Dinosaurios

Los científicos estupefactos: encuentran en España el dinosaurio más pequeño del mundo y tiene 125 millones de años

El dinosaurio más pequeño
Janire Manzanas
  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

El Colectivo Arqueológico y Paleontológico de Salas (CAS) ha presentado este lunes una nueva especie de dinosaurio ornitópodo, Foskeia pelendonum, el más pequeño de su grupo conocido hasta la fecha. El ejemplar, hallado en el yacimiento de Vegagete, cerca de Villanueva de Carazo, en la provincia de Burgos mide entre 50 y 60 centímetros de largo y no supera los 30 centímetros de altura.El nombre de la especie rinde homenaje a los Pelendones, la tribu celtibérica que habitó la zona norte de la provincia.

El estudio, liderado por el Paul-Émile Dieudonné,  doctorando en Paleontología de Vertebrados de la Universidad Nacional de Río Negro (Argentina), identificó seis individuos de distintas edades, desde crías hasta adultos, a partir de un total de 800 fósiles. «Desde el primer momento, impresiona el minúsculo tamaño de este animal», explica Dieudonné. Y añade: «el nuevo dinosaurio burgalés ha supuesto una auténtica convulsión en el conocimiento sobre la evolución de los rabdodóntidos del Cretácico superior».

Hallado el dinosaurio más pequeño del mundo en España

El estudio se ha desarrollado por un equipo internacional de investigadores procedentes de la Universidad Nacional de Córdoba (Argentina), la Universidad de La Laguna (Tenerife), la Universidad Federal de Rio de Janeiro (Brasil), el Instituto Real Belga de Ciencias Naturales (Bélgica), la Universidad Libre de Bruselas (Bélgica) y el Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes (España).

«El pequeño tamaño de Foskeia, de una edad más antigua, sugiere otra hipótesis: en realidad los rabdodóntidos se habrían hecho progresivamente más grandes, pues la presión de los depredadores sobre las presas sería menor hacia finales del Cretácico. Además, las características de Foskeia, hacen suponer que los rabdodóntidos del Cretácico superior fueran probablemente cuadrúpedos durante toda su vida, y no bípedos como se les solía representar», apuntan los investigadores.

El equipo científico considera que éste pequeño dinosaurio podría haber desarrollado «una nueva manera de masticación para alimentarse de vegetales con cierta dureza», compensando así la reducción de tamaño y masa muscular masticatoria. Además, «los dientes delanteros son muy reducidos y no los usaría, mientras que los dientes posteriores son relativamente grandes, soportando el proceso de masticación». Asimismo, «es  llamativo que este animal, a diferencia de otras especies de ornitópodos, no tenía ranfoteca, una envuelta córnea en el extremo anterior del cráneo (que poseen las aves en su pico)».

«La investigación ha sido un desafío, ya que tuvimos que ensamblar varios fragmentos diminutos para reconstruir la mayor parte de su anatomía. Nos encontramos ante un dinosaurio cuyo ejemplar más grande tiene un cráneo de apenas cinco centímetros y medio de largo. Y, sin embargo, ese cráneo es muy evolucionado. Con innovaciones anatómicas inesperadas», indica Dieudonné.

Características

El estudio ha determinado que Foskeia pelendonum es el ornitópodo más pequeño conocido hasta la fecha. Los datos revelan que su cráneo medía sólo 5,5 centímetros, su cuerpo alcanzaba entre 50 y 60 centímetros de largo y su altura no sobrepasaba los 30 centímetros. «En realidad los rabdodóntidos se habrían hecho progresivamente más grandes, pues la presión de los depredadores sobre las presas sería menor hacia finales del Cretácico», aclaran los expertos.

«Estos vivieron hace entre 80 y 65 millones de años, pero se desconocía su origen y sus antepasados, por lo que se consideraban un linaje fantasma. La nueva especie burgalesa, de 125 millones de años de antigüedad, llena un vacío de conocimiento sobre la evolución de ese grupo de dinosaurios a lo largo de millones de años».

Uno de los aspectos más llamativos del dinosaurio más pequeño del mundo es su cráneo, el cual es ancho en la parte posterior y presenta una mandíbula especialmente desarrollada. Curiosamente, los dientes delanteros eran muy pequeños y apenas funcionales, mientras que los posteriores eran grandes y robustos, lo que sugiere una forma de masticar adaptada a vegetales relativamente duros.

A diferencia de otros dinosaurios herbívoros, Foskeia carecía de la cubierta córnea que hoy tienen las aves en el pico.  El fémur también ofrece pistas muy interesantes acerca de su comportamiento. Los investigadores creen que las crías caminaban sobre dos patas, mientras que los adultos pasaban a desplazarse a cuatro, un cambio poco común entre los dinosaurios. «Se deduce que este animal no habría tenido una gran resistencia física para correr largas distancias y así escapar de los depredadores, por lo que probablemente haría carreras rápidas y cortas hasta zonas seguras».

Con ésta se han descrito un total de tres especies de dinosaurios en la Sierra de la Demanda burgalesa, cuyos fósiles se conservan en el Museo de Dinosaurios: el Demandasaurus darwini, la primera especie de la familia de los Rebaquisáuridos; y el Europatitan eastwoodi, un dinosaurio gigante, considerado como el más alto de los hallados en Europa.

«En nuestros resultados, los dinosaurios herbívoros (ornitisquios y saurópodos) forman un grupo natural llamado Phytodinosaurioa, más emparentados entre sí que con los terópodos (carnívoros) en la base de Dinosauria desafiando la división tradicional», concluye Paul Emile Deudonné.

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