Tormentas

Ponte a salvo de las tormentas: la fórmula secreta para huir de ellas

tormentas AEMET
La fórmula para ponerte a salvo de las tormentas
Blanca Espada

Las tormentas y lluvias intensas pueden sorprendernos en cualquier época del año y aunque en otoño e invierno parece que estamos más alerta por si se producen, lo cierto es que también en época de primavera y verano podemos ser capaces de evitarlas, pero ¿de qué modo? Descubre ahora como ponerte a salvo de las tormentas, con una fórmula secreta que te va a servir para huir de ellas.

Ponte a salvo de las tormentas con esta fórmula secreta

Para saber cómo ponerse a salvo de las tormentas debemos saber algo de meteorología pero también de matemáticas. Según explica Rafael Requena, experto de la Aemet delegado en Aragón, una tormenta se produce cuando el aire es inestable. De este modo se producen corrientes ascendentes y en el caso de que además suba aire caliente (como cuando estamos en verano), este se expande y se enfría, de modo que se genera el vapor de agua que forma las nubes.

Por otro lado está la orogenia, que el experto define como un «aspecto mecánico» y que tiene que ver con el hecho de que se formen más tormentas en las zonas montañosas, dado que la montaña en sí misma conforma un obstáculo orográfico del aire. En este caso el ascenso se produce debido a algo mecánico.

Tenemos que hacer un simple cálculo matemático

Sabiendo lo mencionado por este experto de la Aemet podríamos evitar las tormentas o de hecho, resguardarnos de ellas antes de que comiencen, pero además podemos saber qué viene tormenta a partir de los rayos y de un simple cálculo matemático. 

Lo único que debemos hacer entonces es contar los segundos que pasan desde que vemos un relámpago hasta que escuchamos el trueno (un desfase que es fruto de la diferencia de velocidad, dado que la luz va a 300.000 kilómetros por segundo y el sonido a unos 340). El tiempo lo tenemos que dividir entre entre 3 y de este modo podemos conseguir la distancia a la que se encontraría la tormenta.

Fíjate en el granizo

Por otro lado el granizo también llega cuando hay tormenta debido a las corrientes ascendentes que provocan la formación de hielo que sin embargo, no cae porque esas mismas corrientes lo soportan. Pero a veces ese hielo es propulsado en forma de granizo y además, el tamaño del pedrusco nos indica que las veces que las corrientes lo han propulsado. De este modo, cuánto más grande significa que ha subido en varias ocasiones antes de caer.

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