Comunidad Valenciana
EL PLENO DE LAS CORTES APROBARÁ MAÑANA SU TOMA EN CONSIDERACIÓN PARLAMENTARIA

El PSOE de Puig capitula ante Compromís y Podemos y da vía libre a la tasa turística

Las Cortes Valencianas aprobarán mañana la toma en consideración de la ley autonómica que sustentará la tasa turística o impuesto a las pernoctaciones en establecimientos turísticos reglados de la Comunidad Valenciana, después de que hoy el PSOE valenciano que lidera el presidente de la Generalitat Ximo Puig anunciase su apoyo tras los devaneos y las dudas que había trasladado los últimos días. De facto, el paso parlamentario que se dará mañana, supone que la tasa turística será una realidad en la Comunidad Valenciana en 2024.

Esta decisión del PSOE valenciano supone su capitulación ante sus 2 socios de gobierno, Compromis y Unidas Podemos, abiertamente partidarios de la implantación del citado impuesto. Podría, además, precipitar la salida del secretario autonómico de Turismo Francesc Colomer, que ya anunció su oposición a esta iniciativa y no descartó dimitir si salía adelante.

Pero lo que es seguro es que sitúa a Ximo Puig en las antípodas de todo el sector turístico valenciano, que aporta el 15% del Producto Interior Bruto (PIB) de la Comunidad Valenciana y cientos de miles de empleos, así como a una muy amplia parte del empresariado, que se ha opuesto a la tasa turística desde que su futura implantación era sólo un proyecto. Tampoco, gusta a muchos ayuntamientos, que serán los encargados de cobrar la tasa y trasladar los recaudado a la caja de la Generalitat Valenciana.

La decisión final de los socialistas, que han venido amagando en los últimos días con posicionarse en contra, la ha hecho pública hoy su síndica portavoz en las Cortes Valencianas Ana Barceló.

El trámite que se debatirá mañana en el Pleno último de las Cortes Valencianas antes de concluya el actual periodo de sesiones, es la toma en consideración de la ley. Pero es importante, porque si sale adelante, cómo saldrá, abre la puerta a todo un proceso parlamentario, que incluye su debate en comisión, enmiendas y demás trámites hasta llegar al Pleno.

Los socialistas quieren que se ponga en marcha en 2024. Por tanto, en la próxima legislatura. Y ese es el resquicio no para su aprobación, sino para su derogación, porque el PP de Carlos Mazón ya ha dicho por activa y pasiva que, si gobierna, la derogará.

La denominada tasa turística, según la patronal hotelera líder en la Comunidad Valenciana -Hosbec- es un impuesto finalista, que daña seriamente al sector. Esencialmente, porque el producto estrella de la Comunidad Valenciana en materia turística es el sol y playa. Es decir, el mismo que otros muchos destinos del arco mediterráneo que ni la han impuesto ni se lo plantean.

Y el problema de fondo es que la altísima competencia entre los destinos hace que un euro de diferencia al visitante a elegir un destino en detrimento de otro. Sus detractores sostienen también que afectará gravemente al Turismo de Congresos, muy influenciado por el coste económico de sus eventos.

Si finalmente son los ayuntamientos quienes deciden si imponerla o no en su territorio municipal, los principales destinos no la van a implantar. Así, lo han manifestado ya los alcaldes de Alicante, Benidorm y Torrevieja, todos del Partido Popular. Pero también Castellón, donde tanto la Diputación como el Ayuntamiento está gobernado por los socialistas. En ambos casos, permitieron que prosperara la moción del PP contraria a la citada tasa.

La clave para su implantación, pese a los devaneos socialistas sobre su posible oposición en los últimos días, la dio el pasado viernes la vicepresidenta primera del Gobierno valenciano que preside el socialista Ximo Puig. Dijo Aitana Mas que la implantación de este impuesto formaba parte de los acuerdos cuando se constituyó el Ejecutivo tripartito de izquierdas. Y, al final, y pese a la debilidad extrema de Compromís en estos momentos, tras la salida de Mónica Oltra, esto es lo que ha prevalecido.