Formentera desbordada por la llegada de casi el doble de menas que el año pasado: 200 en sólo ocho meses
Su presidente exige a Sánchez que “nos ayude con lo que está pasando y nos informe de lo que sabe que puede pasar”
Apedrean un centro de menas en Formentera después de un altercado con jóvenes de la Isla

Formentera desbordada por la llegada del doble de menas que el año pasado: casi 200 en solo ocho meses a esta pequeña isla de 12.000 residentes que está viviendo, al igual que el resto de Baleares, un auténtico aluvión de pateras ante la inacción total del Gobierno de Pedro Sánchez.
Especialmente significativa ha sido la presión registrada en los últimos meses. En julio llegaron 60 personas consideradas inicialmente posibles menores extranjeros no acompañados (menas), de las que 50 resultaron ser menores de edad.
En agosto llegaron otros 60 de los que 34 fueron finalmente confirmados como menores. Esto supone que sólo durante julio y agosto Formentera ha recibido a 84 menas.
Además, durante la última semana de agosto llegaron a la isla más de veinte menores en sólo unos días, una situación que vuelve a poner de manifiesto la dificultad de respuesta de una administración de las reducidas dimensiones de la de Formentera.
Ante este más que preocupante panorama, el presidente del Consell de Formentera de Sa Unió (PP y Compromís), Óscar Portas, ha manifestado que «no necesitamos que el Estado nos advierta únicamente de lo que podría pasar. Necesitamos que nos ayude con lo que ya está pasando y que nos informe de lo que sabe que puede pasar. Para una isla de poco más de 12.000 habitantes, recibir a más de una veintena de menores en pocos días ya es una situación excepcional», ha afirmado Portas.
Ante esta realidad, el Consell ha vuelto a reclamar al Gobierno de Sánchez que se refuercen los procedimientos de primera atención a las personas llegadas, tanto en lo que se refiere a la determinación de la edad como a la evaluación inicial de su estado de salud.
Portas considera necesario disponer de más medios humanos, técnicos y sanitarios desde el primer momento para poder determinar con las máximas garantías posibles si las personas que manifiestan ser menores lo son efectivamente.
«Pedimos una primera atención mucho más exhaustiva. Debemos poder determinar con todas las garantías quién es menor y quién no lo es, porque la prioridad debe ser proteger a los menores que realmente necesitan nuestra tutela», defiende Portas.
«No se trata de cuestionar ni criminalizar a nadie. Se trata de garantizar que un sistema que ya está sometido a una presión extraordinaria pueda destinar sus recursos a quien realmente los necesita. Una mejor identificación desde el primer momento significa más seguridad y, sobre todo, más protección para los menores», abunda el presidente.
El Consell reclama igualmente que esta primera atención permita detectar posibles enfermedades, lesiones u otras necesidades sanitarias desde el momento de su llegada, tanto para garantizar una atención adecuada a las personas migrantes como para facilitar el posterior trabajo de los profesionales que asumen su atención.
«Necesitamos saber quién llega, en qué condiciones llega y qué necesidades tiene. Esto es proteger a las personas que llegan, proteger a los profesionales que las atienden y garantizar que el sistema funcione con las máximas garantías», señala Portas.
Unos servicios al límite
El presidente del Consell de Formentera ha querido reconocer el esfuerzo que están realizando las fuerzas y cuerpos de seguridad, los servicios sanitarios y de emergencias, los profesionales de protección de menores y todas las personas que intervienen frente a cada llegada.
«Somos conscientes de que todo el mundo está desbordado y sabemos el esfuerzo enorme que se está haciendo. Nuestra reclamación no va dirigida a los profesionales que están en primera línea. Precisamente porque sabemos que están trabajando al límite, las administraciones tenemos la obligación de coordinarnos mejor, compartir la información y anticiparnos», zanja el primer portavoz del Gobierno insular.