Los expertos en climatización coinciden rotundamente: «Purgar los radiadores antes de encender la calefacción en otoño puede ahorrarte hasta 180 euros al año»

Antes de encender la calefacción en otoño, muchos hogares se encuentran con radiadores que tardan en calentar. La parte superior queda fría mientras el resto del radiador funciona con normalidad. La causa habitual es el aire que se acumula en el circuito durante los meses de inactividad.
Ese aire impide que el agua caliente circule con normalidad y obliga a la caldera a esforzarse más para compensarlo. Purgar los radiadores es el gesto que lo elimina y devuelve al sistema su rendimiento habitual antes de que arranque la temporada de frío.
¿Por qué el aire dentro de los radiadores frena la calefacción en otoño?
El aire atrapado forma bolsas en la parte alta del radiador y bloquea el paso del agua caliente. Esa zona se queda fría mientras el resto funciona con normalidad, y la estancia tarda más en alcanzar la temperatura que marca el termostato. Según Endesa, el aire acumulado hace que los radiadores «no emitan calor de forma homogénea».
Esas bolsas tienen distintos orígenes. A medida que el agua se calienta, libera gases disueltos que forman burbujas en la parte alta del circuito, según detalla EPMastur. Las paradas prolongadas de la calefacción durante el verano facilitan la entrada de aire por pequeñas fugas, y un cambio de válvula u otra intervención en la instalación también la favorece.
Por su parte, Repsol señala que la caldera «tiene que trabajar más para alcanzar la temperatura deseada», lo que dispara el consumo y la factura energética. A los ruidos de gorgoteo o chasquido se suma la corrosión interna de tuberías y radiadores por el oxígeno disuelto en el agua.
Los pasos para purgar los radiadores antes de encender la calefacción
El purgado se hace con la calefacción apagada y la caldera fría, para evitar quemaduras. Conviene empezar por el radiador más cercano a la caldera y seguir ese orden en el resto de la vivienda.
Con un recipiente bajo la válvula, se gira la llave de purga en sentido antihorario, despacio y apenas un cuarto de vuelta, hasta que el agua salga en un chorro continuo y sin burbujas. Después se cierra en sentido horario. El proceso lleva entre 5 y 10 minutos por radiador.
Al terminar con todos los radiadores, hay que revisar la presión de la caldera y restablecerla entre 1 y 1,5 bares si ha bajado por la salida de aire y agua durante el purgado.
Las señales que indican que un radiador necesita purgarse
Un radiador frío en la parte superior mientras la inferior calienta con normalidad es la señal más clara de que hay aire acumulado. También lo son los ruidos de gorgoteo al encender la calefacción y el calor desigual entre estancias.
La caldera aporta otra pista, ya que arranca y se detiene con más frecuencia de la habitual o mantiene una presión por debajo de 1 bar sin cambios en la instalación.
Ante estas señales, EPMastur recomienda purgar los radiadores al menos una vez al año, a principios de otoño y antes de encender la calefacción por primera vez.
El ahorro energético de purgar los radiadores antes de la calefacción
Eliminar el aire acumulado y devolver la presión a su rango correcto reduce el consumo de la caldera. Ese ajuste, sencillo y sin coste, es uno de los mantenimientos más rentables antes de que arranque la temporada de frío.
Así, para un hogar con un gasto anual de entre 800 y 1.200 euros en calefacción, EPMastur estima un ahorro de entre 80 y 180 euros al año solo por eliminar el aire del circuito y mantener la presión correcta.