El alemán se impuso en dos sets (6-2, 6-4)

Las bombas de Zverev anulan a Nadal en su debut en la Copa Masters

Alexander Zverev se impuso a Rafael Nadal en el debut de ambos en la Copa Masters de Londres. El tenista español no encontró su mejor juego y sucumbió en dos sets ante el vigente campeón de la cita.

Nadal
Nadal se lamenta en el partido. (Getty)

La andadura de Rafael Nadal en la Copa Masters comenzó con cruz. El tenista manacorense no encontró su mejor juego en su debut en el O2 de Londres ante el vigente campeón del torneo, un Alexander Zverev que le pasó por encima (6-2, 6-4) con un tenis de altos vuelos y en el que sus primeros servicios por encima de los 230 km/h no permitieron siquiera un intento de asalto de Rafa. El balear se resintió en su tenis pero –aparentemente– no en su físico, lo que resulta una buena noticia teniendo en cuenta su estado hace unos días.

A pesar del esfuerzo de los días previos por colocar las sensaciones en un porcentaje cercano al máximo, el tenis que pudo verse en el estreno en la Copa Masters fue el de un Nadal mediocre, con altibajos en sus golpes y mentalmente frustrado por los errores y los continuos aciertos del rival. En definitiva, un Nadal lógico teniendo en cuenta los problemas físicos atravesados desde el Masters 1000 de París y que le convirtieron en duda hasta última hora para pelear por la corona de final de curso, esa que se le ha atragantado a lo largo de su carrera.

Zverev dominó el encuentro desde el primer momento, obligando a Rafa a jugar a unas revoluciones a las que su tenis no puede llegar en pistas tan rápidas como la del O2. Más errores de los deseados fueron mermando a Nadal, que perdió su servicio en un momento en el que dio comienzo la frustración, provocada también por el nivel tenístico de Zverev, al que ni siquiera sus habituales apagones le impidieron sumar otro break y cerrar la primera manga con un claro 6-2.

El break inicial del segundo set ejerció de elemento de demostración de que el partido no esperaba cambios sobre lo sucedido en su predecesor. Zverev dominaba con todos sus golpes, sin necesitar de una concentración total al servicio para sacarlo adelante. Rafa, mientras tanto, permanecía irreconocible entre sus errores y con la imposibilidad de abrir la pista para sumar algún ganador. Sufriendo, eso sí, para mantenerse en pista a base de coraje, el balear superaba la hora de encuentro levantando un juego que amagaba con acabar definitivamente con sus opciones en el partido.

Rafa se encontraba mínimamente sobre el azul del O2, pero Zverev seguía subido a la nube que le llevó al título en 2018 y esta vez iba a acabar con el número uno sin dar opción a otro resultado que no fuera una victoria clara a su favor. Cuando mejor estaba Nadal, Sascha no levantó el pie y se llevó el triunfo, pero los últimos juegos del español incitan el optimismo –sobre todo en términos de salud física– a pesar de la derrota y las ganas de seguir viéndole en próximos compromisos.

Las opciones de Nadal en los dos encuentros restantes ante Tsitsipas y Medvedev pasan por lograr sendas victorias o esperar una carambola que le coloque en semifinales, siempre atendiendo a los resultados. En cuanto a las sensaciones, el manacorense también tiene terreno por delante para mejorar y provocar el optimismo esperado en el grueso de los aficionados españoles, confiados a pesar del tropiezo en que regrese la mejor versión de Rafa a una semana del comienzo de las finales de la Copa Davis.

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