Paso adelante de la ciencia española: investigadores de Jaén crean un dispositivo de bajo coste que vigila y anticipa averías eléctricas en tiempo real
El sector científico nacional ha recibido recientemente una excelente noticia orientada a mejorar las infraestructuras de suministro y evitar las indeseadas averías eléctricas. Un equipo andaluz enfocado en la electrónica industrial ha diseñado un mecanismo capaz de transformar la forma en la que controlamos la energía a diario.
Esta propuesta técnica resalta al ofrecer una lectura ininterrumpida sin depender de abultadas tarifas operativas. La novedad, ya comunicada por la Junta de Andalucía, plantea un análisis exhaustivo del flujo de tensión para permitir a los técnicos intervenir la red antes de producirse un corte de luz o un daño irreversible.
La Universidad de Jaén crea un equipo de bajo coste que previene averías eléctricas
Un proyecto de investigación liderado por la Universidad de Jaén (UJA) ha desarrollado un dispositivo económico de código abierto diseñado para detectar fallos en la red. Este sistema se instala directamente en el cuadro eléctrico para monitorizar instalaciones con envío directo de los datos a la nube.
A diferencia de los equipos convencionales, que resultan caros y ofrecen la información con retraso, el aparato jiennense brinda una visión continua. Estas prestaciones benefician a empresas, gestores energéticos y domicilios particulares interesados en vigilar la calidad de su propia señal eléctrica.
Su uso facilita la localización de incidencias de forma preventiva, lo que mejora notablemente la gestión de las redes inteligentes y optimiza la integración de nuevas fuentes renovables.
Cabe recordar que las placas solares y molinos suelen generar distorsiones en la señal, lo que hace imprescindible esta supervisión minuciosa.
La gran particularidad de esta herramienta reside en combinar la medición instantánea con la conectividad propia del internet de las cosas (Internet of Things, según su denominación técnica). De este modo, los sensores transmiten el informe final sin ninguna intervención humana de por medio.
Para cumplir esta tarea, el diseño utiliza la tecnología LoRaWAN, un protocolo de comunicación inalámbrica de largo alcance y muy bajo consumo. Gracias a esta arquitectura, el mecanismo no depende de redes wifi cercanas, lo que facilita su implantación en polígonos alejados o sótanos sin cobertura.
No todos funcionan igual: el impacto de los equipos comerciales y los «armónicos»
En la actualidad, aparatos tan comunes como los cargadores de vehículos ecológicos, la iluminación LED o las baterías de respaldo provocan alteraciones perjudiciales. Estas deformaciones generan desde pequeños sobrecalentamientos internos hasta pérdidas considerables de rendimiento energético capaces de encarecer el abono de la factura mensual.
El estudio ha sido detallado en la revista científica Internet of Things. En él explican el flujo circulatorio de los pequeños «ruidos» invisibles denominados armónicos.
Estas frecuencias añadidas acaban por contaminar la señal pura de la electricidad. Para captar los armónicos, los científicos fabricaron un hardware compacto que cuenta con dos módulos independientes: uno encargado de medir constantemente la tensión y otro dedicado a la observación de la corriente.
La captura de miles de muestras cada segundo y la aplicación de complejas ecuaciones logran registrar anomalías casi imperceptibles al ojo humano. Todo este paquete numérico queda almacenado en servidores web para que el operador pueda consultarlo a través de un simple teléfono inteligente.
Francisco Sánchez, uno de los investigadores principales de la institución académica andaluza, subrayó la importancia de adelantarse al fallo técnico. El experto aclaró que las instalaciones necesitan referencias instantáneas para funcionar correctamente y eludir apagones repentinos sumamente costosos para el sector de la industria.
Las pruebas reales que se han realizado y el futuro de las averías eléctricas
El funcionamiento del equipo ya se ha validado en un entorno de exigencia real tras la supervisión de 36 puntos de recarga para coches instalados en la Universidad de Jaén. Durante todo un mes de análisis, la malla arrojó resultados concluyentes sobre su inestabilidad inicial.
Las mediciones identificaron con alta precisión cada variación de voltaje, además de los desequilibrios causados por los enchufes de alta potencia. Antonio Cano, compañero investigador de la UJA, apuntó que la tecnología escogida asegura una demanda energética minúscula a la hora de transmitir estas cifras.
El sistema también añade una capa de seguridad criptográfica robusta para eludir ataques cibernéticos o accesos no autorizados al cuadro central, un detalle imprescindible en el ámbito corporativo.
Ahora, el equipo andaluz pretende ampliar la capacidad de sus procesadores para leer los emergentes supraharmónicos.
Las elevadas distorsiones de frecuencia están vinculadas a los modernos electrodomésticos de última generación. Por ello, el desarrollo andaluz persigue aumentar todavía más la exactitud de los gráficos y diagnosticar deficiencias que apenas comienzan a irrumpir en los entramados eléctricos de las nuevas edificaciones urbanas.
El próximo paso de los ingenieros jiennenses apunta a calibrar estos sensores para lograr medir frecuencias superiores a los 150 kilohercios. Superar esta barrera técnica resulta indispensable para neutralizar los futuros fallos de resonancia electromagnética que causarán los cargadores de vehículos ultrarrápidos antes del año 2030.