Dos ultras del Oporto detenidos tras dejar inconsciente a un trabajador en el partido contra el Betis
La Policía Nacional consiguió identificar a los agresores
Los hechos ocurrieron en la puerta 12 del estadio
La revolución arbitral con las tarjetas ya está aquí: las cartulinas se muestran… ¡con un teléfono móvil!
El partido entre el Real Betis y el Porto se convirtió en uno de los partidos más dinámicos de la segunda jornada de la Champions League. Sin embargo, el fútbol no fue protagonista al 100%. Dos ultras del conjunto portugués atacaron a un trabajador del estadio de La Cartuja. Uno de ellos le propinó un fuerte puñetazo que le hizo perder la conciencia y caer al suelo a plomo.
La Policía Nacional ha conseguido identificar y detener a los dos aficionados radicales. La agresión se produjo en la puerta 12 del campo de Sevilla, justo antes del inicio del encuentro. Uno de los ultras saltó el torno para colarse en el estadio. El vigilante de seguridad trató de impedirlo, pero antes de que pudiera hacer nada, fue agredido por un segundo ultra.
El golpe fue muy contundente y la víctima ha sufrido una fractura en la mandíbula, que se produjo tras el impacto contra el suelo. La bochornosa historia estuvo repleta de violencia, ya que el otro agresor llegó a asestarle patadas cuando el trabajador se encontraba en el suelo.
Los dos ultras pasarán a disposición de los juzgados. El ambiente estaba tenso desde el principio, ya que un grupo de aficionados radicales empezaron a increpar a unos policías. El grupo de vigilantes resolvió aquella situación al crear un círculo de seguridad en torno a los agentes, con la intención de evitar daños hasta que apareciera la Unidad de Intervención Policial (UIP).
Los estadios necesitan más medidas de seguridad
El fútbol y la violencia son dos caminos que deberían estar separados, pero a día de hoy siguen existiendo episodios como este. Según apunta el Diario de Sevilla, la sección sindical de CSIF en Prosegur y el área de Seguridad Privada de CSIF Sevilla condenaron la brutal agresión que dejó inconsciente al vigilante. Además, denunciaron la desprotección actual con la que trabajan los profesionales del sector.