Cuidados del bebé

Los abrazos de la madre favorecen el desarrollo psicofísico y cerebral del bebé

Descubre porqué los abrazos de la madre avorecen el desarrollo psicofísico y cerebral del bebé y de qué modo la ciencia lo ha podido demostrar.

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Como los abrazos de la madre favorecen el desarrollo psicofísico y cerebral del bebé

Durante nueve meses, el bebé vive y se desarrolla, dentro del útero materno, de modo que el vínculo madre-hijo que se establece es algo evidentemente físico, pero también emocional. Dicha unión permanecerá tras el nacimiento pero es importante que el contacto físico se mantenga para un buen desarrollo. Veamos entonces por qué los abrazos de la madre favorecen el desarrollo psicofísico y cerebral del bebé

La reciprocidad madre e hijo se va a mantener siempre de por vida, pero sí es cierto que se debilita fisiológicamente a medida que crece el niño, de modo que debemos valorar cuáles son los beneficios del cariño de la madre con respecto al desarrollo del bebé.

Los abrazos de la madre favorecen el desarrollo psicofísico y cerebral del bebé

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Las mujeres que son madres suelen tener por costumbre (algunas más que otras) dar abrazos a sus bebés todos los días. Lo hacen por amor evidentemente, pero también porque en el fondo las hace sentir más conectadas con sus hijos. Ellos por su parte reciben su cariño, pero además sin darse cuenta estimulan su desarrollo cerebral.

Algo natural se convierte además en algo necesario, si tenemos en cuenta como la ausencia de mimos postnatales de la madre se asocia, según los expertos , con resultados sociolaborales menos brillantes en la edad adulta, así como una mayor tendencia a la irritabilidad desde la infancia y una propensión más pronunciada a la negatividad y  a la depresión durante la adolescencia.

Sabemos que durante el embarazo, la unión entre la madre gestante y el feto, provoca que este pueda sentir lo que siente la madre y de ahí que tenga también cierto estrés durante la gestación, así como durante el parto, lo que en sí mismo es un evento traumático para el feto.

El niño participa activamente en el parto, tanto con su cuerpo como con su emoción, de modo que cuando nace experimenta un pequeño trauma al tener que adaptarse al nuevo mundo al que llega. Si tenemos en cuenta que debe acostumbrarse a nuevos ruidos, y sentidos, la madre juega un papel  importante ya que es gracias a sus abrazos que establece un puente entre la condición prenatal y el mundo postnatal.

La ciencia de hecho, atribuye al mimo de la madre, durante las primeras semanas de vida, un papel importante en la reducción de los efectos negativos del trauma del nacimiento.

Estos son los efectos que pueden tener los abrazos y mimos de la madre hacia el bebé:

  • Reducen la sensación de miedo que el niño puede sentir;
  • Le ofrecen una mejor adaptación al mundo fuera del útero y los prepara para la lactancia.
  • Ayudan a regular los ritmos biofísicos, así como la adaptación a la nutrición oral como al sueño.

Por otro lado, la ciencia también señala que tener una buena relación sensorial con el niño minimiza la exposición de la mujer al riesgo de depresión post-parto.

El efecto antiestrés de los mimos de la madre no termina con la edad. El contacto físico entre madre e hijo es una representación tangible de los sentimientos humanos y nunca debe pasarse por alto como tal. De hecho, se sabe que los abrazos siempre tienen un potencial curativo.

Estudio sobre los abrazos de la madre y el desarrollo del cerebro del bebé

Todo lo mencionado ha sido demostrado por la ciencia en numerosas ocasiones, pero hubo un estudio en concreto, realizado en julio de 2018, en el que se dieron a conocer importantes revelaciones sobre el desarrollo del cerebro, a partir de una muestra de ratones recién nacidos tratados y mimados por la madre en comparación con un grupo diferente de ratones recién nacidos y separados de la madre.

El estudio contó con 24 crías de ratón que fueron monitorizadas a través de un sistema de registro electrofisiológico inalámbrico, un sistema que permitía controlar y registrar la actividad cerebral de los ratones de forma remota. El estudio se centró en los efectos cerebrales de las interacciones ratón-madre.

Los ratones tratados por la madre, en comparación con aquellos separados de ella (o en comparación con los tratados con un medicamento capaz de inhibir la serotonina) habían mostrado una mayor calma y serenidad, así como un mejor desarrollo fisiológico en general.

Evidentemente el estudio pudo probar algo que todo padre y madre sabe desde que su bebé nace. Cualquier muestra de afecto, o cualquier abrazo es recibido siempre con una sonrisa de modo que no lo dudemos y disfrutemos de ese vínculo todo el tiempo que podamos.

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