Tiberio, el emperador romano que renegaba de su cargo
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Tiberio Claudio Nerón nació el año 42 a. C. y se convertiría en el segundo emperador de Roma en el año 14. Hijo de Tiberio Claudio Nerón, general que luchó junto a Julio César y de Livia Drusila, una de las mujeres romanas que más poder alcanzó. Su madre se divorció de su padre y se casó con Octavio Augusto, futuro César Augusto. Posteriormente, su padre biológico moriría y Tiberio sería adoptado por la familia Augusto convirtiéndose, el tiempo, en tribuno.
Como lider militar destacó, administrando al ejército, liderándolo y y reformando la ley militar.
Emperador sin quererlo

César Augusto pensaba en el general Marcus Vipsanius como su sucesor, pero la muerte de este último truncó sus expectativas. Fue entonces cuando pensó en Tiberio. No obstante, este no quería el puesto, porque además Augusto le exigía que se divorciara de su mujer y se casara con su hija, Julia la mayor. Tiberio lo hizo y ,aún así, más tarde sería descatalogado como posible sucesor de Augusto cuando este comenzó a pensar en sus nietos Lucius y Gaius.
Los jóvenes Lucius y Gaius fallecieron y Augusto se vio obligado en nombrar a Tiberio sucesor para evitar una crisis. Tiberio se convirtió en emperador en el año 14 sin quererlo, mientras que Augusto era declarado Dios por el Senado.
El nuevo emperador, poco interesado en la política, delegó muchas funciones en el Senado. El Imperio prosperó por sus gestiones económicas y diplomáticas.
Se sintió amenazado durante gran parte de su vida en el cargo por aquellos que querían usurparle el poder. Durante años estuvo sopesando quien podía ser su sucesor, y sería en el año 21, cuando ya tenía más de 70 años que determinó quien sería su sucesor: Calígula.
Tras 23 años gobernando, el emperador murió en el año 37. Aparentemente fue por causas naturales. Tras él llegó el reinado de Calígula, uno de los más violentos que Roma vivió.