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Un estudio publicado en la revista Astronomy & Astrophysics ha generado un debate interesante sobre el impacto cósmico que pudo haber afectado al clima de la Tierra hace unos 14 millones de años.
La investigación sugiere que durante esa época, el sistema solar podría haber atravesado una estructura cósmica conocida como la «Onda de Radcliffe». Por otra parte, hay que destacar que este hallazgo se basa en las observaciones de la misión Gaia de la Agencia Espacial Europea.
Impacto de la Onda de Radcliffe en el clima de la Tierra hace 14 millones de años
Nuestro sistema solar se desplaza constantemente a través de la Vía Láctea, pasando por distintas regiones del espacio. Un nuevo estudio plantea que, hace 14 millones de años, una de estas travesías pudo haber tenido un impacto significativo en el clima de la Tierra.
En particular, los investigadores se centraron en un pasaje a través de una densa zona de formación estelar, que se encuentra en la dirección de la constelación de Orión. Esta región, rica en estrellas jóvenes, podría haber influido en las condiciones ambientales de la Tierra en ese entonces.
La Onda de Radcliffe es una estructura estelar que forma parte de una red de cúmulos estelares extendida a lo largo de unos 9.000 años luz. Esta red fue identificada por primera vez gracias a la misión Gaia, que logró mapear en tres dimensiones la cercanía de estos cúmulos con nuestro sistema solar.
Los científicos descubrieron que esta gigantesca formación estelar se encuentra a una distancia relativamente corta de la Tierra, lo que abre la posibilidad de que su paso por esta región haya tenido consecuencias en el clima terrestre.
Efecto del paso del sistema solar por la Onda de Radcliffe
Simulaciones del movimiento de 56 cúmulos estelares jóvenes asociados con la Onda de Radcliffe revelaron que hace aproximadamente 14 millones de años, el sistema solar se encontraba cerca de esta región.
En particular, se acercó a unos 65 años luz de al menos dos cúmulos estelares ricos en polvo: NGC 1980 y NGC 1981. Este acercamiento coincide temporalmente con un cambio climático en la Tierra, marcado por la transición de un período más cálido a un enfriamiento significativo.
Los científicos sugieren que la proximidad a esta densa región estelar podría haber incrementado el flujo de polvo interestelar hacia nuestro sistema solar, lo que habría bloqueado parcialmente la radiación solar y contribuido al enfriamiento de la Tierra, facilitando el crecimiento de las capas de hielo en la Antártida.
Para confirmar esta hipótesis, los científicos proponen buscar rastros geológicos que puedan mostrar un aumento inusual de ciertos elementos radiactivos, como el isótopo de hierro-60.
Este isótopo se produce en las supernovas, pero es muy raro en la Tierra. Un incremento en la presencia de hierro-60 en el registro geológico de hace 14 millones de años podría ser una prueba que respalde la teoría del impacto cósmico. Sin embargo, detectar estos elementos es complicado debido a la inestabilidad del hierro-60 y su corta vida media.
Implicaciones del estudio para la evolución del clima en la Tierra
A pesar de las dificultades para encontrar pruebas definitivas, la coincidencia temporal entre el paso del sistema solar cerca de la Onda de Radcliffe y los cambios climáticos observados en la Tierra es fascinante.
Las investigaciones futuras se centrarán en el análisis detallado del registro geológico, buscando más evidencias de este fenómeno cósmico. Además, se podrían investigar lugares con menor actividad geológica para detectar posibles rastros de polvo o elementos radiactivos extraterrestres.
Si esta teoría se confirma, significaría que eventos galácticos como este podrían haber influido de manera significativa en la evolución del clima terrestre.