El «machismo» de la izquierda lleva a Vilaplana al Congreso por la DANA: «No sé qué hago aquí»
La periodista que comió con Mazón el día de la DANA se remite a su declaración ante la juez el 3 pasado de noviembre
El PP señala al Gobierno por la comparecencia de Vilaplana y se marca como finalidad "poner fin a este machismo institucional"
Una parte de la izquierda se arrepiente del espectáculo "machista": "Igual ha sido un error" llamarla a declarar

Siete meses después de haber declarado ante la titular de Instrucción 3 de Catarroja, Nuria Ruiz Tobarra, Maribel Vilaplana, la periodista que comió con el ex presidente de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón, el 29 de octubre de 2024, el día de la DANA, ha comparecido ante la comisión de investigación del Congreso de los Diputados sobre la riada a petición del PSOE. En su declaración, la periodista no ha podido ser más clara ni más explícita: «No sé qué hago aquí», ha reiterado en varias ocasiones. Vilaplana se ha remitido en todo momento, a preguntas de la izquierda, a la declaración efectuada ante la juez el pasado 3 de noviembre de 2025: «Ya está todo explicado», ha destacado en relación a su declaración ante la instructora de la causa, «ya no hay nada más que pueda aportar».
Maribel Vilaplana, visiblemente emocionada hasta el punto de que en algún momento no ha podido evitar que se le saltaran las lágrimas por la «presión» que está viviendo durante año y medio, ha sido muy clara: «Me mantengo firme, soy prudente, soy responsable, pero insisto, ya está todo explicado (en sede judicial) y ya no hay nada más que pueda aportar. Y tengo el mismo deseo que usted de que se esclarezca todo. Ojalá». También ha destacado que «No sé qué hago aquí. Ya sé cuándo mi nombre sale para contar algo y cuándo sale para tapar algo después de tanto tiempo».
Tras la declaración de Maribel Vilaplana, una parte de la izquierda ha parecido arrepentirse del espectáculo «machista». Así, el diputado de Compromís, Alberto Ibáñez, ha reconocido más tarde que «igual ha sido un error» llamarla a la comisión de investigación del Congreso. O «alargar la declaración», después de que la compareciente se ciñera repetidamente a su declaración ante la juez.
Este mismo diputado había decidido concluir con sus preguntas tras cuestionar a Vilaplana acerca de cómo y cuándo la citó Mazón para la comida de aquel 29 de octubre de 2024. «Ya he explicado todo acerca de cómo fue y cuándo fue y cómo se produjeron todos los hechos. Es que está todo…», le ha respondido Vilaplana. «Yo la entiendo. Pero fíjese. No estamos juzgándola…», ha interpelado entonces Alberto Ibáñez.
Maribel Vilaplana ha manifestado en ese momento que «ya sé que no me están juzgando. Pero yo me siento juzgada. No quiero revivirlo más». «Está todo aquí», ha destacado la periodista, poniendo las manos sobre la carpeta en que guardaba fotocopias de su declaración ante la instructora. «Toda una declaración de muchas horas, donde está todo absolutamente explicado. Y les pediría, por favor…, es que no tengo nada más que aportar. No tengo responsabilidades ni cargos». Maribel Vilaplana ha continuado unos segundos más con su argumento. Hasta que, finalmente, Ibáñez ha concluido: «Pues mire. Tiene razón. No tengo más preguntas. Muchas gracias».
La diputada del PP, la sanjuanera Julia Parra, ha sentenciado en su intervención, en referencia a Marible Vilaplana que «a usted no la han tratado como a una mujer con derechos, la han tratado como a un instrumento político desechable y eso es, exactamente, lo contrario de cualquier principio feminista». «El supuesto feminismo del Gobierno socialista termina donde empieza la rentabilidad electoral», ha expuesto también la diputada popular.
Julia Parra ha destacado, también, que: «Lo verdaderamente machista no es una comida. Es instrumentalizar la imagen de una mujer para fabricar un relato morboso, lleno de insinuaciones y de señalamiento». Finalmente, Julia Parra ha explicado que desde el Grupo Parlamentario Popular tienen una «finalidad clara»: «Poner fin a este machismo institucional, devolver la dignidad al control parlamentario y, sobre todo, exigir responsabilidades al Gobierno de la Nación, que tenía la obligación de proteger a los ciudadanos y prefirió protegerse a sí mismo».