enfatiza precisamente en la injusticia con respecto a otras marcas: «Parece que el atletismo se puede convertir en una carrera al estilo de la Fórmula 1, ¿es posible que ahora mismo veamos un atleta hacer el récord mundial con unas zapatillas de otra marca? Pues probablemente no y eso desvirtúa el atletismo. Creo que la IAAF debería intervenir de alguna manera».

«No ha habido grandes revoluciones en sistemas de entrenamientos, ni fisiológicas. Evidentemente se ha conseguido un avance, no entro si lícito o no, que son estas máquinas de correr. Igual había que hacer regulaciones como con los bañadores mágicos o las bicis del récord de la hora», proponía Santos-Concejero, que no creía posible una zapatillas que dieran una mejora del 4% al atleta pero «hay una serie de artículos científicos que lo demuestran».

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