Fue el calzado más popular durante la posguerra española: hoy hasta las venden en las tiendas de lujo
Hay zapatos que nunca pasan de moda, y podríamos pensar que es el caso de las alpargatas. Pero lo cierto es que durante muchos años fueron sinónimo de necesidad y las relacionábamos con la gente mayor y con la posguerra.
Este pensamiento tenía cierta lógica, ya que las alpargatas son un calzado humilde, barato y resistente, por lo que se convirtió en un imprescindible para campesinos, obreros y soldados, especialmente después de la Guerra Civil.
Superada la posguerra, este mismo zapato de suela de esparto y lona ha dado el salto a las pasarelas internacionales y las tiendas de lujo. Su transición es un reflejo de los cambios de tendencia a nivel social, cultural y económico.
Por qué las alpargatas fueron unos zapatos esenciales durante la posguerra
Durante el primer tercio del siglo XX, las alpargatas eran omnipresentes en las calles y en los mercados. Se vendían por poco dinero y había artesanos que las fabricaban sobre la marcha.
Eran habituales los colores negro, azul marino, rojo y blanco, este último reservado para ocasiones especiales. Además, eran fáciles de mantener, aunque había que tener cuidado para no estropear el esparto.
Pero fue en la posguerra cuando las alpargatas ganaron mayor fama por culpa de la necesidad. La escasez de materiales y el alto precio del calzado de piel las devolvieron al primer plano.
Sin embargo, a partir de los años 50 comenzaron a perder terreno frente a los zapatos de goma y piel, especialmente con la llegada del vulcanizado, que hacía el calzado más resistente y duradero.
El sector alpargatero casi desapareció y durante muchos años pasó a convertirse en un zapato minoritario y más habitual entre la tercera edad, que entre los jóvenes.
Cómo nacieron las alpargatas y para qué se utilizaban
Las alpargatas tienen su origen en la región pirenaica y su primera mención documentada aparece en un texto en catalán de 1322, donde ya se hablaba de las espardenyes (esparteñas).
El diseño es prácticamente el mismo. Usaban suela de esparto o cáñamo, cuerpo de lona y cintas para sujetarlas al tobillo. Durante siglos fueron el calzado de quienes no podían permitirse zapatos de piel.
El uso no sólo fue frecuente entre campesinos, también triunfaron entre los soldados. De hecho, fueron empleadas por las tropas de la Corona de Aragón y más tarde por la infantería española.
En el siglo XX, su papel fue especialmente relevante durante la Guerra Civil. Las milicias populares del bando republicano las adoptaron como calzado habitual, hasta el punto de que la industria alpargatera fue considerada estratégica y varias fábricas fueron nacionalizadas.
Cómo se convirtieron las alpargatas en un icono de la moda del siglo XXI
Hoy en día grandes personalidades usan alpargatas, pero para encontrar el punto de inflexión debemos remontarnos hasta los años 70. En ese momento, algunos fabricantes apostaron por la innovación.
Por ejemplo, introdujeron nuevos colores, diseños y formas que devolvieron este calzado a los escaparates. Un ejemplo clave fue la Antigua Casa Crespo, fundada en Madrid en 1863, que revolucionó el sector al incorporar lonas de colores más allá del blanco y el negro.
El punto de inflexión definitivo llegó cuando la familia Castañer, dedicada a la fabricación de alpargatas desde 1776, coincidió con Yves Saint Laurent en una feria de moda en París.
De ese encuentro nacieron las primeras alpargatas de cuña, que transformaron un zapato obrero en un objeto de moda.