Los científicos se echan a temblar: Donald Trump quiere poner un reactor nuclear en la Luna y es inminente
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Estados Unidos ha puesto fecha a uno de los proyectos más ambiciosos de su historia reciente: en 2030 instalará un reactor nuclear en la superficie de la Luna. La decisión, confirmada a través de una orden ejecutiva y respaldada por la NASA y el Departamento de Energía, convertirá nuestro satélite natural en un enclave estratégico. Jared Isaacman, amigo personal de Elon Musk y actual administrador de la NASA, ha confirmado que construirán «la infraestructura necesaria para quedarse y realizar las inversiones necesarias para el próximo. gran salto a Marte y más allá».
Empresas privadas como SpaceX, Blue Origin o Lockheed Martin juegan un papel esencial en este proyecto, que se desarrollará en el polo sur lunar, una zona donde podría haber hielo, un recurso estratégico que permitiría producir agua potable, oxígeno y combustible, reduciendo la dependencia de suministros desde la Tierra.
Estados Unidos construirá un reactor en la Luna en 2030
«Bajo la política espacial nacional del presidente Trump, Estados Unidos se compromete a regresar a la Luna, construir la infraestructura para quedarse y hacer las inversiones necesarias para el próximo salto gigante a Marte y más allá», dijo el administrador de la NASA, Jared Isaacman. «Lograr este futuro requiere aprovechar la energía nuclear. Este acuerdo permite una colaboración más estrecha entre la NASA y el Departamento de Energía para ofrecer las capacidades necesarias para marcar el comienzo de la Edad de Oro de la exploración y el descubrimiento espacial».
Con la instalación de un reactor, Estados Unidos quiere garantizar energía continua en la Luna. Nuestro satélite natural tarda unos 29 días terrestres en completar una rotación, lo que implica ciclos de aproximadamente 14 días de luz solar seguidos de 14 días de oscuridad total. Durante esas largas «noches lunares», la energía solar resulta insuficiente incluso con grandes sistemas de baterías. En cambio, la energía nuclear permite generar electricidad de forma constante durante años, y el reactor de la NASA deberá producir al menos 100 kilovatios de electricidad. Según la hoja de ruta oficial, el reactor deberá estar listo para su lanzamiento a finales de 2029.
La Luna como banco de pruebas para Marte
Para la NASA, la Luna es, ante todo, un banco de pruebas para Marte. En este contexto, el reactor nuclear podría ser la pieza central de un ecosistema energético que permitirá mantener la infraestructura en el planeta rojo. El Tratado del Espacio Exterior de 1967 establece de forma expresa en su artículo II que: «el espacio ultraterrestre, incluida la Luna y otros cuerpos celestes, no podrá ser objeto de apropiación nacional por reivindicación de soberanía, uso u ocupación, ni de ninguna otra manera».
Sin embargo, el propio tratado no desarrolla de forma específica la explotación de recursos naturales ni la creación de zonas operativas para, por ejemplo, instalar un reactor en la Luna. Mientras, el artículo 51303 del Código de los Estados Unidos (U.S. Code), dentro de la Ley de Competitividad de Lanzamientos Espaciales Comerciales (U.S. Commercial Space Launch Competitiveness Act) de 2015 determina lo siguiente: «Un ciudadano estadounidense que participe en la recuperación comercial de un recurso de asteroide o un recurso espacial tendrá derecho a cualquier recurso de asteroide o recurso espacial obtenido, incluyendo poseer, poseer, transportar, usar y vender el recurso de asteroide o recurso espacial obtenido de acuerdo con la legislación aplicable, incluidas las obligaciones internacionales de los Estados Unidos».
«Construir un hábitat lunar modesto para alojar a una tripulación pequeña exigiría generar energía a escala de megavatios. Los paneles solares y las baterías, por sí solos, no pueden satisfacer de forma fiable esas demandas», señala el doctor Sungwoo Lim, profesor principal en aplicaciones espaciales, exploración e instrumentación de la Universidad de Surrey.
Misión Artemis II
Por otro lado, la NASA ha anunciado que lanzamiento del cohete Space Launch System (SLS) con la nave Orion en la misión Artemis II se realizará a partir del 8 de febrero. La tripulación está integrada por Reid Wiseman como comandante, Victor Glover como piloto y Christina Koch como especialista de misión, todos de la NASA, junto con Jeremy Hansen, astronauta de la Agencia Espacial Canadiense.
Artemis 2 representa el primer vuelo tripulado del sistema de exploración del espacio profundo de la NASA, cuyo objetivo es validar en condiciones reales de vuelo todos los componentes que permitirán futuras misiones de aterrizaje. Tras el lanzamiento desde la plataforma 39B, Orión entrará en una órbita terrestre inicial. A los pocos minutos, la Etapa de Propulsión Criogénica Provisional realizará maniobras para elevar el perigeo y luego el apogeo de la órbita. Aproximadamente 42 horas después del inicio de la misión, una verificación confirmará que la trayectoria se encuentra dentro de los parámetros previstos.
Superada esa etapa, el sistema se desprenderá de la etapa propulsiva y Orión ejecutará la inyección translunar que la enviará rumbo a la Luna.Durante el sobrevuelo, la cápsula alcanzará una distancia de miles de kilómetros más allá de la Luna. En su punto más lejano, la tripulación viajará más lejos de la Tierra que cualquier otro ser humano hasta la fecha.
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