Los científicos tiemblan: un peligroso agujero negro ha despertado después de 100 millones de años apagado
El cosmos demuestra que el universo no es un escenario estático
los astrónomos notaron que no se trataba de una explosión pasajera como una supernova
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El cosmos demuestra que el universo no es un escenario estático, sino un espacio de eventos violentos y fascinantes que desafían nuestra comprensión de la física estelar. En este sentido, el despertar de un agujero negro masivo en una galaxia lejana genera la atención de los observatorios astronómicos más importantes del mundo, marcando un hito en la historia de la observación espacial moderna. Este fenómeno, detectado inicialmente como un aumento inusual de la luminosidad en una galaxia anteriormente tranquila, sugiere que estamos ante el inicio de una fase de actividad que podría durar miles de años.
Los científicos se preguntan ahora si el despertar de este agujero negro es el resultado de una captura estelar o si simplemente hemos presenciado el momento exacto en que un núcleo galáctico decide abandonar su letargo para mantenerse activo. Para entender la magnitud de lo que está ocurriendo, debemos considerar que la mayoría de las galaxias albergan agujeros negros supermasivos en sus centros, pero la gran mayoría de ellos permanecen inactivos, invisibles a nuestros telescopios convencionales debido a la falta de materia circundante que observar. Sin embargo, cuando el agujero negro de la galaxia comenzó a brillar en 2019, los astrónomos notaron que no se trataba de una explosión pasajera como una supernova, sino de un cambio sostenido que indicaba la formación de un disco. Este proceso implica que el gas y el polvo interestelar están siendo succionados hacia el horizonte de sucesos, calentándose a millones de grados y emitiendo radiación en rayos X, luz visible y ultravioleta.
El proceso de activación del agujero negro
La transición de una galaxia «normal» a una con un núcleo galáctico activo (AGN) es un proceso que la humanidad nunca había tenido la oportunidad de documentar con tanta precisión técnica y detalle cronológico.
Este fenómeno se presenta como una oportunidad para estudiar la evolución de las estructuras más masivas y enigmáticas que existen en el tejido del espacio-tiempo contemporáneo.
La activación de este agujero negro ha sido monitorizada de cerca por el Observatorio Europeo Austral (ESO), cuya infraestructura permitió identificar que el brillo no se atenúa como ocurriría en un evento de disrupción de marea común.
Según los informes técnicos de esta institución, el fenómeno representa una transformación estructural en el núcleo de la galaxia. «Cuando un agujero negro «se enciende», comienza a consumir material a un ritmo acelerado, lo que genera vientos galácticos capaces de frenar la formación de nuevas estrellas en los alrededores», mencionan.
Este cambio en el comportamiento del objeto central tiene implicaciones directas sobre el destino de toda la galaxia, ya que la energía liberada puede incluso expulsar el gas necesario para que la galaxia siga creciendo.
Las consecuencias físicas de un agujero negro
Por otro lado, la Agencia Espacial Europea (ESA) ha aportado datos cruciales a través de sus observatorios espaciales, señalando que este despertar ofrece una gran oportunidad para probar las teorías de la relatividad general en entornos de gravedad extrema.
Lo que puede pasar a continuación es que el brillo continúe aumentando hasta que el agujero negro alcance un estado de equilibrio en su alimentación, convirtiéndose en un cuásar, es decir, un núcleo galáctico que permanece activo y se alimenta a través de un agujero negro supermasivo en el centro de una galaxia.
Los científicos de la ESA sugieren que observar el espectro de luz emitido nos permite «pesar» el agujero negro con una precisión asombrosa. Si este proceso se estabiliza, pasará de ser una galaxia anodina a uno de los faros más potentes del universo observable, permitiéndonos estudiar la materia oscura y la expansión del cosmos de formas que antes solo eran teóricas.
¿Cuál es el futuro de la investigación?
Según investigadores vinculados al Centro de Astrofísica de Harvard & Smithsonian, se han planteado hipótesis sobre las repercusiones a largo plazo de la aparición de este agujero negro. Una de las posibilidades es que este despertar sea cíclico.
«Si el agujero negro acaba de activarse tras consumir una nube de gas masiva, es probable que en el futuro veamos pulsos de actividad similares», aseguran los especialistas.
La comunidad científica internacional coincide en que seguiremos observando este punto del cielo durante décadas, esperando captar el momento en que el gigante decida volver a dormir, o si, por el contrario, esta es la nueva y brillante realidad astronómica.
Qué son los agujeros negros
Según la NASA, se encuentran entre los objetos cósmicos más misteriosos y estudiados, pero aún difíciles de comprender. A pesar de su nombre, estos objetos no son realmente agujeros.
«Son enormes concentraciones de materia concentradas en espacios diminutos. Es tan denso que la gravedad justo debajo de su superficie, el horizonte de sucesos, es tan fuerte que nada, ni siquiera la luz, puede escapar», explican los expertos. Además, destacan que los agujeros negros no emiten ni reflejan luz, lo que los hace prácticamente invisibles para los telescopios.
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