Tenis: US Open 2026

El camino despejado de Zverev choca contra el sueño americano de Shelton y una sequía de 23 años en el US Open

El estadounidense, en su cenit de madurez, reta a Zverev en la final

Podría ser el primer estadounidense en ganar el US Open desde 2003

Zverev se enfrenta a un top 10 por primera vez en lo que va de torneo

Shelton Zverev US Open
Montaje con imágenes de Shelton y Zverev. (Getty)

Y de pronto, Zverev y Shelton a un paso de un Grand Slam. El segundo para el alemán en lo que va de curso; el primero para el estadounidense. Si a principios de año a uno le dicen que Zverev iba a estar a un partido de acabar el 2026 como tenista con más Grand Slams ganados (Roland Garros y posible US Open) y que Shelton estaría a punto de inaugurar su vitrina de grandes torneos, a quien escuchara la afirmación se le cortaría el trago de agua como mínimo. El tenis y sus giros de guion. Este domingo Zverev y Shelton pelean por el US Open.

Con caminos radialmente opuestos. Se posa en la final del US Open tras vencer (6-3, 7-6, 7-6) a Khachanov, número 50 del mundo, en semifinales. Su camino hasta el último partido ha estado exento de ningún tenista ranqueado entre las 20 mejores raquetas del mundo. Igual que en París. Así ganó Roland Garros y así puede ganar el US Open. Saquen papel y boli. En París se midió con Benjamin Bonzi, 95 del mundo; Tomas Machac (43), Quentin Halys (90), Jesper de Jong (100), Rafael Jódar (27 en ese entonces) y se impuso en la final a Flavio Cobolli (10).

Hasta la final no tuvo un solo top-20. En Nueva York el camino es similar. Inició ante Lorenzo Sonego (86), Quentin Halys (52), Alejandro Tabilo (25), Luciano Darderi (21), Botic van de Zandschulp (70) y Karen Khachanov (50) en semifinales. Mientras que el recorrido de Shelton ha sido más sinuoso. Arrancó con tres rivales engañosos en las tres primeras rondas. Griekspoor (56); Hurkacz (47) y Shapovalov (48). Le siguió un goteo de retos. El renovado Tsitsipas (53); la exigencia contra Alcaraz (3) y el derbi ante Tiafoe (12).

Ahí tiene Estados Unidos en general y Shelton en particular la oportunidad para que un tenista local rompa la sequía nacional en el US Open desde 2003, cuando Roddick venció y es hasta la fecha el último estadounidense que reina en la Gran Manzana. Desde entonces, fundido a negro. Solo tres finales en 23 años y las tres cruces. La última versión de Agassi y penúltima de Roddick cayeron con Federer y Fritz chocó con Sinner en 2024. Más de dos décadas de sequía para una federación, la estadounidense, tan tradicional y potente económicamente.

Es el día D y la hora H de Shelton. «Estoy más emocionado por mi equipo que por mí. Tengo a muchos chicos que me apoyan, que han pasado mucho tiempo conmigo, que dedican sus vidas a mi mejora, a mi progreso y a mi juego de tenis. Estoy muy contento por mi equipo ahora mismo, pero obviamente esto no ha terminado. El trabajo aún no ha concluido. Tengo muchísimas ganas de tener otra oportunidad de salir al campo y dar lo mejor de mí el domingo», explicó Shelton.

Todo para él han sido pantallas desconocidas a lo largo del torneo. Nunca había ganado a Alcaraz y nunca había llegado a la final. Puede romper otra, pues desde que Nadal conquistara el US Open, ningún otro zurdo lo ha conseguido. Shelton es el cuarto tenista zurdo que alcanza una final de Grand Slam en lo que va de siglo. Antes fueron Ivanisevic, Puerta y el mencionado Nadal. «Ya sé hasta qué extremos hay que llegar para intentar convertirse en el mejor. Nunca he estado tan comprometido», añadió. Es el momento de Shelton, claro que Zverev tiene algo que decir al respecto.

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